Abundis es manipulable, según Ahumada


Parametría publicó triunfo cuando sus datos daban empate


En las páginas de Derecho de réplica se detalla cómo el empresario argentino convenció al encuestólogo para que declarara la victoria del hoy gobernador michoacano Lázaro Cárdenas, la cual no figuraba en los números de Parametría

 

Miguel Ángel Cordero

 

El empresario Carlos Ahumada evidenció en su libro, Derecho de réplica, a Francisco Abundis como un encuestador proclive a recibir presiones para hacer modificaciones tendenciosas en sus estudios demoscópicos, pues en el marco de la elección de Michoacán del 2001, el gran corruptor del perredismo reconoció que le pidió al director de Parametría declarar una victoria para Lázaro Cárdenas Batel a pesar del empate técnico que revelaban sus estudios.


En las páginas 103, 194 y 105 de Derecho de réplica, editado por Grijalbo, se detalla cómo después de haber sido pagado todo el bunker electoral por parte de Ahumada, y luego de un seguimiento de tendencias, el empresario argentino convenció a Abundis para que declarara una victoria que en los números de Parametría no figuraba.


Ahumada precisó que en la campaña del hoy gobernador de Morelia dispuso para el perredista helicópteros, 20 capturistas, equipos de cómputo, diversos vehículos terrestres y, sobre todo, a Francisco Abundis.


El encuestólogo le reportaba directamente a él e incluso lo convenció de anunciar el triunfo de Cárdenas a pesar del resultado tan estrecho que, en su favor, arrojaba su sondeo. Y es que, de acuerdo con Ahumada, Abundis, quien ahora presume la confiabilidad de su empresa, “recibió muchísimo dinero” de su parte.


En la página 105, Ahumada refiere que en la comida, del día de las elecciones en Michoacán, le llegó una llamada de Francisco Abundis: “Carlos, en este momento hay un empate técnico, no voy a poder salir a las 6 de la tarde a cantar un ganador como quedamos”.


Posteriormente, refiere el naturalizado mexicano en su mismo libro: “vimos que el margen se había estabilizado en tres puntos de ventaja a favor de Lázaro Cárdenas; en ese momento le dije a Paco (Abundis) que quería hablar con él”.


“Mi objetivo era pedirle que anunciara el triunfo de Lázaro Cárdenas, aunque sólo fuera por ese reducido margen. No le estaba pidiendo que mintiera. Finalmente aceptó y a las 6 de la tarde una radio local fue la primera que cantó la victoria de Lázaro Cárdenas Batel, de ahí en adelante vinieron las otras encuestadoras dando sus resultados”.


En las páginas 86 y 87 del citado libro, Carlos Ahumada explica el apoyo que brindó a Armando Quintero, que estaba compitiendo con Emilio Serrano en la delegación Iztacalco.


“Lo ayudé con dinero y con cuestiones como las encuestas que mandé hacer con Paco Abundis de Parametría. Yo las pagaba y se las compartía y entregaba a Rosario Robles, Armando Quintero, Carlos Ímaz, a todos ellos y a algunos candidatos del PRD en el Estado de México. Asimismo respaldé las campañas de Leticia Robles en Álvaro Obregón y las de Francisco Martínez Rojo y Fátima Mena en Tláhuac, entre otros”

A continuación, Cambio presenta extractos textuales del libro:

 

“Los aspirantes me iban a pedir dinero, como hasta donde supe lo hacían con quien se dejara para hacer una campaña y tratar de ganar los puestos de elección popular por los que estaban compitiendo. En cuanto al PRD, fueron muchas campañas a jefe delegacional: a Raúl Ojeda las dos veces que compitió para la gubernatura de Tabasco; también al candidato al gobierno de Colima, Jesús Orozco; apoyé por supuesto a Rosario Robles a la presidencia del PRD y la campaña de Lázaro Cárdenas Batel por el gobierno de Michoacán en 2002; apoyé a Higinio Martínez para la presidencia municipal de Texcoco. Ahí fue donde conocí a Horacio Duarte, quien estuvo en repetidas ocasiones en mi oficina. Apoyé la candidatura de Carlos Ímaz a delegado en Tlalpan. Su campaña, al igual que la de Andrés Manuel a jefe de Gobierno del Distrito Federal, había nacido prácticamente muerta y estaba destinada al fracaso rotundo, sin embargo, la promovieron en medio de la confrontación que existía entre el grupo de Rosario Robles y el de Bejarano.

 

Páginas 105 y 106:

 

“Después de la llamada Rosario me dijo Lázaro está preocupado hay que hacer algo el PRI está haciendo sus chingaderas. De inmediato sin haber probado la comida me levanté y fui nuevamente al centro de cómputo con Paco Abundis, Carlos Ímaz me acompañó. Estuvimos viendo las pantallas de las computadoras y vimos que el margen se había estabilizado en tres puntos de ventaja a favor de Lázaro Cárdenas, en ese momento le dije a Paco que queríamos hablar Carlos y yo con él. Accedió pero no aceptó que Carlos Ímaz estuviera en dicha plática.

 

“Caminamos unos 30 ó 40 minutos por el Paseo de las Camelinas. Mi objetivo era pedirle que anunciara el triunfo de Lázaro Cárdenas aunque sólo fuera por ese reducido margen. No le estaba pidiendo que mintiera. Finalmente aceptó y a las 6 de la tarde una radio local fue la primera que cantó la victoria de Lázaro Cárdenas Batel, de ahí en adelante vinieron las otras encuestadoras dando sus resultados. Había cierta incertidumbre y nerviosismo debido a que el PRI insistía en que ellos habían ganado por cuatro mil votos.

 

“A las 8 de la noche Ramón Sosamontes fue a ver a Tinoco para instarlo a reconocer el triunfo de Lázaro que ya era un hecho en las urnas. Su gestión fue infructuosa Así fueron transcurriendo las siguientes horas hasta que de manera definitiva a las 10 de la noche en cadena nacional Televisa a través de Roy Campos y Consulta Mitofsky dio como ganador a Lázaro Cárdenas aunque por un margen totalmente desapegado de la realidad que era de nueve puntos. Inexplicablemente a las 6 de la tarde Roy no salió a pronunciar un ganador argumentando que había un empate técnico y a las 10 de la noche dijo que la ventaja de Lázaro era de nueve puntos”.

 

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