Bravo Jiménez perdió las juntas auxiliares


Pese a que con su “trabajo político” pretendía apuntalar su candidatura por la dirigencia municipal del PRI


La dirigencia priista le dio toda la operación de las juntas auxiliares a Juan de Dios Bravo, a excepción de San Miguel Canoa, localidad que le correspondió al dogerista Iván Galindo


Yonadab Cabrera Cruz


El gran perdedor con las elecciones de las juntas auxiliares fue el priista Juan de Dios Bravo Jiménez, quien en su afán por posicionarse en la capital poblana para convertirse en el nuevo dirigente municipal de su partido, solamente pudo conseguir cuatro de las 14 demarcaciones que se disputaron el pasado 23 de abril, significando la peor derrota priista en las juntas auxiliares.


Los contrincantes de Juan de Dios Bravo solicitaron al dirigente estatal del PRI, Juan Carlos Lastiri Quirós, igualdad en la competencia por ese cargo partidista, por lo que el líder -en una muestra de voluntad política e imparcialidad- se comprometió a que cada uno de los aspirantes a la dirigencia municipal operaría políticamente hasta cinco juntas auxiliares, para darles presencia en la ciudad de Puebla y, al mismo tiempo, garantizaran el triunfo de su partido.


Sin embargo, la dirigencia priista le dio toda la operación de las juntas auxiliares a Juan de Dios Bravo a excepción de San Miguel Canoa, localidad que le correspondió operar al dogerista Iván Galindo. A decir de fuentes priistas, el Comité Directivo Estatal dio facilidades a Bravo Jiménez, quien tiene conocimiento de todas las estructuras priistas en las colonias y juntas auxiliares por haber sido secretario de Gobernación en la administración pasada.


A pesar de tener conocimiento de los padrones, presidentes de colonias y geografía política de las juntas auxiliares, la operación de Bravo Jiménez fracasó debido a que en la capital poblana el PRI únicamente se adjudicó cuatro juntas auxiliares y las ganó gracias a otros actores políticos.


Las juntas auxiliares que se ganaron son San Francisco Totimehuacán, Azumiatla, Tecola -las cuales pertenecen a Antorcha Campesina, por lo que la operación del exsecretario de Gobernación fue nula en ambas comunidades- y San Pablo Xochimehuacán. Pero en lugares donde tuvo presencia como en Zaragoza, su candidato Erick Hernández de la planilla Punto y seguimos quedó hasta el tercer lugar.


Por si fuera poco, la dirigencia estatal priista permitió que los colaboradores del exfuncionario municipal también operaran el proceso electoral del pasado 23 de abril. José Ángel Pacheco Ahuatzin, quien fuera el director de Juntas Auxiliares en el trienio pasado, tuvo una participación importante como operador de Bravo Jiménez, al igual que Filiberto López, Humberto Hidalgo y la exdirectora del Instituto Municipal de las Mujeres, Érika Alatorre Abundis.


Durante las campañas para elegir a los 17 presidentes auxiliares, Filiberto López, Humberto Hidalgo y José Ángel Ahuatzin organizaron una reunión con las planillas y abanderados afines al PRI en el hotel Lastra, donde el orador principal fue Bravo Jiménez, pese a que no tiene ningún cargo partidista, además él impartió el curso para que los candidatos conocieran sobre estrategia electoral.




Copyright 2008 / Todos los derechos reservados para M.N Cambio /


 
 
Todos los Columnistas