Mario Riestra Piña


En esto creo


Candidato a diputado por el Distrito VI de la coalición Compromiso por Puebla


Gloría Mejía

 

 

Percibo la mano del municipio en los distritos V y VI. Haría un llamado respetuoso a Blanca Alcalá para que mantenga al margen la estructura municipal en esta elección. He notado la presencia de funcionarios públicos en la operación política. Estructuras como el CERI y la Secretaría Técnica del municipio están involucrados en la operación política de los Distritos V y VI, y eso no favorece a nuestra democracia. Esto es parte de una inequidad, y la participación del municipio y del Gobierno del estado (todavía en mayor medida en otros distritos) no es favorable, porque implica la utilización de recursos públicos, de vehículos, y la utilización de estructuras gubernamentales. Y eso lo pagan los ciudadanos. El recurso está destinado para otro tipo de acciones muy diferentes. Espero que no sea con la anuencia de nuestra presidenta municipal.


Si entendemos la guerra sucia como difamación, siempre estaré en contra. No se puede hacer una campaña desprestigiando. Creo que muchos políticos poblanos tienen su lado oscuro, y si ese pasado está documentado y comprobado no le llamaría guerra sucia, sino información. Yo en lo personal he llevado una campaña muy propositiva. Desde la precampaña, aun cuando fui objeto de acusaciones, no me he salido de la línea y el electorado lo ha sabido valorar. Lo que necesitan los electores es información y el debate sería la principal herramienta para proporcionar la información que requieren.


Me queda muy claro que el enemigo a vencer no es el PRI, es la apatía y el abstencionismo. El Distrito VI no es garantía de que sea el más panista. Hay que realizar un trabajo muy arduo con los electores y eso es lo que estamos haciendo. Los candidatos anteriores, Juan Carlos Mondragón y Myriam Arabian, eran excelentes cuadros. Ellos perdieron porque salió a votar el 37 y el 41 por ciento del electorado. Yo he fomentado la participación. Partí con una desventaja con cuatro puntos abajo y ahora estoy arriba de ocho.


Mónica Barrientos es una dama bien intencionada, pero un tanto ingenua. Ha cometido algunos errores en su campaña que pudieran ser clasificados como delitos. Ha realizado actos de campaña al interior de iglesias y utilizado instalaciones oficiales. En ese sentido, ya presenté una denuncia al respecto por actos de proselitismo. Nos dejó plantados en un debate que organizó el periódico CAMBIO. Estoy convencido que tengo una mejor preparación académica, formación profesional e intelectual. Tengo experiencia legislativa. Ya no llego a aprender, porque trabajé casi tres años en el Congreso de la Unión; tengo publicaciones y experiencia internacional, pues trabajé en la OCDE. Eso lo ha sabido observar la gente.


Quizá lo más cómodo para mí sería continuar en el gobierno federal con un sueldo bien remunerado. Pero la felicidad conlleva un gramo de sacrificio. No podemos esperar a que las cosas cambien. Tenemos que involucrarnos en la política. Si se la dejamos a los políticos tradicionales, muy probablemente tengamos los mismos resultados de siempre.


Propuesta y trabajo…matan dinero. La cifra que di en mi declaración patrimonial es verdadera. Soy el candidato más humilde, pero el más ganador, digo de broma a mi equipo. La declaración la he presentado siete veces. Está en internet y es pública. Aunque el gobierno federal te da la opción de hacerla pública o no, yo decidí que así fuera. Y si las comparamos se puede ver una sana y natural evolución de mi ingreso, muy digno a mis 28 años. Esa cifra es producto de la cultura de mi esfuerzo, pues pasé de ocupar una plaza de analista hasta ser director de área en cinco años.


A Rafael Moreno Valle lo considero un gran ser humano, comprometidísimo con el proyecto que implica abonar en el crecimiento del estado y en su grandeza. Más que un candidato se ha convertido en un fenómeno de movimiento social que le reconozco y admiro. Gracias a él hemos llegado a ingresar en lugares en donde la oposición por sí misma no hubiera llegado. Tiene un manejo muy adecuado de los indicadores económicos y de la parte política.


Hay reticencia al cambio, aunque éste fuese positivo. Mucha gente no quiere asumir el costo. Pero si queremos un cambio en Puebla tenemos que asumir el compromiso propio de transmitir el mensaje. La alternancia se da en sociedades como la poblana, donde tenemos el potencial para desarrollarnos plenamente. Habría que picarle el apoyo a la sociedad civil poblana, que es un gigante dormido que sigue sin despertar, pero tenemos los ingredientes para dar el salto de calidad.


Mi papá, Mario Riestra Venegas, me da buenos consejos. Él ve muchas cosas que yo no alcanzo a vislumbrar y sus consejos son bien recibidos y me permiten ampliar mi horizonte. Es un político que la constante en su carrera fue la honestidad en el servicio público.


La participación política conlleva costos familiares. Renuncia de tiempo, esfuerzo, desgaste en las relaciones personales. Me estoy viendo favorecido por el prestigio, por el nombre y por las relaciones de toda la familia. Mi novia Paty me ha apoyado de forma más que generosa. Ella resultó ser una gran revelación como operadora, con ese gran tacto que tiene. Mi familia también me apoya mucho.


En el contexto poblano, la coalición está absoluta y totalmente justificada. Más allá de nuestras diferencias tenemos coincidencias de dar a Puebla la alternancia. Los más grandes intelectuales han señalado que está justificada en los contextos donde la democracia es asfixiada por liderazgos caciquiles y excesiva concentración del poder, donde no hay una división de poderes, donde la democracia no se ha consolidado y la inequidad electoral es una constante; en todas esas características Puebla cumple demasiado bien. Más allá de partidos existen los proyectos y las personas, y en esta elección existen dos grandes proyectos: el continuismo y el cambio.


Lamentablemente veo a Puebla obstaculizada en todos los ámbitos. En el tema político, por su democracia rezagada, existe una concentración excesiva del poder en manos del gobernador. Él controla el 63 por ciento de la Cámara de Diputados. Nuestro sistema de justicia es el peor a nivel nacional. Hay justicia sólo para los que pueden comprarla o los que tienen buenas relaciones. No es igual para los que tienen la razón legal. Veo un estado en donde la corrupción ha permeado en niveles inimaginables en todas las estructuras de gobierno. La pobreza urbana y rural es una constante. En mi distrito hay una intensa desigualdad. Hay zonas muy ricas y otras paupérrimas, en donde las familias viven con carencias extremas. Frente a nuestros estados vecinos, hemos perdido nuestro liderazgo natural y nos hemos quedado atrás.


La comodidad y el miedo no son buenos consejeros. Tenemos todo para ganar. Las encuestas nos marcan entre ocho y diez puntos arriba y el pulso de la gente nos muestra una gran respuesta. Hemos entrado en lugares donde ningún candidato de oposición en el pasado lo había hecho. En zonas antorchistas y en colonias en donde a mis predecesores los habían corrido a pedradas. La gente está muy esperanzada con la opción que le estamos brindando. Hay que dar la batalla, no podemos quedarnos en la indefinición. En esta elección sólo hay dos opciones y yo estoy en la opción del cambio.


La gente está cansada y no cree en la política. Está desmotivada y quiere un cambio. En puebla noto la disposición de buscar una respuesta diferente a los problemas que no han sido solucionados por los gobiernos priistas por más de 80 años. A la gente no le han cumplido y de ahí su molestia. La gente percibe que se gasta más en el Centro Histórico en obras de relumbrón, pero encontramos zonas donde desde hace más de 70 años siguen en terracería. Hay la disposición de buscar un cambio y eso me alienta, porque tenemos una oportunidad histórica. Así que la gente nos dará su voto de confianza.


Siempre me veía haciendo una campaña exitosa y ganadora. Hay gente de la que uno espera mayor apoyo del que recibe, es normal, y hay algunos de los que uno recibe mucho más de lo que espera. Por ello, estoy satisfecho de cómo se ha ido desarrollando la campaña.


Mis propuestas están enfocadas en primer lugar a quienes menos tienen. Me gustaría convertirme en un facilitador en todo el sentido de la palabra. Un legislador se dedica a hacer leyes y el impacto final siempre será un poco difuso comparado con el impacto de una política pública. Lamentablemente lo que pareciera que es una tarea obvia y obligada de los diputados, en la realidad es una tarea extraordinaria, porque nadie la pone en práctica. Yo he preguntado muchas veces si la gente conoce el teléfono o la dirección de su diputada actual del PRI y la gente desconoce dónde localizarla.


Soy una persona humilde y sincera y en ningún aspecto me considero un júnior. No me considero rico porque todo lo he ido amasando gracias a la cultura del esfuerzo. Para mí todos somos iguales, no hay religiones, sexo ni situación económica.


Me considero futbolero de corazón y los partidos a los que les iré en este Mundial son obviamente México, España e Inglaterra. Una sorpresa puede ser Chile.


Tengo como hobby coleccionar mosaicos de talavera. Tengo más o menos 200. Algunos retablos poblanos del siglo XVII y siglo XIX. Tengo mosaicos españoles del siglo XV. Una vez que tenga mi casa les iré buscando un buen lugar.


Soy el único candidato que padeció un proceso de selección interno de candidatos. Yo tenía interés en participar y surgió la oportunidad. En una elección cerrada con dos panistas destacados como son Alfonso Bello y Édgar Ayón. La primera vuelta la gané con un margen de diferencia de un 4.7 por ciento, pero nos fuimos a la segunda vuelta. Ahí se amplió la ventaja y ganamos de manera contundente.


No tolero la ineficacia. Cuando veo que alguien está siendo ineficaz me molesta mucho. La ingratitud y la deslealtad tampoco las tolero. No puedo exigirles a los demás algo que no doy. Soy una persona honesta, apasionada. Me entrego al cien cuando me comprometo. Eso sí, soy muy enojón.

 

Después del 4 de julio tengo varios pendientes que quiero realizar. Yo había puesto en pausa concretar mi relación personal. Quiero seguir creciendo con mi pareja y formalizar. Continuar escribiendo y preparándome. El compromiso que he hecho con los ciudadanos es regresar y estaremos casi seis meses y medio desempleados hasta el 15 de enero que tomemos posición. Así que recorreremos las colonias para ir priorizando sus necesidades y echar a andar las obras prioritarias para las colonias. También defenderé mi tesis de maestría.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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