Fernando Morales, el Hijo-Parri de Melquiades


Fue uno de los principales impulsores para que Mario Marín Torres alcanzara la candidatura al gobierno del estado en 2004. En los últimos años ha estado ligada a Manlio Fabio, la estrella emergente del PRI y dueño del CEN


Selene Ríos Andraca


A Fernando Morales Martínez lo define su conflictiva relación político-afectiva que mantiene con su padre, el exgobernador Melquiades Morales Flores, a quien siempre le ha reprochado la falta de apoyo tanto en lo familiar como en sus aspiraciones electorales.


En 2004, en vísperas de que su padre desalojara Casa Puebla, se lanzó en su contra en una famosa entrevista publicada por CAMBIO, en la que pidió su jubilación política para dar el espacio a los jóvenes. Por cierto, fue esa entrevista que se ganó el apelativo de “Parri” en los medios de comunicación local.


Tampoco debe olvidarse que Morales Martínez fue uno de los principales impulsores para que Mario Marín Torres alcanzara la candidatura al gobierno del estado en 2004, gracias a su estrecha relación con Roberto Madrazo y con Manlio Fabio Beltrones.


En los últimos años su carrera política ha estado ligada a Manlio Fabio Beltrones, la estrella emergente del PRI y el hoy dueño del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Incluso, con la llegada Pedro Joaquín Coldwell, se rumoró la llegada de Fernando Morales al Comité Directivo Estatal del PRI en sustitución de Juan Carlos Lastiri.


La historia de Fernando Morales comenzó con su exilio de Puebla en la época en que su papá gobernaba la entidad. El mayor de los hijos del exgobernador se fue de su tierra para convertirse en el secretario particular del entonces senador chiapaneco Sami David David.


Sami David ligó a Fernando Morales con Roberto Madrazo y con Manlio Fabio. Los nexos creados en aquella época surtieron efectos tiempo después, pues Fernando Morales fue designado como líder de la Juventud Popular Revolucionaria, el sector de jóvenes de la CNOP.


Con Madrazo Pintado en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y en la antesala de la candidatura a la Presidencia de la República, Fernando Morales logró catapultar a Mario Marín Torres y entonces, la historia política de Fernando Morales cambió.


Mario Marín, a diferencia de Melquiades Morales, sí apoyó a Fernando Morales. El primer pago de su intervención con Madrazo fue la diputación local con cabecera en Ciudad Serdán.


Ya como diputado electo, Morales Martínez se erigió como “parricida” al lanzarse en contra de su padre en una entrevista publicada en CAMBIO. Sin más, pidió su jubilación, aseguró que durante la era melquiadista Puebla sólo trascendió por las chalupas y que el oriundo de Nativitas Cuautempan sería el mejor gobernador del estado.


Durante 2005, lo más trascendente de Fernando Morales fueron sus ausencias en el Congreso local debido a sus compromisos para la campaña de Roberto Madrazo.


Fernando Morales fue designado por el tabasqueño como líder nacional de Intégrate, el programa de afiliación de la CNOP para reclutar votos a favor de Roberto Madrazo.


La caída de Roberto Madrazo repercutió en la vida política de Fernando. Sin embargo, una vez más Mario Marín lo rescató de los brazos de la desgracia y en 2009 resultó electo como diputado federal por Ciudad Serdán.


Uno de los principales problemas para la supervivencia de Fernando Morales con la oposición en Casa Puebla era su eterna pelea con Rafael Moreno Valle, a quien Melquiades Morales prefirió impulsar. Moreno Valle ocupó el lugar de Fernando Morales en la parte política del corazón del exmandatario.


Las riñas y los resentimientos se borraron un 1 de octubre de 2010, cuando ya como gobernador electo Rafael Moreno Valle acudió al informe legislativo de Fernando Morales en Ciudad Serdán.


Los malos presagios se terminaron. El futuro se aclaró. Hoy, es parte de la fórmula desesperada del PRI para llegar al Senado con Alejandro Armenta, con un paradójico impulso de su hermanastro político.




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