A pesar de la derrota, Bety Paredes ensalza a priistas


No quiso señalar a los culpables de la debacle del tricolor


—Crónica—


Selene Ríos Andraca


Para Beatriz Paredes Rangel, en Puebla no estalló una bomba atómica que aniquiló al priismo en las urnas el pasado 4 de julio, pues a su regreso a la entidad para la unción de Juan Carlos Lastiri como líder del tricolor, omitió explicarle a la base priista su responsabilidad en la estruendosa derrota electoral: permitir la imposición del candidato a Casa Puebla. 


Por el contrario, la lideresa nacional del PRI se dispuso a enaltecer la labor de los principales culpables de la debacle; Mario Marín Torres fue ensalzado como la bandera del PRI para el 2012 y no faltó la sarta de elogios emotivos para el soldado leal, Alejandro Armenta, quien facilitó la intromisión del gobernador en el proceso interno priista.


Beatriz Paredes Rangel, quien desde el Comité Ejecutivo Nacional del PRI fue incapaz de detener a Mario Marín y de controlar los caprichos del gobernador para que sus fieles súbditos encabezaran las candidaturas al Gobierno estatal y el Ayuntamiento capitalino, ofreció una sola disculpa por los resultados electorales.


Aunque ante los medios de comunicación Paredes Rangel habló sobre el robo de urnas y las artimañas de Compromiso por Puebla para lograr más de un millón 200 mil votos a favor del candidato de la oposición, ante la base priista la lideresa sencillamente ignoró la humillación que sufrió Javier López Zavala ante Rafael Moreno Valle.


La diputada federal, quien ante más de 100 mil personas en el estadio Cuauhtémoc una semana antes del proceso electoral vaticinó, sin dejar lugar a dudas, la victoria de López Zavala frente a la megacoalición ambidiestra, ayer, ante menos de 600 personas, fue incapaz de tocar el tema.


Tampoco fijó una postura sobre la relación del PRI con el nuevo gobierno de oposición ni pidió una disculpa por los errores estratégicos cometidos en la conducción del proceso interno, de la campaña y en la designación de los candidatos.


En lugar de dar respuestas a la base priista reunida en el Auditorio Siglo XXI, Beatriz Paredes se enfrascó en un discurso de historia elemental sobre la Revolución Mexicana.


En lugar de reconocer que los caprichos personales del primer priista del estado provocaron que el tricolor perdiera la silla gubernamental que le ha pertenecido por décadas, Paredes Rangel defendió a la entidad poblana como la “Cuna de la Revolución”.


En efecto, en uno de los episodios más complicados para la vida interna del PRI, la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del expartidazo se puso a gritar de manera casi romántica el papel de los hermanos Serdán en el movimiento revolucionario.   


“La figura decidida de Aquiles Serdán y el valor indómito de Carmen Serdán, que encendieron la flama del levantamiento revolucionario aquel 18 de noviembre de 1910. (…) No podemos olvidar que la gira antirreleccionista de Francisco I Madero inicia el 14 de mayo en Puebla (…). En la guerra, cuando principió la lucha armada, fue en Puebla donde se encendió la primera chispa, en la calle de Santa Clara, encabezados por Aquiles Serdán, donde un grupo de patriotas dieron el primer golpe de muerte a la dictadura”.


Esta vez, Bety Paredes no se desgarró la garganta para hablar de las bondades de Javier López Zavala, quien sólo fue presentado como “secretario adjunto del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido”.  


En su discurso ante los priistas, la lideresa, pues, emitió el “homenaje del PRI a la Revolución Mexicana” y ocupó casi treinta minutos de la sesión para ungir a Juan Carlos Lastiri, para luego pasar a una cátedra de historia elemental: “Me permitan, correligionarios poblanos, el día de hoy, en Puebla, la chispa de la Revolución, expresar el discurso de homenaje del PRI a la Revolución Mexicana”.


Paradójicamente, Juan Carlos Lastiri habló de su candidatura de unidad y de la solidaridad que requiere el tricolor para ser un partido de oposición crítico, responsable y serio, sin que siquiera lograra convocar a los rebeldes del PRI.


Una vez más los dogeristas hicieron un drama previo a la sesión del Consejo Político Estatal por la ilegalidad del nombramiento de Lastiri Quirós como sucesor de Alejandro Armenta.


Pero, finalmente, la masa priista levantó la mano para ungir al extitular de la Secretaría de Desarrollo Social como nuevo presidente del Comité Directivo, aunque se quedaron con la duda de quién es el responsable de la masacre electoral que vivieron hace unos meses.

 

 

 

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