Asiste Marín a su último festival Huey Atlixcáyotl


Los pobladores no le hacen mucho caso al mandatario


Acompañado de su esposa Margarita García de Marín, el mandatario presenció las bellas y legendarias danzas que ejecutaron más de 600 representantes de once etnias poblanas


Elvia García Huerta

 

Mario Marín Torres asistió a su último festival Huey Atlixcáyotl como gobernador del estado, en donde por más de cuatro horas que duró el acto hubo escaso apoyo al mandatario, puesto que los ciudadanos se mostraron más entusiasmados con el programa que con su asistencia.


Entre puestos de comida, grupos musicales y artesanos, ayer más de 3 mil poblanos, turistas nacionales y extranjeros se dieron cita en la explanada del cerro de San Miguel Atlixco para celebrar el XLV Festival Huey Atlixcáyotl, donde grupos étnicos e instituciones se presentaron para mantener vivas las costumbres y tradiciones del pueblo.


Acompañado de su esposa Margarita García de Marín, el mandatario presenció las bellas y legendarias danzas que ejecutaron más de 600 representantes de once etnias poblanas y de otras regiones del territorio nacional, para recordar el ritual de agradecimiento que se tributaba a Quetzalcóatl por conceder algunos dones.


Sin embargo, la última asistencia de Marín Torres como mandatario del estado fue opacada por los danzantes e, incluso, por su esposa, ya que los ciudadanos prefirieron animar a los grupos étnicos que al mandatario puesto que, a través de porras, gritos y aplausos se dirigieron a cada una de las presentaciones. En tanto que cuando se anunciaba la presencia del gobernador en la explanada, la ovación era mínima.


Fue así como hicieron acto de presencia grupos náhuas, otomíes, totonacas, popolocas y mixtecos, quienes recibieron calurosos y largos aplausos, además de ovaciones del público presente.


Con una sonrisa notoria, Marín Torres presenció cada una de las danzas representativas de la Huey Atlixcáyotl, que en náhuatl significa “Gran Tradición Atlixquense”. De las 11 danzas presentadas en el cerro de San Miguel, el gobernador y su esposa participaron en sólo tres bailes, en los que el mandatario fue galardonado con coronas de flores y un rebozo, en tanto que la presidenta del Sistema Estatal DIF recibió ramos y diversos regalos por parte de los grupos étnicos.


La danza de Los Negritos, Migueles, Tocotines, Pares de Francia, entre otras, fueron las que se presentaron; sin embargo, el Ejecutivo estatal participó en el Danzón de las Bodas de Naltican, Danza Fandango y Fiesta Cruz; en esta última Marín Torres y su esposa participaron regalando a los presentes fruta, dulces y flores.


Asimismo, el secretario de Turismo, Alejandro Montiel Bonilla, así como el alcalde de Atlixco, Eleazar Pérez Sánchez, participaron en los diferentes bailes.


Cabe destacar que la hermana del gobernador, Julieta Marín, arribó en mitad del festival, y con simpatía ocupó su lugar y se dedicó a ver el espectáculo. Al término del acto no quiso realizar ninguna declaración y se fue rápido del lugar.


Posteriormente, entre aplausos, gritos y porras a las diversas danzas presentadas, concluyó el festival —iniciado en 1965 y un año después declarado Patrimonio Cultural del Estado de Puebla— con la esperada danza de Los Valores, que con mucho valor y destreza realizan indígenas de la Sierra Norte del estado.

 

 

 

 

 

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