Aréchiga reparte de manera inequitativa cochinito legislativo


Sólo a seis diputados les dio un millón de pesos; al resto, únicamente 600 mil y 900 mil pesos


De acuerdo a una solicitud de transparencia hecha por CAMBIO, se descubrió que los legisladores jamás justificaron el uso de los recursos ante la Secretaría Administrativa


Viridiana Lozano Ortíz


El exlíder del Congreso local, Guillermo Aréchiga Santamaría, repartió de manera inequitativa y discrecional entre los legisladores el dinero del “cochinito legislativo”, pues sólo seis diputados recibieron el millón de pesos presupuestado y prometido por el panalista, mientras que el resto ejerció entre 600 mil y 900 mil pesos.


El argumento esgrimido por Aréchiga —en junio de 2011— acerca de que los diputados estaban obligados a justificar con facturas el gasto de “gestión social” para garantizar que su uso no tuviera fines electorales y personales también se vino abajo; de acuerdo a una solicitud de transparencia hecha por CAMBIO, se descubrió que los legisladores jamás justificaron el uso de los recursos ante la Secretaría Administrativa.


“Es importante mencionar que el desglose de los gastos es del dominio exclusivo de los legisladores”, señala la misiva.


De acuerdo el documento emitido por la Unidad de Acceso a la Información, el Congreso erogó 36 millones 421 mil 790 pesos a repartir entre los legisladores y la entrega de los recursos se realizó “en ocho exposiciones”. Este monto representa el 45 por ciento de los recursos destinados a Servicios Personales —84 millones 825 mil pesos— y mayor a lo que ejerció el Congreso en Servicios Generales y Bienes e Inmuebles.


Seis diputados se llevan un millón de pesos cada uno


En el documento destaca que sólo los diputados Enrique Doger Guerrero (PRI), Edgar Antonio Vázquez Hernández (PAN), José Juan Espinosa Torres (MC), Rafael von Raesfeld Porras (PAN), Lauro Sánchez López (PRI) y Denisse Ortiz (PAN) recibieron el millón de pesos.


En tanto los diputados perredistas Antonio Gali López y Eric Cotoñeto, y José Venancio Ojeda, del PVEM, fueron los grandes perdedores pues los recursos que se les entregaron oscilaron entre los 648 mil y 705 mil pesos.


Otros legisladores como Héctor Alonso Granados, Juan Manuel Jiménez, Julio Lorenzzini y Lucio Rangel no llegaron ni a los 800 mil pesos.


El coordinador de la bancada del PAN ejerció 850 mil pesos; su homólogo del PRI, José Luis Márquez, 935 mil pesos. En tanto el coordinador de los diputados del Partido Verde solicitó 935 mil pesos y el del PT Zeferino Martínez, 900 mil.


Entre los legisladores que no llegaron al millón, pero que se llevaron la mayor parte del pastel están: Víctor Hugo Islas, 961 mil pesos; Ana María Jiménez, 948 mil; Jorge Luis Coriche, 987; José Ángel Pedro Guerrero, 961 mil, y Enrique Nácer con 959 mil 700 pesos.


Nunca comprobaron uso de cochinito legislativo


A mediados de 2011 se desató el escándalo en el Congreso local, pues por primera vez se destinó una partida extra para los legisladores, nombrada “gestión social”. Aréchiga Santamaría salió del paso y declaró que los recursos serían repartidos equitativamente entre los diputados —un millón de pesos— y que éstos tendrían que entregar a la Secretaría Administrativa las facturas que justificaban su gasto.


No obstante, los legisladores nunca justificaron el uso del recurso entregado por el Congreso, por lo que no existe garantía de que el dinero fue utilizado para apoyar a los ciudadanos que representan con obras, material para construcción, cobijas, o becas.


Esta casa editorial solicitó al Congreso los documentos que comprueban el gasto de los recursos del “cochinito legislativo” y la respuesta fue que “dominio exclusivo de los legisladores”, es decir, en el Legislativo no están las supuestas facturas que debieron presentar los diputados para comprobar el gasto.




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