En deslucido acto, Marín encabeza su último “grito”


El Zócalo estuvo resguardado por elementos de la Policía Municipal y Estatal


Para concluir con el protocolo, Mario Marín y Blanca Alcalá Ruizobservaron los juegos pirotécnicos de la celebración


Luz Elena Sánchez


De manera somera y poco emotiva, el gobernador del estado Mario Marín Torres encabezó por última vez la ceremonia del “grito” de Independencia, que duró escasos diez minutos.


Adelantándose con más de 17 minutos a la hora pactada para iniciar la ceremonia protocolaria, rindió honores a la bandera ante miles de poblanos congregados en el Centro Histórico; e hizo replicar la campana del Palacio Municipal para conmemorar el levantamiento de armas en Dolores, Hidalgo.


La fiesta del Bicentenario estuvo resguardada por elementos de la Policía Municipal y Estatal, así como por miembros de la XXV Zona Militar, quienes se apostaron en el primer cuadro de la ciudad. Del mismo modo, se contó con ocho detectores de metales en los accesos al Centro capitalino.


Estas estrategias de seguridad permitieron que al finalizar la celebración se registrara saldo blanco, y se contabilizaran sólo 26 remisiones, 14 choques y cinco conductores con aliento alcohólico. Este ambiente de tranquilidad también se vivió en 17 juntas auxiliares de la capital.


Para concluir con el protocolo, Marín Torres y Blanca Alcalá Ruiz, acompañados por sus respectivas familias, el secretario de Gobernación Valentín Meneses, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, León Dumit, y el comandante de la XXV Zona Militar, Roberto Gustavo García, al igual que de miles de ciudadanos, observaron los juegos pirotécnicos alusivos a la celebración.


Posteriormente, Marín Torres, Alcalá Ruiz y demás autoridades se reunieron en el patio del Palacio Municipal por algunos minutos para continuar las celebraciones con un banquete de comida poblana.

 

 

 

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