Nadia y sus fans visitan Cambio


Dice la cantante que le gustaría dar un concierto en Puebla


Vino a la capital a promocionar su nuevo disco A puro dolor, lanzado el pasado cuatro de marzo


Selene Ríos Andraca

 

El club de fans de Nadia conoció la redacción de Cambio y no, no vinieron a esta casa editorial por un fin periodístico, sino porque su ídola, una de las alumnas más famosas de La Academia, vino a la redacción a dar una entrevista.


Y todo iba bien. Cambio programó el espacio para la cantante y asignó a reportera y a fotógrafa para la entrevista. La cita era a las tres de la tarde del viernes, pero a Nadia se le hizo temprano ¡Muy temprano!


Nadia, quien saltó al estrellato después de concursar en la primera generación del reality show de Tv Azteca, se cansó de esperar las 15 horas en el reloj y se acomodó en la sala de Cambio.


Por poco se queda dormida, pero los colaboradores de este medio enloquecieron al verla y no dejaban de mirarla ni de sacarle fotos.


Antes de iniciar la entrevista, Nadia saludó a los muchachos de la redacción y les firmó autógrafos.


A las tres y cuarto inició la entrevista, la oaxaqueña confesó morirse de ganas por venir a Puebla a cantar sus éxitos y promocionar su nuevo disco A puro dolor, lanzado el pasado cuatro de marzo.


La sexta producción discográfica de Nadia está a punto de obtener el disco de oro por las copias vendidas y visitó la capital poblana para abrazar a sus fans.


—Te escondiste un tiempo, ¿dónde andabas?— se le preguntó a Nadia.
—Para preparar el disco y lo lancé en marzo y ahora ando recorriendo el país. Me ha ido increíble, gracias a Dios. Ya estamos a punto de llegar al disco de oro.


—¿Sigues con Azteca Music?
—Sí y con Warner Music. Son dos contratos. El musical y el management. Es decir, uno me graba y el otro maneja mi carrera artística.


—¿Ganarás disco de oro con toda la piratería que existe?
—¡Sí! Gracias a Dios, por eso estamos recorriendo los lugares, para saludar a la gente y agradecerle a la gente por comprar mi disco y por comprarlo en original. Este sábado estaré firmando autógrafos.


—¿Algún concierto programado para Puebla?
—No… no se ha dado la oportunidad y tengo muchas ganas de venir.
—Apenas vino la feria, ¿por qué no te trajeron?
—¿Verdad?, Yo tengo muchas ganas de venir. Al palenque o al Teatro del Pueblo.
—¿Duetos en este disco?
—Sí, tuve un dueto con Yahir en mi tercer disco. Pero a partir del quinto, ya estoy como solista. En A puro dolor voy sola y rescato canciones rancheras, soy la única mujer mexicana que está cantando música vernácula.
—¿Cómo cambió tu vida?


—Totalmente. Yo tenía años cantando en Oaxaca.


—¿Cómo te animaste a concursar en un programa nuevo, que no tenía ningún antecedente en México?


—En ese tiempo no sabíamos que sería un reality show. Los anuncios de La Academia solamente decían “¿quieres ser famoso?”, yo decía que si era reality no entraba. Pero me explicaron que no filmarían las regaderas que no sería como el Big Brother y eso me tranquilizó.


—¿Qué piensa una persona, qué le motiva a alguien lanzarse a intentarlo?
—Es muy difícil, es una carrera sumamente difícil. Hay mucha demanda y pocos espacios para hacerla. Yo ya había sacado cinco discos estatales en Oaxaca y siempre había buscado tener fama y ser conocida, pero no había tenido la oportunidad. Cuando salió la convocatoria me dio una corazonada.


—¿Ya te animaste a escribir?
—Sí, lo hice para el tercer disco. Estudié siete años piano, música y ahora quedan los vestigios de lo que estudié, ahora estoy retomando esa parte.


—¿Cómo es el cambio cuando visitas Oaxaca?
—Pues yo llego normal. Visito a mis abuelitas, a mis tías. Siempre que llego a Oaxaca soy la misma.


—¿Pero, tus vecinos y tus amigos de la infancia?
—Yo era muy tímida, estudié en distintas escuelas. Mi mundo era muy pequeñito. Mis vecinos nunca fueron mis amigos, porque era muy retraída, seria.


—¿Vale la pena sacrificar tu vida por andar en tu sueño?
—¡Claro! Yo pensé que jamás lo lograría, pensé que nunca tendría la oportunidad. Yo cada verano me despedía de mis compañeros, les decía que me iba a al Distrito Federal a buscar mi sueño y un día lo logré. Si no lo hubiera hecho, hoy sería la mujer más frustrada del mundo.


—¿Por qué la primera generación pegó más?
—Fue una generación padrísima. La gente vivió muy de cerca nuestras vidas, ahora ya somos más de 90 alumnos de La Academia.

 


 
 
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