Balacera en la Romero Vargas


La PGJ investiga la muerte del civil

 

Todo inició la noche del viernes en la marisquería El rey del marisco, el dueño del negocio disparó en contra de otro sujeto con quien discutía

 

Daniel Hernández Cruz

 

 

Las autoridades de la Procuraduría General de Justicia investigan la muerte de un hombre en la colonia Romero Vargas, quien falleció por disparos, presuntamente, hechos por elementos de la Policía Municipal.


Todo inició la noche del viernes en la marisquería El rey del marisco, ubicada en la colonia Romero Vargas, el dueño del negocio disparó en contra de otro sujeto con quien discutía en el interior del local.


Como parte de las investigaciones llegaron agentes de la Policía Ministerial adscritos a San Pedro Cholula, así como personal de la Procuraduría General de Justicia para esclarecer los hechos ocurridos en el inmueble.


Cerca de la media noche ocurrió el incidente. Una camioneta modelo Lobo, con placas de circulación, WZ 49726, conducida por Alfonso Abisaid Diego Pérez, se impactó en la esquina de la calle Camino Nacional y Hombres Ilustres, perdió el control pues había muerto a consecuencia de tres disparos, uno de ellos en la cabeza.


En la batea de la camioneta viajaban otros dos hombres, que como consecuencia del choque resultaron lesionados y fueron identificados como Rigoberto Cerezo Sánchez, de 27 años, y Rubén Celso Priego Escobar, de 31 años.


Los familiares señalaron que los policías confundieron a Diego Pérez con el dueño de la marisquería que horas antes había agredido a otra persona, y que presuntamente escapó en una camioneta del mismo modelo y color que la del occiso.


Como en el lugar de los hechos se encontraban policías municipales y ministeriales, en primer lugar se habló que los elementos de las dos corporaciones habían hecho los disparos ante la desobediencia del conductor de la camioneta a la orden de detenerse para inspeccionarla.


Cabe señalar que al lugar de los hechos se presentaron el subprocurador de Averiguaciones Previas; Víctor Pérez Dorantes, el director de la Policía Ministerial; Francisco Ávila Caso; y el director de agentes del Ministerio Público de la zona poniente, Omar Pérez Aguirre.


Ayer por la tarde, en rueda de prensa el subprocurador de Averiguaciones Previas señaló que a los policías ministeriales se les practicó la prueba para determinar si dispararon un arma (rodizonato de sodio), la cual dio negativo para los dos elementos que se encontraron en el lugar.


Respecto a los hechos, Pérez Dorantes comentó que solicitaron a la Secretaría de Seguridad Pública que acredite que los uniformados se actuaron en el cumplimiento de su trabajo: “Se está requiriendo también que se acredite la calidad de garante que los elementos policíacos están actuando en cumplimento de un deber que es el trabajo, no estoy hablando de un deber de disparar o de accionar un arma, sino propiamente de que están en ejercicio de sus funciones para posteriormente poder analizar la mecánica del hecho”.


Insistió en que se debe determinar si los policías municipales estaban en el lugar como parte de sus labores encomendadas: “Las irregularidades o la certeza de la intervención de los elementos de la policía tendrá que derivarse primero que nada de la investigación, lo que te comento son elementos de la policía, tenemos que probar que son elementos de la policía, después que estaban actuando como elementos de la policía, que ese era su radio de acción; es decir, que estaban adscritos a ese sector de la ciudad y posteriormente, de acuerdo a lo que ellos declaren, señalar el motivo de por el cual se disparó en el supuesto de que hayan disparado”.


Respecto a los policías ministeriales que se encontraban en el lugar señaló: “Eran dos elementos de la policía ministerial con personal administrativo que estaban practicando una diligencia de fe ministerial en un inmueble. La calidad de garante que en ese momento ostentaban los elementos de la Policía Ministerial era dos específicamente: salvo guardar la integridad de las víctimas de las que se hacían acompañar para inspección ocular; y dos, salvo guardar la integridad física del personal ministerial. Ellos no estaban preparados para un ataque, una ofensa, sino estaban desarrollando actividades propiamente administrativas”.


Pérez dorantes descartó que los uniformados persiguieran un delito en flagrancia que es la facultad de la Policía Municipal: “Tenemos que ser muy claros, el Artículo 16 constitucional establece que la flagrancia es única y exclusivamente al estarse cometiendo el delito, no tenemos flagrancia tendría que ser otra la línea de investigación”.

 

La versión de los municipales


Por su parte, los policías municipales de la patrulla declararon ante el agente del Ministerio Público especializado en homicidios que ellos acudieron al lugar en respuesta a un auxilio emitido por el Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata (CERI), en la que señalaban que los policías ministeriales se enfrentaron con los tripulantes de la camioneta.


En su declaración los elementos aseguraron que cuando llegaron al lugar de los hechos se percataron de que estaban varias personas, que presumen eran policías ministeriales, hablando con el conductor de la camioneta y otros sujetos que al detectar su presencia se subieron y arrancaron a exceso de velocidad.


Explicaron que los policías ministeriales fueron los primeros en abrir fuego en contra de los ocupantes del vehículo.


Agregaron que en la esquina la camioneta se impactó y los elementos de la ministerial recogieron los cartuchos percutidos y se marcharon a bordo de una camioneta.


Los policías municipales identificados como Jorge Martín Pérez López, conductor de la patrulla P-821; Alejandro Sánchez Cisneros, Fernando Misael Vega López, Francisco Cuatlahuac, y Alfredo Israel Hernández Méndez —todos del grupo Panteras— declararon en la agencia del Ministerio Público especializado en homicidios en calidad de presentados hasta las tres de la madrugada y posteriormente puestos en libertad, aunque se les pidió mantenerse localizables a fin de que aporten elementos a la investigación.

 

Antecedentes


Cabe señalar que el 6 de junio pasado Alfonso Abisaid Diego Pérez fue víctima de un ataque en el que recibió un balazo en la cabeza.


De acuerdo con las declaraciones hechas por el procurador de Justicia en tono a los hechos el móvil, se trató de una venganza debido a las actividades que desarrollaba Diego Pérez, pues era uno de los comerciantes más importantes de la compra-venta de autopartes en la 46 Poniente y presuntamente tenía vínculos con una banda dedicada al robo, conocida como “Los Oaxacos”.


Cabe señalar que los otros dos hombres que resultaron lesionados el sábado pasado tienen órdenes de aprehensión por el delito de robo y lesiones y uno de ellos por robo de vehículos en el Distrito Federal.

 

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