Violeta Lagunes Viveros


En esto creo


Diputada federal del PAN

Ha sido asesora del ayuntamiento –con Gabriel Hinojosa-, magistrada federal durante nueve años.


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Elisa Vega Jiménez

 

Aunque soy política, hablo y pienso como abogada, mi bandera es el derecho, y el fortalecimiento del Poder Judicial Federal.


Me harté de estar proyectando sentencias injustas con base en la ley, y dije: “bueno si no hay representantes del Poder Judicial Federal pues me tocará hacer mi chamba, ganar una elección, y desde el principio poner claro que mi principal bandera es la justicia”. Fue mi principal razón para ser legisladora.


Nunca he considerado ser punta de lanza; hasta la fecha me gusta más hacer equipo, ser soldado, ser guerrera, que ser quien encabece un proyecto.


Un juzgador o cualquiera que imparta justicia debe hacerlo con los ojos bien abiertos y sopesando los pros y los contras. No hay representación más errónea de lo que debe ser la justicia, que la diosa Artemis con los ojos vendados y en una mano una balanza y en otra mano la espada.


Mi máximo sería entrar a la administración pública federal, pero si por alguna cuestión no se diera me regresaría a seguir haciendo carrera judicial en el Poder Judicial Federal. No tengo ningún plan cercano de ocupar cargos de elección popular.


Voy a dar todo mi apoyo al senador Rafael Moreno Valle para que en 2010 sea gobernador. Por cuestiones legales, todavía ni él puede hacer campaña; entonces nos ha pedido esperar, esperar y, soy un poco ansiosa y ya quisiera empezar.


Justicia es el mínimo de amor que necesita un pueblo para sobrevivir; a muchos se le hace cursi, pero para mí, cualquier bien jurídicamente tutelado por un estado se basa en el amor, en el respeto a la dignidad de la persona.


Mi mayor reto está encaminado a sacar la reforma en materia de seguridad pública, la justicia penal y en específico la inseguridad que viven las mujeres en México todavía. Estoy afrontando un nuevo reto, desde el 21 de octubre, que es la presidencia de la Comisión de Feminicidios, que es algo que como género, como país, nos duele todavía, porque el machismo que todavía existe en México.


En la familia Viveros fui la primera en titularse. Somos gente de campo y nunca nadie había estudiado una carrera, se quedaban en primaria, en secundaria, algunos no estudiaron. Por el lado de los Lagunes, la mitad de mis medios hermanos estudiaron derecho, y muchísimos primos, pero fue la familia con la que no me crié.


Veía como a Dioses a los fundadores de mi partido: a todos aquellos primeros panistas, pero poco a poco vi que son seres humanos, que tienen valores muy afines a los míos pero que hay gente valiosa en todos los partidos políticos. Hoy los quiero todavía más que nunca, porque ahora los conozco, los siento más cercanos a mí y a la gente, porque son más humanos.


Para mí, Puebla significa todo; es un lugar donde me he realizado en todos los aspectos, como ser humano, donde me he enamorado, donde he vivido y donde me he formado.


Todo en exceso es temible, el amor, el odio, las adicciones -en cualquier medida son temibles-. Mi madre me dijo desde muy chica: “no hay que hacer nada cuyas consecuencias seas incapaz de soportar” y hasta la fecha bajo eso me rijo, es mi balanza.


Siempre fui la rebelde; toda mi familia se ha inclinado por el PRI: mi padre ayudó mucho al sistema, a presidentes de la república, gobernadores; un primo hermano que fue gobernador; muchos primos y medios hermanos han sido senadores, diputados federales, alcaldes. En el congreso de la unión ahorita somos dos primas Lagunes, ella por Veracruz y yo de Puebla, y Gerardo Galina Lagunes que es diputado federal del PRI.


Nunca digo el nombre de mis amores y me andan inventado novios; pero como algún escritor mexicano decía: “doy gracias por los amores que me han inventado porque me permiten esconder los verdaderos”, así los cuidas y no hay broncas. Cuando eres casada si alguien sabe un chisme de tu marido, aunque sea verdad, todo mundo se calla: “pobrecita”, cuando eres soltera en tu casa, tus amigos, tus enemigos, todo mundo se ve preocupado por quién es tu amor, y en cuanto te callas lo vives tú en secreto, junto a él, eres la mujer más feliz del mundo, como yo soy.


Hay mucha mediocridad y es algo que no tolero, tampoco la ineptitud.


Libertad es cualquier forma de autodeterminación donde los condicionamientos son mínimos. Al tomar decisiones en aspectos tan sencillos como tu arreglo físico, hasta decisiones de vida como una carrera, una ideología política, una vocación, una forma de vida.


En política poblana, admiro al senador Rafael Moreno Valle, a Humberto Aguilar, a Ana Tere, a Melquiades Morales, a Enrique Doger, a varios de nuestros juveniles, especialmente uno que fue juvenil nacional, que fue candidato a diputado y que perdió: Juan Carlos Mondragón.


Nunca he visto una administración pública municipal más unida que la de Gabriel Hinojosa. Siempre va a ser un punto de partida para mí -en política y como ser humano-, estuve muy cerca de él, y esté donde esté, siempre lo voy a admirar y siempre lo voy a respetar. Muchos nos volvimos panistas, precisamente por la admiración que le teníamos.


Cuando tengo tiempo libre hago alguna entrada a mi blog, o al Hi5; a veces me voy con mis amigas al cine: la última que vi fue Arráncame la vida, y me gustó; Mamma mia me fascinó; y en Batman el galán que ponen es casi tan guapo como mi amor. No me gustan las películas muy profundas, me gusta más la comedia light.


Revistas: puedo leer de principio a fin -depende el grosor- de tres a siete -de mujeres, de bordado, de tejido, de cocina, de arquitectura, de diseño, de lo que sea, porque me gusta estar actualizada-. Las revistas son más directas y tú decides si tomas o no la idea; en cambio, un libro es generalmente más descriptivo y, como que te va encaminando a hacer algo. Con el libro soy más desesperada.


Quienes quieren el bienestar del estado y de los ciudadanos pueden ser grandes amigos míos. También puedo hacer grandes enemigos, sobre todo si considero que son enemigos de México o de Puebla. Yo soy muy apasionada y muy intensa en todas mis relaciones: eres mi amigo o no eres mi amigo. Hay mucha gente en política -no sólo de mi partido- de quien soy amiga.


Creo en la justicia, la honestidad, la congruencia, el honor, la libertad y el respeto a la vida – pero cuando hablo de la vida, y hablo de la vida con dignidad, no solo como un estado físico, sino un estado emocional-.


Siempre he vivido rodeada de muchas mujeres, y adoro todo lo que tenga que ver con la mujer. A mis dos hermanas y a mí nos criaron, además de mi mamá, dos tías solteronas -mi papá murió cuando yo tenía tres años de edad- , se casó la mayor de mis hermanas y tuvo tres hijas, entonces mi vida siempre ha tenido tintes muy femeninos.

 

 

 

 

 

 

 

 

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