Medina Mora niega incremento de violencia


“Los niveles no son tan alarmantes”, dice el procurador


Ricardo Ravelo / Apro

 

Eduardo Medina Mora, procurador General de la República, dijo hoy que los niveles de violencia que enfrenta el país no son tan alarmantes como los que se viven en otras naciones de América Latina y, en el caso de México, afirmó, la violencia era mayor hace tres lustros que ahora.


Durante una comida con los miembros de la Asociación Nacional de Publicidad, celebrada en el Museo Interactivo, Medina Mora dijo: “Hace 15 años el índice de homicidios intencionales era de 18 y el año pasado tuvimos 10.7 homicidios por cada 100 mil habitantes”.


Para soportar su dicho, Medina Mora recurrió a las estadísticas de homicidios en algunos países de Latinoamérica: por ejemplo, dijo que, en 2008, Colombia registró 33 crímenes intencionales por cada 100 mil habitantes; Brasil, 40; Guatemala y El Salvador, más de 50, en tanto que el Distrito de Columbia, más de 30 y el estado de Lousiana, 19”.


Reconoció, sin embargo, que el grado de violencia en México no puede desestimarse, pero recomendó que el caso de México se “analice en la dimensión numérica y geográfica”.


Sin hacerlo explícito, el discurso del titular de la PGR hizo alusión al reportaje publicado por el semanario Proceso en la edición de esta semana (número 1711) con el título “El Estado, rebasado”.


“Paramilitares, grupos de autodefensa, guardias privadas y comunidades armadas surgen por todo el país ante una ola de violencia criminal inédita que ha puesto a México al borde de una explosión social. Ese es el resultado de la fallida estrategia de seguridad pública de la administración de Felipe Calderón. Lo peor es que el Ejército ocupa cada vez más espacios de poder con una consecuencia inevitable: más violencia. El Estado está rebasado, concluye el doctor Arturo Alvarado, de El Colegio de México, coordinador de una amplia investigación al respecto de la que Proceso da cuenta en exclusiva”.


           El reportaje añade que “desde los años inmediatos a la Revolución y a la guerra cristera, México no vivía una violencia homicida como la que ahora padece”.


Y agrega:


“Incontrolables desde hace tres años, las muertes violentas por ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, decapitaciones, tortura y otras expresiones anteriores, pero continuas, como los feminicidios, han desbordado al Estado mexicano”.


Por otra parte, a diferencia de lo que a lo largo de su sexenio ha venido afirmando el presidente Felipe Calderón, en el sentido de que sus objetivos son desmantelar las redes criminales y limpiar al país del problema del narcotráfico, Medina Mora mostró hoy otro rostro de la batalla contra el crimen organizado: dijo que el objetivo del gobierno federal no es combatir a la delincuencia organizada, sino devolver la seguridad a los ciudadanos.


Y añadió: “Es una batalla por la seguridad y la certidumbre de los ciudadanos y no una batalla contra el narcotráfico, no porque este no sea un objetivo deseable, sino porque no está a nuestro alcance”.


En este sentido, agregó, lo que las autoridades deben hacer es combatir el poder económico, de fuego y de intimidación de los grupos criminales. Y expuso que la lucha que libra el gobierno contra el crimen organizado ha tenido avances destacables y afirmó que la guerra contra las bandas criminales se ganará.


Al tiempo en que Medina Mora hablaba de las bondades de la actual administración en materia de seguridad, los padres de un secuestrado, José Antonio Robledo Fernández, quien fue plagiado en Monclova, Coahuila, el pasado 25 de enero, protestaban con una manta a las afueras del recinto.


Exigían que la PGR resolviera este caso. Los familiares de la víctima fueron atendidos por un funcionario de la PGR, quien les ofreció atender su reclamo.

 

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