A la tercera, Montero se convirtió en candidato


Pobre movilización en su registro como abanderado a la alcaldía

 

Selene Ríos Andraca / Arturo Rueda

 

Mario Montero Serrano probó el viernes que la tercera es la vencida al convertirse, por fin, en el candidato del PRI a la alcaldía capitalina, sin embargo, la pobre movilización de apenas tres mil personas evidenció el abandono de la estructura de Javier López Zavala y de Blanca Alcalá Ruiz.


Además, no logró la unidad anhelada, toda vez que sus principales detractores Víctor Manuel Giorgana Jiménez y Jorge Estefan Chidiac no avalaron el registro del exsecretario de Gobernación, al ausentarse del acto proselitista celebrado en el puente de Ovando.


Tampoco consiguió el respaldo del gabinete marinista ni de los dos aspirantes que compitieron contra él por la estafeta: Javier García Ramírez y Gerardo Pérez Salazar, quienes están ausentes del proceso interno desde finales del año pasado.

En su tercer intento, Montero Serrano logró convocar a Melquiades Morales Flores y a Guillermo Jiménez Morales en su solicitud de registro como precandidato, hecho que no pudo concretar Javier López Zavala a pesar de haber reunido a casi 50 mil personas en el Centro Histórico el pasado 31 de enero.


Montero Serrano arribó al Comité Municipal del PRI pasadas las cinco de la tarde, acompañado por sus hijos y sus papás, además de Blanca Alcalá Ruiz y Margarita García de Marín. Sus documentos fueron recibidos por la Comisión Municipal de Procesos Internos y destacó la ausencia de Carlos Meza Viveros.


El exjefe del gabinete caminó sobre la cinco poniente, después de entregar sus documentos, custodiado por más de 200 simpatizantes de su movimiento y rodeado de sus operadores y de los ex gobernadores, llegó al acto proselitista antes de la hora programada.


La celeridad de Montero Serrano fue en vano, pues tuvo que hacer tiempo suficiente para esperar a Javier López Zavala, quien arribó sin operadores y sin la camisa roja casi a las siete de la noche, cuando ya había comenzado el mitin político.

Fue Lucero Saldaña, el segundo lugar en las encuestas de Consulta Mitofsky, la encargada de hablar a nombre del resto de los declinados, y aseguró que la candidatura de Montero Serrano abarcará las expresiones de cada uno de los que lucharon por la estafeta.


Los ojos de Montero Serrano brillaban ante su auditorio, tras dos intentos frustrados y después de librar una épica batalla contra Javier López Zavala y su preferido Jorge Estefan, el expresidente del PRI logró la candidatura sin problemas con la bendición de Mario Marín Torres.


Por eso, el primer agradecimiento de Montero fue para el candidato del PRI a Casa Puebla: “Ten la seguridad que durante la campaña electoral, encontrarás en mí tu mejor aliado, que daré mi máximo esfuerzo para consolidar una campaña ganadora y posteriormente, cuando ya seas gobernador contarás con todo mi apoyo para superar los grandes retos que enfrenta el estado”.


Al gobernador Mario Marín Torres sólo faltó que le agradeciera la candidatura, pues se desvivió en elogios para el huésped de Casa Puebla, quien curiosamente cruzó la ciudad en su helicóptero justo a la hora de la concentración en Analco.


“Este momento no hubiera sido posible sin las oportunidades que me ha dado mi amigo, Mario Marín Torres, quien en repetidas ocasiones me ha invitado a colaborar con él en el servicio público. Mi más profundo agradecimiento. Gracias por haberme dado la oportunidad de desarrollar mi vocación de servidor público, por haber creído en mí, por ser un líder visionario, porque como poblano me consta, que diariamente da lo mejor de sí para impulsar a este gran estado (…) desde aquí le agradezco señor gobernador su respaldo, su confianza, su orientación, su afecto y su amistad. Usted y yo compartimos ideales a los cuales tenemos una lealtad a toda prueba.”


Para conmover al auditorio, Montero Serrano recordó a su esposa: “Tampoco hubiera sido posible sin el apoyo de mi familia, mis padres, mi hermana y mis amigos. Fue en esta ciudad en donde conocí a mi esposa siempre presente con notros y con ella formé una familia que amo entrañablemente. Aquí están mis hijos, ellos son mi fortaleza. Ante ellos y ante mi partido ofrezco lo mejor de mí: compromiso, pasión y deber, todo por Puebla”.


Fue Patricia su hija quien más relució en el acto proselitista, vestida discretamente y siempre en la espalda de su padre, sonrió ante cada una de sus palabras, hizo evidente su orgullo con su playera roja y su actitud moderada, mientras que Mario Montero Junior actuaba cual candidato a la alcaldía.


Mario Junior acaparó las cámaras, los abrazos, los agradecimientos y hasta salió en más fotos que su padre, colocándose al frente de cada lente colocado en el presídium de Analco.

 

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