Messi acerca al Barça a la final de la Champions


Al momento de salir expulsado Pepe del Real Madrid, el argentino realizó magia en la cancha del Bernabéu


Germán Reyes


El mejor jugador del mundo, Lionel Messi, se adueñó del césped del Santiago Bernabéu y sentenció prácticamente la eliminatoria de las semifinales de la Champions League tras marcar dos tantos a un Real Madrid que no supo sobrellevar la expulsión del portugués Pepe y dependió de sus individualidades, aunque éstas no dieron señales de vida en el campo.


La historia parecía ser la misma que la del pasado miércoles en el estadio Mestalla en donde se jugó la final de la Copa del Rey. Barcelona se adueñó del balón desde el inicio del encuentro mientras que Real Madrid esperó en su cancha, pero la estrategia de José Mourinho no rindió frutos de manera consecutiva.


Iker Casillas fue de nueva cuenta la figura de los merengues evitando la caída de su marco en al menos dos ocasiones, pero el guardameta catalán Víctor Valdés no se quedó atrás y marcó una de las claves del partido al detener un esférico con etiqueta de gol en la agonía de la primera parte.


Por momentos el futbol se olvidó en el césped del Bernabéu, pues la guerra de declaraciones que protagonizaron los estrategas de ambos conjuntos en la conferencia de prensa previa al juego surtió efecto en sus jugadores, pues saltaron al campo convencidos de quedarse con el encuentro y el duelo se tornó ríspido.


Barcelona fue el más peligroso en todo el encuentro aprovechando que el argentino Lionel Messi tuvo mucho más espacio que en el encuentro por la Copa del Rey, y tal concesión causó estragos en el conjunto madridista.


El juego fue cerrado, Madrid metido atrás esperando un error del Barcelona para mandar a correr a sus veloces elementos como Cristiano Ronaldo, Ángel Di María o Mesut Özil pero el planteamiento de Guardiola que mantuvo siempre en su zona a sus defensores laterales dejaron sin funcionamiento la táctica de Mourinho.


El suceso que marcó el encuentro fue la expulsión de Pepe, elemento acostumbrado a jugar con el “cuchillo entre los dientes”, al filo del reglamento o con un ímpetu que caracteriza a pocos, sin embargo, se le pasó la mano y en su intento por robarle el esférico a Daniel Álves terminó por “plancharlo” la entrada ameritó la tarjeta de expulsión al minuto 63.


Lo imposible se presentó en el Bernabéu y el equipo de “Mou” perdió el orden y se descontroló. Cristiano Ronaldo volvió a ser el mismo de todas las instancias finales que ha jugado, frío, invisible, aislado. Sucedió lo mismo con Di María, solo por la banda esperando un esférico para cambiar las cosas.


Los catalanes lo aprovecharon e Ibrahim Afellay fue el cambio clave de los blaugranas. Pep lo mandó al campo, éste desbordó por derecha, llegó a línea de fondo y le puso un esférico a Messi de esos que pocas veces desperdicia para vencer a Casillas por entre las piernas.


El crack argentino no se conformó y, aprovechando la libertad que le concedió el Real Madrid, además de la ausencia de Pepe, se sacó a cada uno de los defensores merengues que se cruzaron en su camino, enfrentó a Casillas y puso el segundo en la frente de los de “Mou”.


Madrid no reaccionó, pues no tenía cómo y, por segunda ocasión en seis meses, sucumbió ante el archirrival ahí, en el Bernabéu, frente a su gente.


Recuadro Me daría vergüenza ganar


la Champions así: “Mou”


Tras el pitazo final del juez del encuentro, Wolfgang Stark, la guerra entre catalanes y madridistas tomó un descanso, no así para el técnico merengue José Mourinho, quien continuó atacando con declaraciones a Joseph Guardiola, aunque el timonel blaugrana no volvió a caer en el juego del lusitano.


La derrota de su escuadra caló hondo para Mourinho, quien recordó la manera en que Barcelona dejó fuera al Chelsea en Stamford Bridge durante el 2009 y que desembocó en el título de Champions League para el Barcelona y para Guardiola. El portugués aseguró que tras el suceso “le daría vergüenza estar en los botines” del técnico catalán por haber ganado esa copa.


“Guardiola es un entrenador fantástico pero ha ganado una Copa de Europa que a mí me daría vergüenza ganar y puede conquistar otra que a mí también me daría vergüenza ganar. A Guardiola le respeto porque su trato ha sido siempre fantástico. Creí que podía tutearle, pero parece que no. Ojalá gane un día una Champions sin escándalos”, sentenció.


Para el estratega merengue la actuación del árbitro al echar del campo a Pepe fue determinante, pero consideró que la cuestión de los jueces no pasa sólo por el partido del Bernabéu, sino por la historia de los blaugranas en la Champions.


“Sólo dejo una pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Estamos hablando de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero, ¿por qué no pudo ir a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? El partido iba para un 0-0 e iba a entrar Kaká por Lass... No sé si es por el poder de Villar en la UEFA o por UNICEF”.


Por su parte, Guardiola regresó a ser el técnico ecuánime en sus declaraciones y se limitó a hablar del triunfo de su equipo al mismo tiempo que no quiso dar por muerto al Real Madrid.


“Hemos jugado muy buen partido. Hemos controlado sus contras y su juego aéreo. El equipo ha estado agresivo. Hemos llevado el control del partido. Hemos sacado un muy buen resultado. Felicitaciones a mi equipo (…) Un equipo que tiene nueve copas de Europa jamás da una eliminatoria por perdida. Nosotros estamos a dos partidos y un empate de ser campeones de Liga. Luego pensaremos en la vuelta para llegar a Wembley”, aseveró.




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