Doger y Zavala tienen su segunda luna de miel


Mágicamente el malogrado candidato priista dejó de ser un chiapaneco perdedor para el diputado


Un café bastó para que los priistas se sentaran a dialogar a arreglar sus diferencias, tras la encomienda del CEN del PRI de lograr la unidad tricolor y así recuperar el poder


Xóchitl Rangel


Lejos quedaron las descalificaciones de 2010. Javier López Zavala ya no es un chiapaneco perdedor para Enrique Doger, pues ya olvidó los ataques de los que fue presa por su fallida candidatura a la gubernatura en 2010.


Este lunes hubo tregua y ambos prometieron “llevarse bien” a fin de mantener la unidad del PRI durante el proceso electoral.


Un café del hotel Camino Real bastó para que los priistas Enrique Doger y Javier López Zavala se sentaran a dialogar y supuestamente arreglaran sus diferencias, tras la encomienda del CEN del PRI de lograr la unidad tricolor y así recuperar el poder.


Durante casi una hora dialogaron en el patio del céntrico inmueble y posaron ante las cámaras de los fotoreporteros en una evidente labor de convencimiento público sobre la camaradería que hoy los une.


Entrevistados sobre este inusual encuentro, Doger aseguró que no existían rencores ni fobias contra Zavala, pues reconoce su labor como promotor de la campaña del presidenciable Enrique Peña Nieto.


"Siempre nos hemos llevado bien no hay por qué hablar de una reconciliación", comentó Doger sobre el inédito encuentro.


Subrayó que los ataques de 2010, cuando se refirió a Zavala como un chiapaneco perdedor y no se cansó de reprochar al PRI que el candidato fuera oriundo de Pijijiapan, ya quedaron atrás.


“Eso ya pasó, ya estamos en un proceso diferente”, reiteró Doger.


Enfatizó que el proceso federal que se aproxima exige un trabajo proselitista entre la propia militancia así como con la ciudadanía, para obtener el voto duro de los simpatizantes y el switcher.


Bajo ese entendido, el diputado local dijo que es necesario cerrar filas y mantener la armonía entre correligionarios.


Por su parte, Zavala perdonó las severas críticas sobre su fracasada candidatura que le costó la gubernatura al expartidazo en 2010.


“No se trata de personas, sino de un proyecto de nación que encabeza nuestro candidato Peña Nieto, 2010 ya quedó atrás, tenemos que trabajar para recuperar a la nación”, expresó el exsecretario de Desarrollo Social en la administración marinista.


Tal fue el grado de su perdón que Zavala incluso dijo que apoyará a Blanca Alcalá y Juan Carlos Lastiri -integrantes de la fórmula al Senado- que de último momento truncaron sus aspiraciones, con tal de que Enrique Peña Nieto logre la Presidencia de México.


-¿Apoyará a Blanca Alcalá?, se le preguntó


-Yo voy a apoyar a todos, tenemos que estar unidos y fortalecidos como partido para que gane nuestro candidato Peña Nieto.


Ambos coincidieron en que esta elección será un reto, pues los recursos para las campañas serán moderados y los partidos estarán bajo la lupa del IFE.


Liderazgo de Blanquita, prematuro


Sobre el liderazgo que Blanca Alcalá Ruiz, aspirante al Senado de la República, asumió con dicha candidatura, Doger minimizó el hecho y dijo que es prematuro hablar de nuevos cuadros dominantes.


Tanto Zavala como Doger coincidieron en que es precipitado candidatear a Alcalá o cualquier otro como su posible aspirante a la gubernatura en 2018, cuando el PRI tendrá oportunidad de recuperar Casa Puebla.


“¿Quién dice que ella es el liderazgo? ¿Ella? Bueno, quiero decir que la respeto mucho pero en el partido hay hombres y mujeres muy valiosos. Falta mucho todavía, primero hay que ganar las diputaciones y el Senado, luego ver quién podría ser candidato en 2018, faltan seis largos años”, concluyó Doger.




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