Poblanos festejan victoria del Tricolor


Se ponen como locos en la Juárez


Germán Reyes


El histórico triunfo de la Selección Mexicana de Fútbol sobre Francia desató el júbilo entre la afición poblana, que tan sólo unos minutos después de que se decretara el silbatazo final que firmaba el 2-0, vistió de verde la avenida Juárez, donde poco más de mil personas vitorearon el nombre de México.


Pablo Barrera desbordó por la banda derecha dejando con su gran velocidad a uno de los defensas galos en el camino, ingresó al área y, en su intento por quitarse a un defensor más, fue derribado para que el árbitro árabe señalara la pena máxima. Cuauhtémoc tomó la responsabilidad y sentenció la victoria mexicana para iniciar la fiesta a lo largo y ancho de la República Mexicana.


Puebla, por supuesto, no fue la excepción, y el tanto conseguido por el dorsal diez del Tri marcó el inicio de un festejo que por años había esperado la afición mexicana, el de derrotar a uno de los “grandes”, a un campeón mundial hace 12 años y subcampeón hace apenas cuatro.


Por ello, los seguidores poblanos se hicieron presentes en la tradicional zona de celebración, la avenida Juárez, que tan sólo cinco minutos después de haber finalizado el duelo entre México ya contaba con al menos 200 personas, que media hora más tarde se convertirían en aproximadamente mil.


Los alusivos a la selección verde eran diversos: sombreros de charro, sobreros de paja, banderas, trompetas, caras pintadas de verde, blanco y rojo, y playeras que desfilaban desde las más “retro” de aquel inolvidable Mundial de México 86, pasando por la que lució el “Matador” Luis Hernández en Francia 98 y, claro, la que el hoy nuevo ídolo de la afición, Javier “Chicharito” Hernández, lució durante los minutos de juego que tuvo acción y que le bastaron para anotar un gol.


Incluso, también se pudieron apreciar personas que aprovechando la afluencia de gente que se reunió en lugar, hacían promoción a los candidatos priistas que contenderán por la alcaldía y la gubernatura del estado, Mario Montero y Javier López Zavala, respectivamente, muy parecidas a las que utilizó el conjunto nacional y que en el dorso decían “Zavala 10”.


La gente, aun aquellos que llegaron temprano al lugar, nunca cesaron en sus gritos de júbilo y aliento para el equipo tricolor, que iban desde el clásico: “¡México! ¡México! ¡México!”; el “¿En dónde están? ¿En dónde están? Esos franceses que nos iban a ganar”; o también uno que resulta relativamente nuevo y que seguramente no será la última vez que se escuche: “¡Chicharito! ¡Chicharito! ¡Chicharito!”.


Sin embargo, quizá el momento más emotivo de una tarde de festejo rodeado de buen ambiente, color y, sobre todo, alegría, fue cuando todos aquellos que circundaban la fuente ubicada a la altura de la 25 Sur comenzaron a entonar al unísono el “Cielito lindo”, esa canción que identifica plenamente a todos los seguidores de la Selección Mexicana.


Pero no todo estuvo lleno de buenas acciones pues, si algo se puede reprobar de una de las celebraciones más coloridas en la avenida Juárez, fue que un grupo de jóvenes tomó una bandera de Uruguay y a jalones comenzó a romperla, al tiempo que gritaban: “¡Uruguay! ¡Uruguay! ¡Que chinguen a su madre!”. Cabe recalcar que dicho equipo será el último rival de México en la fase de grupos del Mundial y es con quien se disputa el primer puesto del sector.


Finalmente, alrededor de las 18:00 horas la avenida Juárez comenzó a despejarse para dejar atrás un momento de sumo júbilo y dar paso a la cotidianidad de la Angelópolis, que esperará a que el próximo martes los aficionados poblanos se reúnan de nueva cuenta en el mismo sitio para celebrar el pase a octavos de final del cuadro mexicano, si se da.

 

 

 

 

 

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