Daniel Derio, presenta su álbum debut Por amor


Me gustaría ser reconocido como la voz y el intérprete, señaló el cantante


El disco empezará a circular por las tiendas de todo el país a principios de julio, está integrado por doce covers y dos canciones inéditas del artista, ha tenido la fortuna de ser amadrinado en su lanzamiento por artistas de la talla de Amanda Miguel y Lucía Méndez

 

Elisa Vega

 

Fascinado por brillo de grandes cantantes mexicanas de los ochenta, como Daniela Romo, Rocío Banquells, Pandora, Yuri, Vicky Carr, a quienes siguió muy de cerca desde la infancia en su natal Argentina, y poseedor de una sensibilidad y una agudeza vocal poco común, Daniel Derio decidió hace ocho años aventurarse a probar suerte como intérprete en México, plataforma donde muchos artistas extranjeros han comenzado sus carreras musicales y donde tras mucho esfuerzo y preparación fue logrando los contactos necesarios para ir cimentando su carrera.


Quisquilloso a la hora de aceptar propuestas, Daniel Derio decidió esperar por una oportunidad que llenara al cien por ciento sus expectativas, y ese momento llegó hace dos años y medio, cuando empezó a preparar Por amor en la casa discográfica Universal Music.


Por amor, que empezará a circular por las tiendas de discos de todo el país a principios de julio, está integrado por doce covers, y dos canciones inéditas del artista, ha tenido la fortuna de ser amadrinado en su lanzamiento por artistas de la talla de Amanda Miguel y Lucía Méndez, con quienes Derio canta a dueto.


A continuación Daniel Derio, de 31 años, platica con CAMBIO sobre su álbum debut.


—¿Cuán difícil fue para ti, como extranjero, granjearte oportunidades en un país del que eres ajeno?
—Fue bastante largo y difícil porque llegué a México sin conocer a nadie y un boleto abierto de dos meses porque no querían que me fuera de Argentina y me lo hicieron difícil pero, soy muy testarudo, me quedé, y sobreviví en el centro de la ciudad de México. Aprendí a andar en metro, en camión, compré en tianguis. Fue un camino muy difícil pero necesario para entender por qué estoy aquí, cómo piensa la gente. Y trabajé mucho para llegar donde estoy: en hoteles, en lugares chiquitos donde tenía que entretener al público. Eso me dio muchas tablas para ahora dar una garantía total de que en mi espectáculo te diviertes o te diviertes.


—¿Por qué canciones de despecho?
—Yo conozco el desamor bien profundamente. Alguna vez me enamoré aquí en México y me fue tan mal porque me ilusionaron, me traicionaron y, literalmente, me quedé con ganas de morirme. Sumando que en mi casa se vivió violencia intrafamiliar con mi mamá, que era golpeada, eso me hizo crecer con una postura y una inclinación hacia la defensa de la mujer y mi disco tiene mucho que ver con eso.


—¿Por qué eliges precisamente Muera el amor como tu primer sencillo?
—Elegí las canciones de acuerdo a mis vivencias, de acuerdo al desamor que estoy viviendo actualmente —hablo de desamor en pareja— porque de lo demás estoy muy nutrido. Muera el amor me resume perfectamente. A mi ya se me murió el amor en ese aspecto, se envenenó. Es el que te promete, te miente y luego te hace infeliz. Esa canción es muy descriptiva de cuando has tenido un rompimiento. Mucha gente dice que el amor es el motor del universo, y nadie se atreve a hablar mal de él, pero también es el que te estrella en el suelo y te puede dejar sin vida.


—¿Por qué covers de viejos éxitos y no aventurarte con propuestas personales?
No todos son covers pero tengo que ser sincero. No me considero el gran compositor ni voy a cometer el error de muchos, de decir “son puras canciones mías”, además decidí lanzar algo que la gente ya conoce y que obviamente es un gancho comercial. Pero también es un poco decirle a la señora, por aquí va la cosa. Interpreto Quiéreme de Valeria Lynch, Por Amor de Marco Antonio Muñiz y Vicky Carr. Todas son versiones refrescadas pero no cambiadas. Es un disco que hoy por hoy podría comprar la señora que no tiene un exponente que le cante, porque la mayoría se han retirado, y si están no las tocan en radio.


—¿Estás por abrir una fundación para las mujeres maltratadas?
—Estamos en una fundación en Ocesa, y vamos con todo. Estoy fascinado por esta oportunidad tan grande. Ojalá se pudiera hacer en todos lados, y me transformara con la excusa de la música, en un embajador de la defensa de la mujer, porque viví en carne propia ver que a mi mamá la golpearan en el piso, teniendo cuatro años, y es bastante desagradable. Por eso cuando veo que maltratan a una mujer se despierta mi temperamento y sí me meto, aunque no conozca a la gente. Esta fundación me viene apenas para descargar todo esto que tengo.


—¿Cómo conociste a Amanda Miguel?
—La conocí en México, de la misma forma que conocí a Lucía Méndez, en una reunión. Estaba cantando y ella me escuchó, se acercó, había un piano, y me dijo: “Cantemos esta canción”, tocamos Él me mintió. Me dijo: “qué voz fantástica, hace falta algo así en el medio, me recuerdas mucho a mis comienzos. Yo desde ahora me declaro tu madrina”. Yo lo tomé como una cortesía, pero en la presentación del disco me dijo qué canción de las mías quieres cantar a dueto. Yo me quedé helado, no sabía cuál elegir.


—¿Cómo quién de tus ídolos te gustaría llegar a ser?
—Yo quisiera tener una trayectoria larga como muchas de las que nombré al principio, o por lo menos la mitad, pero bien hecha. Estamos hablando de, en el caso de Amanda Miguel, 35 años de carrera, y no me atrevo a vislumbrar tantísimos años pero, sí me gustaría llegar todo lo que yo pueda llegar con todos los ingredientes que tengo. Sí me gustaría ser reconocido como la voz y el interprete a nivel mundial, que se hablara de eso cuando se hablara de mí.


—¿Qué notas alcanzas?
—Todavía estamos investigándolo con la foniatra. El largo de las cuerdas de mi voz es inusualmente diferente, se da un caso en 10 millones, alcanzo alrededor de cinco octavas. En el disco llego como a tres, porque el otro es un registro muy agudo y lo toco muy poco. Muchos confunden mi voz con la de una mujer lo cual no me molesta porque tengo alcances que otros hombres no tienen. Si volviera a nacer lo cambiaría eso.


—¿Cómo definirías tu estilo?
—Me defino como un cantante dramático, pero no sólo en el escenario, también lo soy en la vida real; soy muy tanguero, muy temperamental. De repente si veo a alguien hablando puedo cortar una canción y bajarme a decirle: “si te interesa tanto tu plática, ¿por qué no te vas a seguir afuera?” hasta, cuando me aplauden, seguir cantando, entregarme y tirarme al piso.


—¿A parte del lanzamiento de tu disco, tienes ya presentaciones en puerta?
—Sí, me presentaré en el Mascabrothers Show Center en México el 2 de julio, en mi página www.daniel derio.com.mx el público puede checar todas las fechas, tengo el 25 de junio un concierto de radio en la Arena Monterrey, voy a estar en Chetumal este lunes que viene, y haré unas presentaciones en Guadalajara, Mérida y Campeche.


—Para ser hombre eres muy sensible, ¿no te causa eso conflicto con los hombres, especialmente los mexicanos que son medio machistas?
—Yo vengo a desafiar, y mi disco no está hecho para hombres machistas, entonces no me interesan como mercado. Si lo quieren comprar bien… muchos hombres que van a los shows, y qué bueno. Entiendo que lo que les puede molestar es la libertad que yo tengo de expresión, y eso me fascina, porque no cualquiera se atreve a vestirse como quiere, a cantar como quiere, y hacer el trabajo que quiere hacer y dignamente. Eso levanta ámpula, no solamente en hombres heterosexuales o machistas, sino en todos.


—¿Tu vestuario es muy particular, tú lo diseñas, de donde tomaste la influencia?
—Siempre me ha gustado hacer un contraste, decir: “tú mugroso que te vistes de mezclilla, con la primera playera que encontraste, no te rasuras para cantar”, y esto (señalándose a sí mismo) que es el extremo opuesto. Si vas a una boda, o a cualquier evento debes vestirte para la ocasión, entonces si vas a un escenario te vistes de artista. A mí me distinguen a donde vaya como el artista, aunque todavía mi nombre pueda no ser conocido. Pero de repente ves al artista que no se diferencia del técnico, y de nadie.


—Hablas de que hay que vestirse para la ocasión, ¿en tus momentos de relajación vistes los tradicionales jeans y playera?
—Aún en lo causal tengo mi estilo. Voy al gimnasio bien combinado, bien arreglado. Mi estilo fachoso es con el que cualquiera saldría a cualquier lado. Incluso, si uso sandalias, son sandalias que combinan con el pantalón, con un buen reloj. O sea me gustan las cosas buenas. Puedo ser muy sencillo y comer en una comida corrida pero, también me gusta la buena vida. Disfruto los dos extremos.


—¿Te consideras metrosexual?
No sé, esa palabra es muy nueva. Parece que la gente tiene necesidad de ponerle un rótulo a todo: o es esto o lo otro, “es una voz de mujer con cuerpo de hombre, se rasura, es guapo… entonces es metrosexual” ¿por qué?, ¿porque no huelo a chivo?, ¿porque me quito los pelos de las orejas?, ¿porque me saco un poquito las cejas para no parecer Frida Khalo en hombre? Si eso es ser metrosexual, igual y sí. Pero creo que son los cuidados básicos, tampoco podemos ser sucios.

 

 

 

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