Oficializa Víctor Sánchez su primera misa como arzobispo


Acuden peregrinos a la basílica de Guadalupe

 

El arzobispo electo dirigió un mensaje a los poblanos: “Quiero saludar a los fieles de la Arquidiócesis de Puebla, a quienes llevo en mi corazón, por ser mi tierra natal y ahora por haber sido designado por su santidad Benedicto XVI.”

 

Olivia López Pescador / Enviada Especial / Ciudad de México /

 

Los peregrinos que acuden a la Basílica de Guadalupe saben más de la crisis que los propios especialistas en la materia, ya que los peregrinos la experimentan en carne propia todos los días, afirmó el cardenal Norberto Rivera Carrera, al concelebrar con el arzobispo electo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, la misa de la peregrinación anual de la Arquidiócesis de Puebla.


En medio de ríos de gente que se dio cita en la basílica de Guadalupe de la Ciudad de México, procedente de toda la entidad poblana, que albergaban la esperanza no sólo de conocer al nuevo pastor poblano, sino también rezarle a la morenita del Tepeyac, se llevó a cabo la primera misa del nuevo arzobispo poblano, quien estuvo acompañado no sólo por sacerdotes y párrocos de Puebla sino también de Christophe Pierre, nuncio apostólico de México (el representante del papa Benedicto XVI) y de Rosendo Huesca y Pacheco, arzobispo saliente y actual administrador apostólico de la Arquidiócesis de Puebla, quienes también concelebraron la misa.


Al llevarse a cabo la peregrinación 31 de Rosendo Huesca, después de que fuera instituida desde 1887 por parte del obispo José María Mora y Daza a sugerencia del sacerdote Ramón Ibarra y González. Ayer vivieron momentos encontrados, quizá de nostalgia por parte de Rosendo Huesca y Pacheco, quien se despidió de la comunidad, y de alegría por parte de Víctor Sánchez Espinosa, quien arribará al cargo de arzobispo el próximo 2 de abril.


Eran alrededor de las 11:10 de la mañana cuando Pedro Tapia Rosete, canónigo de la basílica recibió a los peregrinos poblanos a nombre del Cabildo de la basílica de Guadalupe; aproximadamente a las 11:15 de la mañana el nuncio apostólico de México, Christophe Pierre, envió un mensaje de bienvenida a toda la Arquidiócesis de Puebla, representada en la basílica de Guadalupe por alrededor de 20 mil feligreses (según cifras oficiales), quienes no sólo estaban adentro del recinto religioso en su planta baja, sino en los balcones y en el atrio.


Independientemente del número total de personas que acudieron a la basílica, sí se podían apreciar miles y miles de personas con mucho fervor entonando el canto de la Guadalupana, ondeando estandartes y con ramos de flores en las manos, para visitar a la virgen, pero a la vez para darle la bienvenida al nuevo arzobispo y despedir oficialmente a Rosendo Huesca y Pacheco, quien estuvo por espacio de 31 años al frente del Arzobispado.


Durante la celebración religiosa el nuncio aprovechó para agradecerle a Rosendo Huesca por los 31 años que estuvo al servicio de la Arquidiócesis de Puebla y para desearle que el Espíritu Santo lo siga fortaleciendo, pero a la vez encomendó a la virgen de Guadalupe al nuevo arzobispo de Puebla, para que persevere de manera fiel el mandamiento que le confía la Iglesia de Puebla.


“Es un momento de gracia el que vive Puebla al disponerse a despedir y dar bienvenida a un nuevo arzobispo, la cadena de tantos hombres de Dios que han dado vida al crecimiento de la arquidiócesis, la Iglesia de Puebla puede sentirse bien, quienes viven unidos participan de la comunión no sólo con toda la Iglesia universal, dirijamos constantemente nuestra mirada a Dios para sentirnos y ser profetas de esperanza en este mundo globalizado”, resaltó.


El arzobispo primado de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera aprovechó la celebración eucarística de la peregrinación anual de la Arquidiócesis de Puebla a la basílica de Guadalupe, para hablar de la angustia que le genera al pueblo de México la crisis, pero sobre todo la angustia que sienten de que la violencia va creciendo.


Al recordar el Evangelio donde Jesús le dice a la mujer “deja que coman primero los hijos” y la mujer le responde que está dispuesta a comer las migajas que caen de la mesa; aprovechó para resaltar que la tarea del arzobispo es ser profeta, testigo y servidor de la esperanza ante el hambre y los problemas tan difíciles que viven los feligreses.


“Los peregrinos que llegan aquí no se enajenan, ni vienen huyendo de su problemática, muchas veces conocen y experimentan las crisis (…) mucho mejor que los estudiosos especialistas, porque la experimentan en su propia carne”, resaltó el cardenal Norberto Rivera Carrera.

Primera misa del arzobispo
Víctor Sánchez Espinosa emitió su primer mensaje a la comunidad poblana reunida en la basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, donde destacó lo siguiente: “Quiero saludar a los fieles de la Arquidiócesis de Puebla, a quienes llevo en mi corazón, por ser mi tierra natal y ahora por haber sido designado por su santidad Benedicto XVI.


“Señor nuncio, exprésele a su santidad nuestra gratitud y nuestro amor filial a él y a la Iglesia.”


Dado que no hay plazo que no se venza y fecha que no se cumpla, ayer fue presentado el arzobispo electo de Puebla de manera oficial a los creyentes poblanos que acudieron a la basílica de Guadalupe, a la peregrinación anual de la Arquidiócesis de Puebla. Portando una Casulla dorada (vestimenta) y una Mitra (Gorro blanco con dorado), muy similar a la del Cardenal, se presentó por primera vez ante los fieles poblanos, en su calidad de arzobispo electo de Puebla en el Santuario de la Virgen de Guadalupe.


Teniendo como marco la celebración religiosa —que duró cerca de dos horas—, aprovechó Víctor Sánchez no sólo para agradecerle a Rosendo Huesca su generosa entrega y vocación de servicio de 31 años, sino también, mandó un saludo fraterno a las autoridades civiles del Gobierno del estado, desde el gobernador Mario Marín Torres hasta a sus colaboradores, a la presidenta municipal Blanca Alcalá y a sus colaboradores.


“Este saludo va acompañado de un profundo anhelo de seguir construyendo juntos la Iglesia que Jesús quiere, una Iglesia de comunión y participación. Vamos a trabajar juntos, sin escatimar esfuerzos, esparciendo la semilla de la verdad, la libertad, la justicia, el amor y la paz”, explicó Víctor Sánchez.


Finalmente informó que en julio dejará su cargo al frente de la Secretaría General del CELAM, para tomar el gran desafío de la misión continental que debe asumir en la Arquidiócesis de Puebla, como un momento histórico, como un acontecimiento eclesial, “un nuevo Pentecostés, para anunciar a Cristo”.


Dentro de los poco más de 200 sacerdotes que acudieron a la peregrinación anual a la basílica de Guadalupe, se encontraban tres obispos eméritos, monseñor José Trinidad Medel, arzobispo emérito de Durango, Anselmo Zarza, obispo emérito de León y Gilberto Valbuena obispo emérito de Colima.

 

 

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