Inicia era Sánchez Espinosa en el arzobispado de Puebla


El nuevo líder de la Arquidiócesis de Puebla asume el compromiso de una nueva evangelización


Tras casi 32 años de que al frente de la Arquidiócesis de Puebla estuviera Rosendo Huesca, ayer los católicos poblanos vivieron un “día histórico”, al ser partícipes de la toma de posesión de Víctor Sánchez


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Olivia López Pescador

 

Víctor Sánchez Espinosa al recibir el báculo —signo exterior de la tarea pastoral— dio inicio formalmente a su ministerio episcopal como octavo titular de la Arquidiócesis de Puebla, quien prometió “ser un profeta de la esperanza, mensajero de la paz, la vida y el amor, asumiendo el compromiso de una nueva evangelización y el gran desafío de la misión continental”.


Después de casi 32 años de que estuvo al frente de la Arquidiócesis de Puebla Rosendo Huesca y Pacheco, ayer los católicos poblanos, vivieron un “día histórico”, al ser partícipes de la toma de posesión, en el Estadio Cuauhtémoc, de Sánchez Espinosa.


Eran alrededor de las ocho de la mañana, cuando los primeros asistentes a esta celebración religiosa arribaron al estadio en espera de darle la bienvenida al nuevo arzobispo de Puebla, después de escuchar a diversos cantantes como Marichel, Maribel Parroquín, DuGali, Margarito y Ecos de Luz y algunas breves catequesis a cargo de sacerdotes, religiosas y el exfutbolista Alberto García Aspe y su esposa Rosa Marina Peláez, empezaron a “calentarse” las gargantas de los fieles, quienes trataron de ensayar los cantos de la misa que serían interpretados por el coro del Seminario Palafoxiano.


A las 10:45 de la mañana el nuevo arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez, vestido con una sotana de color morado al igual que el nuncio apostólico Christophe Pierre, el cardenal Norberto Rivera Carrera —quien portaba una sotana roja—, el arzobispo saliente, Rosendo Huesca, junto con representantes del Celam y de la CEM arribaron a la cancha del estadio, donde saludaron a los presentes.


Alrededor de las once de la mañana, ya revestidos el nuevo arzobispo y el nuncio apostólico con una casulla de color dorado y una mitra color blanca con dorado, arribaron al altar para comenzar la concelebración.


A diferencia de otros días, en donde la parte central del estadio Cuauhtémoc es para presenciar los goles de los partidos de futbol, en esta ocasión, en uno de los extremos de la cancha, fue colocado el altar mayor, donde se podía apreciar al fondo de lado izquierdo una imagen de la virgen de Guadalupe, en la parte de atrás del altar estaba el escudo arzobispal de Víctor Sánchez Espinosa y a un costado, una cruz negra de más de 3 metros.


En su último acto en calidad de titular de la Arquidiócesis de Puebla, Rosendo Huesca y Pacheco abrió la celebración religiosa, de investidura de ministerio episcopal del VIII arzobispo de Puebla, con unas palabras —que más parecían versos— al comentar que el nuevo arzobispo eligió para la primera lectura del libro del profeta Isaías y el salmo responsorial 22, que dice a la letra: “El señor es mi pastor, nada me faltará”, aprovechó para decir, lo siguiente: “Desde tu corazón fui invitado a la fiesta que me ha salvado de todo escollo, estoy para cantarte con tu familia, fue un día que no te esperaba.”


Acto seguido, el nuncio apostólico Christophe Pierre dio lectura a la Bula Pontificia a través de la cual el papa Benedicto XVI nombra a Víctor Sánchez Espinosa como VIII arzobispo de Puebla, que a la letra dice: “Te nombramos arzobispo metropolitano de Puebla de los Ángeles, con todos los derechos y obligaciones. Además disponemos que des a conocer estas letras apostólicas tanto a tu clero como a tu pueblo.”


El arzobispo emérito Rosendo Huesca y Pacheco, después de poco más de 31 años de haber estado al frente de la Arquidiócesis de Puebla, hizo entrega del báculo al nuncio apostólico para que éste a su vez, se lo entregara al nuevo arzobispo de Puebla, quien en ese momento fue saludado tanto por obispos, sacerdotes y una familia, en representación de toda la Iglesia.


Mientras miles de fieles soportaron un intenso calor, Sergio Obeso, arzobispo emérito de Xalapa fue el encargado de dar la homilía, dedicada a la parábola del “Buen Pastor”, que será parte del ideal de Víctor Sánchez para su arzobispado, destacando: “El buen pastor, Jesús, nos dice que él es y nos explica por qué, porque el buen pastor da la vida por sus ovejas”, lema episcopal de Víctor Sánchez.


Cabe comentar que entre los concelebrantes principales de la ceremonia de toma de posesión, se encontraban el cardenal Norberto Rivera Carrera, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, el arzobispo emérito Rosendo Huesca, el nuncio apostólico Christophe Pierre, Damasceno Assis, presidente del CELAM; Sergio Obeso, arzobispo emérito de Xalapa; el cardenal Francisco Robles Ortega y Carlos Aguiar, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.


No obstante que se repartieron gratuitamente 40 mil boletos, el estadio no pudo ser llenado en su totalidad, ya que se podían apreciar algunos huecos en la zona de plateas, sin embargo había otra cantidad de fieles a nivel de cancha.


Víctor Sánchez Espinosa encabezó por vez primera el rito de la comunión en calidad de arzobispo, en presencia de autoridades religiosas y civiles, como es el caso del gobernador Mario Marín y su esposa Margarita García de Marín, de la presidenta municipal Blanca Alcalá, del secretario de Gobernación, Mario Montero y de Ana Teresa Aranda, subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaria de Gobernación hasta el día de hoy, entre otros.


Al término de la celebración religiosa, en el rito de la conclusión, el VIII arzobispo de Puebla aprovechó para anunciar que va a ser “profeta de la esperanza, mensajero de la paz, la vida y el amor, ya que se siente comprometido con una nueva evangelización” y tiene el gran desafío de la misión continental. Pero también recordó la III Conferencia General del Celam realizada en Puebla en 1979, a donde acudió el papa Juan Pablo II.


Luego de agradecer la presencia de autoridades católicas y no católicas, civiles, medios de comunicación, directivos y jugadores del Club Futbol Puebla, anunció que su ministerio episcopal va a atender tres grandes retos: la familia, la pastoral vocacional y la formación de los agentes de pastoral. Además aprovechó para ratificar a los presbíteros de la Arquidiócesis de Puebla en sus cargos.


Después de dos horas y 20 minutos, la celebración de toma de posesión concluyó, aunque una valla ya esperaba al nuevo arzobispo, éste decidió “romper el protocolo” y realizó una vuelta olímpica en la cancha, para saludar a los fieles.

Numeralia del arzobispado y del evento
2 horas 20 minutos duró la misa de toma de posesión (de las 11 a las 13:20 horas)
1 nuncio apostólico (Christophe Pierre)
3 Cardenales

 

Integrantes de la Celam
41 arzobispos y obispos de México
200 sacerdotes, personas consagradas y seminaristas
25 mil asistentes
3 grandes retos del arzobispado: la familia, la pastoral vocacional y la formación de los agentes de pastoral
800 elementos de seguridad
130 personas de auxilio médico y de servicios
6 ambulancias
4 unidades móviles
1 800 voluntarios

16 coordinadores de comisiones

 

 

 

 

 

 

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