Forense, crucial para resolver el caso Thali


Pues aún no se da los detalles de la hora que fue asesinada o información sobre el teléfono que usaba


La Procuraduría General de Justicia del Estado ha mantenido hermetismo en torno al caso de Thalía Martínez Ramírez, pero para sus allegados el culpable es su pareja sentimental


Germán Reyes


El dato crucial para desenmarañar el caso del homicidio de Thalía Martínez Ramírez, estudiante de la UAP cuyo cuerpo fue hallado a un costado de la vía Atlixcáyotl, es la información que el forense dictamine sobre la hora en que fue asesinada; además del teléfono celular que poseía, pues después de su desaparición el aparato fue utilizado para enviar mensajes de texto a sus amigos.


A pesar de que los resultados de ADN confirmaron que el cuerpo encontrado el pasado 22 de julio, aún restan datos que podrían ayudar a la investigación, siendo el más relevante la hora de su muerte, misma que los forenses no han hecho público.


La Procuraduría General de Justicia del Estado ha mantenido hermetismo en torno al caso de Thalía Martínez Ramírez, pero para sus allegados el culpable es su pareja sentimental, Diego Alonso, hijo de la agente ministerial Margarita Alonso.


Y es que según el círculo cercano de la exestudiante de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, existen situaciones que señala a Alonso como el autor intelectual del homicidio.


En las primeras indagaciones que se realizaron cuando Thalía Martínez se encontraba en calidad de desaparecida, se dijo que escribió un mensaje a sus amigas luego de no llegar a su examen de Economía a la universidad decía: “No voy a llegar me encontré a un amigo de Huamantla, después te cuento. Está guapo”.


Sin embargo, gente allegada a la hoy occisa pone en entredicho la veracidad del mensaje ya que aseguran que en el tiempo en que conocieron a Thalía ella no acostumbraba mandar mensajes, pues tenía un celular con plan de renta mensual, razón por la que siempre hacía llamadas. Además, era una estudiante responsable que difícilmente se ausentaba de clases y, mucho menos dejaba de presentar un examen.


No obstante, el hecho que más llama la atención a sus amigos de la facultad es que Thali colocó en el mensaje las palabras “está guapo”, situación que según ellos jamás habría realizado debido a que revelaron que Diego Alonso era muy celoso.


Según detallan los amigos de la hoy occisa, Alonso era un novio posesivo, ya que en la relación que mantenían ella tenía que pedir permiso a Diego para salir o tener reuniones familiares, es más, tenía problemas con su madre por tal hecho.


Por lo tanto, sugieren que podría ser una estrategia de la pareja de la estudiante para evitar que se le señalara como el autor intelectual de su homicidio.


Otro de los aspectos por los que señalan a Diego Alonso como el principal responsable de la muerte de Thalía Martínez, es el hecho de que nadie conoció al amigo de Huamantla con el que dijo haberse encontrado el día de su desaparición.


De la misma forma piden que se tome registro del teléfono celular de la occisa, ya que por el sistema GPS con el que cuenta el aparato que poseía es posible señalar la ubicación del mismo, y quizá también el lugar desde donde fue enviado el último mensaje que podría sugerir un lugar que frecuente su expareja sentimental, así como las cámaras de seguridad de la caseta más cercana al lugar en donde se encontró su cuerpo.


El caso


Es oportuno recordar que Thalía Martínez Ramírez desapareció el pasado 14 de julio cuando salió de su casa con destino a la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAP para presentar un examen en punto de las 8 horas, sin embargo nunca llegó y la última comunicación que se tuvo con ella se dio a las 9:40 horas, cuando envió un mensaje en el que señalaba que no llegaría a la universidad y que se encontraba con una persona del municipio de Huamantla.


Tras ocho días de su desaparición, su cuerpo fue hallado en estado de descomposición dentro de unas bolsas el pasado 22 de julio a las 16:45 horas en el kilómetro 11 más 400 de la autopista Puebla-Atlixco en el lugar conocido como El Mirador de Ocoyucan, sin embargo no fue reconocido como el de la estudiante hasta el pasado 30 de julio cuando las pruebas de ADN que se le aplicaron al cadáver confirmaron que pertenecía a la joven de 22 años.


Cabe señalar que desde el momento en el que fue hallado el cuerpo sin vida de Thalía, sus padres intentaron reclamarlo debido a que su hermana reconoció una pulsera y las prendas que portaba, sin embargo, la PGJ no permitió que se llevaran el cadáver hasta asegurar que efectivamente se trataba de ella.


Finalmente, fue este 31 de julio cuando la universitaria de la BUAP fue velada en el mausoleo de los velatorios de Valle de los Ángeles y posteriormente fue sepultada en el panteón de la misma funeraria. Además cabe señalar que no se permitió que el cuerpo se sometiera a una cremación debido a que podría ser exhumado posteriormente.




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