De regreso a casa


Argentina vence a México 3-1


Germán Reyes


Una mala decisión arbitral, la falta de ataque, el erróneo planteamiento inicial de Javier Aguirre, y el letal ataque de Argentina, terminaron por echar a la Selección Mexicana del Mundial Sudáfrica 2010, impidiendo su llegada al quinto partido para que hiciera historia.


Por quinta ocasión en copas del mundo, por segunda ocasión consecutiva bajo la dirección del “Vasco”, y una vez más frente a Argentina, el Tri se quedó estancado en los octavos de final, pues la albiceleste demostró que es un equipo letal que aprovecha cualquier error para marcar.


Dignos de destacar o tal vez rescatar, son jugadores que hasta antes del Mundial habían demostrado ser los elegidos para ser titulares, pero la actitud obstinada de Javier Aguirre terminó por matar a su escuadra desde el primer encuentro frente a Sudáfrica aquel 11 de junio, cuando México inauguró el Mundial.


Entre ellos figura Andrés Guardado, quien con los pocos minutos que le brindó Aguirre demostró calidad y lucidez en el desborde, poniendo corazón e incluso quedándose muy cerca del gol tanto frente a Uruguay y ante Argentina.


Javier “Chícharo” Hernández fue el hombre gol de México con sólo dos ocasiones, pero uno de ellos dentro de los 20 minutos de juego que le permitió el técnico; dos dianas de alta calidad que terminan por confirmar que Guillermo Franco nunca tuvo que ser el centro delantero titular de la Selección y que simplemente fue una necedad del técnico.


Pablo Barrera fue un jugador desequilibrante, atrevido, desinhibido y habilidoso que volvió loca a la defensa francesa y que creció poco a poco durante el Mundial, pero que fue mandado a la banca en el momento clave contra los de la albiceleste debido a la alineación de Adolfo “Bofo” Bautista.


Y es que jugadores como Bautista, Franco, e incluso Osorio terminaron por marcar el destino mexicano; Bofo siendo literalmente un “mueble” dentro del campo, Osorio regalando el balón a Higuaín para poner el segundo clavo sobre la tumba mexicana y Guillermo Franco, quien fue incapaz de perforar una cabaña rival al menos en cinco ocasiones claras de gol que se le presentaron.


Argentina fue letal, contundente y no tuvo piedad. Tévez anotó el primero en un claro fuera de lugar, pero tras una deficiente marca de México. Higuaín anotó el segundo tras una falla monumental de Ricardo Osorio, y Tévez dio muestra de su calidad con un potente disparo desde fuera del área imparable para Óscar “Conejo” Pérez, gol que dicho sea de paso fue lapidario para los dirigidos por Javier Aguirre.


La ilusión de hacer historia en Sudáfrica 2010 se esfumó rápidamente tras 30 minutos de juego en los octavos de final, en un partido en el que, como siempre, México jugó como nunca, y perdió como siempre, con errores propios, arbitrales e incluso con fortuna de la albiceleste tras caerle cada uno de los rebotes en el campo, pero al final, con un justo vencedor: Argentina que no tuvo piedad de su rival y acertó a cada error del contrario.


Se terminó la Copa del Mundo para México y sucedió lo mismo que en Alemania 2006: la selección no creció, tampoco trascendió y simplemente regresó a su realidad. Por ahora, restan cuatro años para ver de nuevo al Tri en el Mundial y no queda más que disfrutar de aquellas escuadras que merecidamente están peleando por el título mundial, ese honor que para México aún se ve lejos.


Alemania se enfrentará con Argentina


Marcado con un error arbitral muy similar al suscitado en el Mundial de Inglaterra 1966, sólo que en contra de Inglaterra ‑que en aquella ocasión fue favorecida‑, Alemania le otorgó su boleto de regreso a Londres al equipo de La Rosa, que fue superado categóricamente ante una contundente ofensiva teutona que terminó por consumar una goleada de 4-1.


El fútbol terminó por hacer justicia en el octavos de final a los teutones, pues la primera ronda del Mundial Sudáfrica 2010 evidenció totalmente que Alemania jugaba mejor que Inglaterra, tanto que lograron una suma de seis puntos, mientras que los rojos consiguieron cuatro tras ganar únicamente un duelo y empatar otro.


El momento clave ocurrió un par de minutos después. El mediocampista de La Rosa, Frank Lampard, disparó desde fuera del área y  el esférico pegó en el horizontal, picó dentro de la portería y salió de ella, pero el juez del encuentro Jorge Larrionda no concedió el gol.


Alemania saltó a la segunda parte con la intención de dejar en claro su supremacía y lo consiguió. Inglaterra se quedó pasmada luego del gol no marcado y fue incapaz de reaccionar. Özil se sacó la espina de la primera jugada en la que pudo abrir el marcador y aunque consiguió anotar, puso un pase de gol para Müeller, quien venció con un derechazo potente a James.

 

 

 

 

 

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