Festejan priistas poblanos el “triunfo” de Peña Nieto


Cientos de acarreados celebran en las instalaciones del Comité Municipal del tricolor, en el Centro Histórico


Luz Elena Sánchez


Como función de lucha libre vivieron los priistas de Puebla el primer debate presidencial. Con gritos, mentadas de madre, aplausos y vítores quisieron ocultar la mediana participación de Enrique Peña Nieto. Y ante los ataques en su contra, alabaron las descalificaciones hacia sus adversarios, se burlaron de los yerros de la oposición, sufrieron y abuchearon cuando los contrincantes le propinaban desacreditaciones.


Las instalaciones del PRI municipal, ubicadas en el primer cuadro de la ciudad, lucieron atiborradas por acarreados encabezados por los dirigentes estatales y municipales, así como por las candidatas al Senado y a las diputaciones federales con distritos con cabecera en la capital. Se lanzaron porras, rechiflas y aplausos para demostrar cada estado de ánimo que se vivía por el debate entre los candidatos, trasmitido a través de pantallas de televisión.


Y ya que la mayor parte del encuentro se centró en los señalamientos entre Peña Nieto y el candidato de la Izquierda, Andrés Manuel López Obrador, todo el público estaba a atento a las contestaciones que cada uno hacia de los ataques.


Las carcajadas cimbraron el inmueble cuando el tabasqueño por segunda vez intentó mostrar una foto del priista para demostrar la relación cercana que mantiene con el expresidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, sin embargo López Obrador no se dio cuenta que estaba de cabeza y el mismo Peña le tuvo que informar su error.


Del mismo modo, se escucharon los fuertes aplausos cuando reprobó que la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, retomara el tema de la muerte de la niña Paulette, mientras Enrique era gobernador del estado de México.


Por el contrario, hacían muecas de descontento cuando eran cortadas las participaciones de sus candidatos por falta de tiempo o ante señalamientos incómodos.


Quizá los que no pudieron disfrutar tanto de la función, fueron el dirigente estatal del tricolor, Fernando Morales Martínez y el coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto en Puebla, Alejandro Armenta Mier, pues durante los 120 minutos del encuentro, nerviosos iban y venían de una oficina al lugar que se les destinó en el evento.


Al final, Fernando Morales llamó a su oficina a las candidatas del Senado y, posteriormente, a los candidatos a diputados con cabecera en la capital, entre ellos Nancy de la Sierra y Pablo Fernández, para entregarles una carpeta en la que el abanderado a Los Pinos demuestra que sí cumplió con todos sus compromisos de campaña.


Mientras que el candidato del PRI a la diputación federal por el distrito VI, Enrique Doger Guerrero, se dedicó a twittear pormenores del debate.


Aún no terminaba la última ronda, cuando simpatizantes del PRI abarrotaron la avenida 5 Poniente con banderolas y loas a favor del exgobernador mexiquense, lo cual provocó un caos pues desde antes de la transmisión sólo había una fila para la circulación vial debido a que los candidatos y dirigentes se estacionaron en doble fila.


El escándalo por los festejos del supuesto triunfo de Enrique Peña Nieto en las inmediaciones del Centro Histórico, provocaron la molestia de los espectadores que disfrutaban el concierto de Rubén Blades.


Tras terminar el debate presidencial, el dirigente estatal del PRI, Fernando Morales, y el coordinador de la campaña de Enrique Peña en el estado, Alejandro Armenta Mier, aseguraron que el gran ganador del encuentro fue su candidato y su participación fue calificada con un 10. Además, negaron que los ataques que recibió su candidato durante el debate, sea un factor que les resten puntos en las encuestas.




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