Alcalá se asume como la líder moral del PRI


En su discurso durante la toma de protesta de los candidatos priistas lanzó recriminaciones y pidió terminar con los “ismos” dentro de su partido


Juan Carlos Lastiri arremetió en contra de los priistas postulados con las siglas de Nueva Alianza. En el PRI, dijo, “las candidaturas no se negocian desde las oficinas del gobierno”


Xóchitl Rangel


Blanca Alcalá Ruiz asumió su nuevo papel de “buque insignia” del tricolor durante la toma de protesta de la fórmula al Senado y los 15 candidatos a diputados federales, una vez que sólo queda resolver la designación de Izúcar. Los viejos “ismos” se terminaron: la exalcaldesa se sacudió las marcas que determinaron el rumbo del PRI en los últimos años como el marinismo, el zavalismo y el dogerismo.


De aquí al 1 de julio, asumió la derrota o victoria del tricolor en Puebla como un reto personal a través de un discurso cargado de euforia y hasta recriminador.


Su compañero en la búsqueda de un escaño, Juan Carlos Lastiri, no quiso quedarse atrás y sin llamarlos por su nombre arremetió en contra de los priistas postulados con las siglas de Nueva Alianza. En el PRI, dijo, “las candidaturas no se negocian desde las oficinas del gobierno”.


El nuevo cuadro familiar del “partidazo” poblano pretende ser una reconciliación de los grupos que no terminan por entusiasmar a nadie. Alcalá y su esfuerzo por simpatizar con exliderazgos casados con los antiguos ismos, como estrategia para ungirse como lideresa moral del PRI; Javier López Zavala que ya no necesita hacer proselitismo tras conseguir la plurinominal, Enrique Doger que consiguió la candidatura por una diputación federal sin enfrentarse con nadie, Lastiri y sus reproches constantes a quienes abandonan al partido mientras él brinca de un cargo a otro y Fernando Morales, símbolo inminente del melquiadismo.


Enfundada en un vestido blanco y altiva sobre los tacones de sus zapatillas rojas, Alcalá dejó claro que es tiempo de superar los errores, en alusión a la última derrota tricolor que le costó la gubernatura que el partido mantuvo durante más de 70 años. Llamó a la mediación y a la cordura.


Durante el Consejo Político Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) celebrado el domingo en el hotel Presidente Intercontinental, Alcalá y Lastiri repudiaron la deslealtad de quienes migraron a otros institutos.


La exalcaldesa de Puebla durante el periodo 2008-2011, evocó a Luis Donaldo Colosio quien -señaló- dejó como legado político la cultura del esfuerzo y no del compadrazgo.


Pidió a sus correligionarios competir con inteligencia, sinceridad y unidad pues tienen el reto de recuperarse y volver a ser la primera fuerza política del estado.


En alusión a la derrota de 2010, cuyo icono es el fallido aspirante a la gubernatura Javier López Zavala, Alcalá aseguró que el PRI ya aprendió de sus errores.


“Estamos ante una oportunidad excepcional, debemos comportarnos con altura, que otros se equivoquen, nosotros ya aprendimos la lección, es momento de ganar”, exclamó.


La priista escondió esa voz delicada que la caracteriza y reclamó gritando las caóticas estadísticas de desempleo e inseguridad, producto de las políticas públicas del panismo.


Exigió a sus correligionarios trabajar privilegiando al partido sobre los intereses personales para que Enrique Peña Nieto recupere la Presidencia de la República y el PRI vuelva a dominar la escena política local.


Por su parte, Lastiri repudió las negociaciones que desde el gabinete estatal se pactaron.


En alusión a personajes como Víctor Hugo Islas o Enoé González que de un día para otro dejaron de ser priistas para contender por Nueva Alianza, el exdirigente tricolor repudió la deslealtad y la desunión.




Copyright 2008 / Todos los derechos reservados para M.N Cambio /


 
 
Todos los Columnistas