El morenovallismo inicia rescate de vestigios históricos


Una barda, una bóveda y un sistema de distribución de agua fueron encontrados en la zona donde se construye el viaducto Zaragoza


De acuerdo a Sergio Vergara, perito del INAH, con la recuperación de las estructuras se busca que éstas puedan ser exhibidas en el mismo lugar como un museo de sitio, aunque advirtió el deterioro por obras hechas en 1962 en la misma zona


Héctor Hugo Cruz Salazar


Esta semana la administración morenovallista dará a conocer el hallazgo de vestigios históricos en la zona donde se construye el viaducto Zaragoza, consistente en una barda, una bóveda y un sistema de distribución de agua de finales del siglo XIX o principios del XX. Peritos del INAH iniciaron los trabajos del rescate de las dos piezas para su restauración.


CAMBIO realizó un recorrido por la zona donde Sergio Vergara Verdejo, perito del instituto, explicó que arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia y cuatro empleados más trabajan en el lugar para realizar el rescate de los dos sitios y, sobre todo, hacer un inventario del material que se está encontrando.


La bóveda del siglo XIX o XX fue descubierta hace dos semanas sobre la obra que se realiza en el bulevar 5 de Mayo, entre 2 y 4 Norte, y se presume que fue una entrada de las aguas que venían de los cerros de Loreto y Guadalupe y eran canalizadas al río San Francisco para evitar inundaciones en la zona. Tiene una altura de por lo menos 7 metros, por 3 metros de ancho.


Vergara explicó que aún se realizan los trabajos de limpieza de esa zona, debido a que estaba llena de lodo, por lo que los trabajaos continuarán.


En cuanto a la barda, se presume que era parte del sistema de protección del río San Francisco y, aunque se desconoce su longitud, la altura es de por lo menos 8 metros.


El también perito del INAH explicó que en la misma zona se encontró un sistema de distribución de agua, que presumiblemente fue ocupado para desviar el afluente del río para llevar agua a los molinos que había en ese lugar a principios del siglo XX.


El perito destacó la importancia de este hallazgo, pues dijo que es una obra única en su tipo de dicha época, por la complejidad del sistema y su eficacia para la distribución del agua, pues incluso hay vestigios de que existían algunas compuertas en el lugar.


Señaló que la administración estatal está apoyando el rescate de los vestigios históricos, pues la idea es rescatarlos por completo y que sean exhibidos en el mismo lugar:


“Se han venido recuperando todos los elementos para hacer una anastilosis. Esto quiere decir que historiadores junto con los arqueólogos que hay en el lugar trabajen con todos los elementos para reintegrarlos y darles una mejor presentación para que queden integrados a la megaobra que se está construyendo”.


En 1962 se destruyeron parte de los vestigios


Sergio Vergara explicó a CAMBIO que en 1962 se realizaron diversas obras en la zona para realizar el entubamiento del río San Francisco a fin de evitar las inundaciones y crear los pasos vehiculares, sin embargo no hubo cuidado ni supervisión para evitar el deterioro de los vestigios históricos en el lugar.


Comentó que al hacer el entubamiento del río se rompió una parte de barda del siglo XIX o principios del XX: “Pero lo destacable sería que, aunque se entubó, todas las piedras fueron dejadas en el lugar porque fueron utilizadas para rellenar”.


Por ello dijo que los peritos del INAH que trabajan en esa área del viaducto Zaragoza ya realizan el inventario de todos los elementos para reconstruir la barda: “Estamos sacando todo el material que era parte de la barda para poder reconstruirla en la medida de lo posible. No ha sido un trabajo sencillo, pero sí se trabaja muy de cerca con la constructora para evitar que esos elementos sean desechados. Se están catalogando porque son elementos que incluso fueron trabajados en su momento, moldeados para la construcción de la barda”.


El rescate implica retrasos en la obra


Vergara Verdejo reconoció que el hallazgo de los vestigios históricos en esta parte del viaducto Zaragoza generaron un retraso en las obras que realiza la empresa Acciona para adecuar el lugar, aunque señaló que el impacto ha sido mínimo, pues los peritos han intervenido y han ido liberando las zonas para que continúen los trabajos.


“Lo importante aquí es que los peritos del INAH estamos haciendo una supervisión de los trabajos que se hacen para evitar dañar cualquier elemento histórico que se ha encontrado y los que se pudieran encontrar. Con los hallazgos que se hicieron, de inmediato entramos a trabajar junto con la empresa y les fuimos liberando tramos para no retrasarlos. Trabajamos casi a la par. Evidentemente hay retrasos en la obra, pero creo que son mínimos”.


Se dimensionará parte de la historia


Sergio Vergara destacó que la administración morenovallista tiene la firme intención de rescatar todos los vestigios históricos que hay en la zona y por ello han ido adecuando el proyecto para destacarlos:


“Yo creo que parte importante aquí es que, independientemente de la modernidad que va a tener el distribuidor, vamos a ganar mucho más los poblanos porque se dimensionará parte de la historia de la ciudad en esta zona con los elementos que existieron en otras épocas. Será como un museo de sitio. La barda se va a respetar íntegramente porque no está en el paso del distribuidor. Se mostrará como estaba originalmente y en el mismo lugar”.


En cuando a la bóveda, dijo que se rescatará por completo y se verá la forma de crear un acceso al lugar para que pueda ser apreciada. Además, el sistema de distribución del agua también será exhibido en el lugar: “Por eso digo que se ganó al hacer una obra moderna, porque implicó que se rescatara y así se pueda mostrar parte de la historia de Puebla, esa que estuvo enterrada por muchos años. Hoy se va poder conocer y apreciar. Eso sería también muy destacable por donde se le vea”.


Rescate del Arco de San Miguel


Por otra parte, Vergara Verdejo presumió el trabajo que sehace para recuperar el arco que se encuentra sobre la calzada Zaragoza y que no había sido intervenido en más de 30 años.


“Si queremos ver otra ventaja que trajo la construcción del viaducto Zaragoza, el Arco de San Miguel es un claro ejemplo. Es un monumento que no había sido intervenido, diría yo, en unos 30 años”.


Señaló que el arco era designado con varios nombres, pero de acuerdo a los historiadores es el Arco de San Miguel Arcángel, que es el custodio de la ciudad de Puebla: “Todo mundo le decía como quería, pero la verdad es el Arco de San Miguel Arcángel y es una obra de principios del siglo XX de acuerdo a todos los detalles”.


Explicó que en el área están trabajando artesanos de Huaquechula para recuperar todos los grabados que se tenían.




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