80% de perredistas rechazan tomar tribuna según encuesta

10:50

El pleno de la Cámara de Diputados ratificó ayer el formato de la ceremonia de toma de posesión


Excélsior

 

Encuestas dadas a conocer por el PRD advierten que los mexicanos rechazan que este partido político tome la tribuna del Congreso de la Unión en la ceremonia del primero de diciembre, en la que Enrique Peña Nieto asumirá el cargo como Presidente de México.

 

Así lo informó el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, en el marco de un foro de la izquierda, organizado por la Fundación Friedrich Ebert. Explicó que, de acuerdo con las encuestas encargadas por su partido, al menos 80 por ciento de los mexicanos “nos pide, dice que no va a compartir, que es lamentable” que el PRD encabece una manifestación en la ceremonia.

 

Ayer, el pleno de la Cámara de Diputados ratificó el acuerdo político PRI-PAN-PRD-Verde-Panal sobre el formato de la ceremonia del primero de diciembre. Ricardo Monreal, líder de la bancada de Movimiento Ciudadano, anunció que darán a conocer su inconformidad sin definir el tipo de protesta.

 

En tanto, Morena prevé un mitin en el Ángel. PRD respetará la tribuna, dice Graco El gobernador pidió construir en el siguiente Congreso Nacional del partido un perfil de partido demócrata, con una ideología de centro-izquierda

 

El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, pidió a los militantes de su partido despojarse de fantasmas y advirtió que hay un rechazo de la sociedad para que el PRD encabece una manifestación durante la toma de protesta del presidente electo Enrique Peña Nieto el próximo 1 de diciembre “Una mayoría abrumante de mexicanos no quiere vernos tomando la tribuna el día 1 de diciembre, un contundente 80 por ciento, por lo menos, de los mexicanos en las encuestas que hemos revisado nos dice que no van a compartirlo, que es lamentable que haya todavía quienes piensen hacer este tipo de cosas.”

 

Esto, dijo, es una señal que si no atienden los perredistas los aislará como un proyecto confiable, por lo que pidió construir en el siguiente Congreso Nacional del PRD un perfil de un partido demócrata, que acepte triunfos y derrotas, con una ideología de centro-izquierda.

 

El mandatario morelense realizó estas declaraciones en un accidentado foro de la izquierda organizado por la fundación alemana Friedrich Ebert, en la que se esperaba la presencia del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, quien dejó plantados al dirigente del PRD Jesús Zambrano Grijalva y al gobernador Graco Ramírez. Pese al llamado para sacar el tema de Andrés Manuel en las reuniones perredistas, Graco advirtió: “Eso no habla de que convirtamos a Morena en nuestro adversario.

 

Es parte de la izquierda, y asumamos que son un segmento de la izquierda con una postura más radical, más contestataria, de confrontación mayor. “Compañeros, despojémonos de fantasmas, los que aquí estamos asumamos que nos quedamos para construir el proyecto del partido.”

 

En ese tenor, advirtió que las grandes interrogantes que el PRD debe resolver en su siguiente Congreso Nacional es cómo presentar a la sociedad “la lectura es que la gente quiere gobernantes con un perfil no de confrontación, sino de construcción y de resultados”.

 

También pidió que el PRD debe dejar de orientar sus esfuerzos en buscar a los desertores del PRI y del PAN para sumar los votos suficientes para enfrentar una contienda.

 

La base social de un triunfo, dijo, es el proyecto que se presente a los electores. Para convencer a la sociedad pidió abandonar posturas radicales: “No tengamos miedo de ser modositos, no tengamos miedo, yo soy modosito de hace muchos años, yo soy reformista, yo soy aperturista, soy dialoguista, soy modosito”.

 

Consideró que para alcanzar grandes acuerdos de transformación se requiere sumar a los grandes sectores de la sociedad, aun cuando no haya coincidencias, pero consideró que la izquierda en el gobierno no debe olvidar sus ideales y aterrizarlos cuando haya las condiciones.

 

Por su parte, el líder del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, criticó el formato de la ceremonia de toma de posesión de Enrique Peña Nieto, pues a su juicio representa un desdén al Congreso, pero descartó que la izquierda tome la tribuna de la Cámara de Diputados el 1 de diciembre.

 

Barbosa Huerta sostuvo que el acuerdo de la Cámara de Diputados “es desafortunado” y hay “una clara pretensión de achicar la dimensión de lo que significa la sesión del Congreso, en la que debe tomar protesta el próximo Presidente de México”. Peña iniciará el minuto 1 en Los Pinos Enrique Peña Nieto tiene planeado iniciar su Presidencia en Los Pinos, en el primer minuto del sábado 1 de diciembre próximo.

 

En la residencia oficial, el nuevo mandatario de México tiene programada una breve ceremonia con el grupo de personas que lo acompañarán como parte de su gabinete legal.

 

El equipo de transición de Peña Nieto no define aún el formato del acto inaugural de la administración peñista. No especifica sí ahí mismo se ceñirá o no la banda presidencial (como lo hizo Felipe Calderón hace seis años ante la amenaza de no poder entrar al Palacio Legislativo para rendir protesta), o simplemente se trataría de un acto para no dejar duda del comienzo de una nueva administración, incluyendo los mecanismos de seguridad nacional y seguridad pública.

 

Posteriormente el jefe del Ejecutivo se retirará a su domicilio particular, desde donde se tiene programada su salida, entre las 9:20 y 9:30 horas de ese sábado, rumbo a San Lázaro, para la ceremonia protocolaria de toma de protesta, que fue el resultado de un acuerdo político entre las fracciones del PRI, PAN, PRD, Verde Ecologista y Panal, para celebrarse a las 10:00 horas de ese día. Peña Nieto no hablará en la tribuna de San Lázaro, convertido en sede del Congreso de la Unión.

 

Ahí solamente recibirá del presidente de la Cámara, el priista Jesús Murillo Karam, la banda presidencial, que a su vez le entregará Felipe Calderón Hinojosa, convertido en ex presidente de México.

 

Una vez que el presidente Peña Nieto se haya colocado la banda y haya recitado la protesta de ley, el nuevo Ejecutivo federal y su antecesor abandonarán el reciento legislativo, con lo que concluirá la sesión de Congreso General.

 

El presidente Peña Nieto se trasladará inmediatamente a Palacio Nacional para pronunciar su primer discurso como mandatario mexicano.

 

De acuerdo con las invitaciones que el equipo de transición de Peña Nieto empezó a enviar desde hace unos días a los invitados especiales para presenciar el primer mensaje a la nación que dirigirá como nuevo presidente de México en Palacio Nacional, este acto iniciará a las 11:00 horas.

 

Aunque se ha dado un margen de tiempo entre el discurso que pronunciará, que no será más largo de 45 minutos, se contempla que ahí mismo el jefe del Ejecutivo reciba salutaciones de sus invitados.

 

Posteriormente se tiene un ajuste de tiempo para emprender el camino hacia el Campo Marte, sobre Paseo de la Reforma, donde el presidente Peña Nieto tomará la protesta a las Fuerza Armadas, simplemente para protocolizar su estatus como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, que habría entrado en vigor en el primer minuto de ese mismo día.

 

Después del acto en el Campo Marte, el presidente Peña Nieto se trasladará a una sede, aún por confirmar, donde ofrecerá una comida, en principio está contemplada para el cuerpo diplomático acreditado en México, pero también podría tratarse de una comida privada del Presidente, como ocurrió hace seis años con Calderón.

 

El equipo de transición de Peña Nieto aún valora si esa comida se realiza en el Museo de Antropología, donde hace seis años Calderón hizo lo propio, o en el Castillo de Chapultepec, donde el próximo ex mandatario ofreció una cena.

 

A ocho días de la toma de protesta de Peña Nieto como presidente aún no se tiene previsto realizar una cena, con lo cual las actividades del primer día de gobierno de Enrique Peña Nieto terminarían con una comida.

 


 
 
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