Directiva, incapaz de retener a jugadores “estrellas”


Al menos nueve futbolistas han funcionado como refuerzos en los últimos años


Germán Reyes


La llegada de refuerzos de calidad no ha sido característica del Puebla FC, sin embargo, al menos nueve futbolistas han destacado por su rendimiento, pero las malas decisiones técnicas y la incapacidad de la directiva del equipo han llevado a la partida de éstos. Ramón Núñez y Hérculez Gómez, resaltan como parte de esta selectiva lista.


Las contrataciones que más trabajo le han costado al cuadro camotero han sido principalmente de mediocampo para adelante, pero paradójicamente los jugadores que se han ido del equipo y que han dado resultados han ocupado esa posición.


El elemento que más prometía a su llegada fue Ramón Núñez, un futbolista hondureño caracterizado por su fino toque de balón que demostró su calidad en seis meses con el equipo poblano.


Núñez arribó a La Franja para el Clausura 2009 portó el número diez en el equipo comandado por José Luis Sánchez Solá y se convirtió en titular indiscutible. Jugó 1307 minutos en total, anotó cinco tantos aun sin ser delantero, puso seis pases para gol y recibió cinco tarjetas de amonestación.


Sin embargo, para el final de la campaña no hubo acuerdo con la directiva poblana y terminó por emigrar a Cruz Azul, en donde fracasó y tuvo que regresar a su natal Honduras.


La contratación más acertada del equipo fue en el Bicentenario 2010, cuando Chelís se sacó de la manga a un futbolista de nombre Hérculez Gómez, totalmente desconocido en México. Gómez demostró su calidad rápidamente, pues marcó su primer gol en la jornada cuatro ante Atlante.


De ahí en adelante se destapó, marcó ante San Luis, Chivas, Jaguares, Pumas y Monterrey de manera consecutiva; posteriormente lo hizo ante Morelia, América y logró un doblete ante Cruz Azul para convertirse junto a Javier “Chicharito” Hernández en campeón de goleo con diez dianas.


Pero la historia fue la misma y la directiva fue incapaz de retenerlo y emigró a los Tuzos del Pachuca.


A ellos se suma Daniel Osorno; futbolista que regresó del retiro pidiendo una oportunidad a Sánchez Solá y que se convirtió en pilar importante del equipo incluso marcando un gol ante Pumas en la semifinal del Clausura 2009, refrescó el ataque y se cansó de servir pases para gol. Pese a ello regresó al Atlas.


Carlos Ruiz, ariete guatemalteco que llegó al equipo para el Apertura 2009. Jugó mil 336 minutos y convirtió cinco goles en su primer torneo y en los segundos seis meses disputó 871 minutos de acción y logró cuatro tantos. Ahuyentado por los problemas directivos partió al futbol griego.


Duilio Davino, elemento que se unió a La Franja tras jugar en el futbol estadunidense en el Clausura 2009, se convirtió en el titular indiscutible dándole completo orden a la defensiva poblana y además contribuyó al equipo con un gol. Partió del club tras no llegar a un arreglo con la gerencia poblana.


Finalmente, está el caso de Nicolás Olivera, quien llegó al Puebla en el Clausura 2008, marcó 17 goles en total, colocó cinco pases para gol y recibió 21 tarjetas amarillas. Pese a ser un eje fundamental del mediocampo poblano, dejó al equipo en el Clausura 2011 para jugar con América.




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