El escándalo Walmart alcanza a Blanca Alcalá


Durante su gestión como alcaldesa, avaló y gestionó todos los permisos para que la transnacional construyera un centro comercial en La Margarita


En 2009 los vecinos de dicho lugar reclamaron un predio de 13 hectáreas como propiedad de la unidad. Sin embargo, la administración blanquista no tomó en cuenta esta postura y dio el visto bueno para que construyera una tienda en marzo de ese año


Osvaldo Macuil / Luz Elena Sánchez


El escándalo destapado por The New York Times sobre los sobornos pagados por la cadena Walmart a funcionarios municipales y estatales en México, para eludir regulaciones ambientales y de usos de suelo, impacta directamente a la candidata al Senado del PRI, Blanca Alcalá, pues durante su mandato como alcaldesa, la multinacional inició la gestión para la instalación de una tienda en la manzana 36 de La Margarita, pese a la oposición de los vecinos y el riesgo ambiental que representa.


En 2009, la trasnacional inició acercamientos con Alcalá para la construcción de una tienda en la unidad habitacional, proyecto que aún sigue detenido por la oposición de los vecinos y la falta de permisos por parte de la Comisión Nacional del Agua, organismo que ha advertido que la instalación de esta sucursal en el predio de 13 hectáreas podría provocar inundaciones en las colonias aledañas.


De acuerdo con la investigación del Times, el director en México de la firma, Eduardo Castro-Wright, inició en 2006 una violenta estrategia para aplastar a sus competidores con la construcción de nuevas tiendas, entregando sobornos a funcionares estatales y municipales, que ascienden a 24 millones de dólares, para pasar por alto los reglamentos ambientales y de uso de suelo para construir sus tiendas. A pesar de que los servicios internos de la empresa comprobaron los sobornos, declinaron instaurar responsabilidad civil y penal contra los responsables.


Las anomalías de Alcalá


A inicios de 2009, los habitantes de La Margarita reclamaron un predio de 13 hectáreas como propiedad de la unidad, el cual era una de las pocas áreas verdes de la zona. Sin embargo, la administración de Blanca Alcalá no tomó en cuenta esta postura y dio el visto bueno para que Walmart construyera una tienda en marzo de ese año.


Sin embargo, la Comisión Nacional del Agua no autorizó este proyecto, pues al ubicarse a un costado del Río Alseseca, se corría el riesgo de que las colonias aledañas se inundaran en temporada de lluvias.


A pesar de la negativa del organismo, la administración de Blanca Alcalá incurrió en una serie de anomalías, puesto que entregó permisos provisionales para que la empresa iniciara con la limpieza del predio, ante el creciente descontento de los vecinos.


Inclusive, la priista afirmó que no había inconvenientes entre los vecinos para la instalación del Walmart, “ya que estos terrenos forman parte del patrimonio del fideicomiso y no tienen ningún problema legal”.


“La alcaldesa informó que la construcción de este Walmart traerá importantes beneficios para las colonias involucradas, por la generación de empleos tanto temporales como permanentes”, publicó CAMBIO en mayo de 2009.


“Yo soy la primera interesada en cuidar el medio ambiente, pero debemos tomar en cuenta que la ciudadanía también necesita de este tipo de obras”, pregonó Blanca Alcalá.


Mientras tanto, los vecinos de La Margaría se organizaron para recabar cerca de 3 mil firmas e impedir que se construyera la sucursal. Además, en diversas ocasiones organizaron marchas para protestar contra esta decisión.


Y es que además de los problemas ambientales que generaría este proyecto en la zona, los colonos de La Margarita no quieren esta tienda, pues de inmediato provocaría el cierre de las tiendas de la zona y muchas familias se quedarían sin fuentes de ingresos.


A pesar de la voz en contra de este proyecto, Blanca Alcalá nunca quiso darles una explicación sobre la decisión de permitir la instalación de esta tienda.


El gobierno riverista también avala la obra


En enero, el secretario de Obra Pública y Gestión Urbana Municipal, Felipe Velázquez Gutiérrez, aseguró que el corporativo Walmart de México contaba con todos los requisitos para que la Comuna emitiera todas las licencias y permisos correspondientes para la construcción de un centro comercial en esta zona.


Entre los permisos que aseguró que cuenta el corporativo, se encuentran los ambientales y los de obra, por lo que indicó que la administración de Eduardo Rivera carece de elementos jurídicos para rechazar la solicitud de la empresa de operar en la unidad habitacional.


No obstante, en su momento el funcionario municipal indicó que mientras los colonos no avalen las obras, no se liberarán las licencias, ello con el fin de evitar conflictos en el lugar.


Cabe recordar que desde junio de 2009 se realizó una consulta ciudadana en la zona, cuyo resultado arrojó que 87 por ciento de los encuestados estaba en contra de la instalación de la tienda de autoservicio.


El riesgo de inundaciones por encontrarse en las inmediaciones del río Alseseca es el principal motivo por el que los vecinos de La Margarita repudian su edificación.


Conagua no ha dado los permisos correspondientes


A pesar de que el Ayuntamiento de Puebla presume que la empresa cuenta con todos los permisos para que se instale el supermercado, la Conagua en Puebla no ha dado su aval, pues coincide con los vecinos en que hay riesgo de inundaciones.


De acuerdo con el delegado del organismo, Manuel Beristáin Gómez, hasta el momento únicamente se ha dado una autorización para limpiar y desazolvar el área.


Y es que la Conagua ha señalado que, para que pueda girar los permisos correspondientes, es necesario que se construya entre el bulevar Municipio Libre y la calle Nezahualcóyotl un puente para evitar inundaciones, el cual ni siquiera se ha iniciado.




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