Marín impone a Pablo Fernández en el PRI


El exgobernador negoció directamente su designación en el CEN tricolor dejando a un lado a los candidatos de Estefan Chidiac


Como era de esperarse, Fernández del Campo negó tener padrinazgos políticos para su llegada como dirigente estatal del Revolucionario Institucional, y aseguró que será un árbitro imparcial en la designación de candidatos


Luz Elena Sánchez


La conspiración en Luna Canela logró su primer objetivo: destronar a Fernando Morales de la dirigencia estatal del PRI e imponer a un marinista al frente del partido, pues el “Góber precioso” negoció directamente la llegada de Pablo Fernández como nuevo líder del tricolor en Puebla.


Mario Marín “rebasó por la izquierda” a los grupos del PRI poblano que se disputaban el cargo. El círculo del secretario de Finanzas del CEN tricolor, Jorge Estefan Chidiac, impulsaba a Germán Sierra y a Alberto Jiménez Merino, mientras que la cúpula empresarial favorecía a Jorge Juraidini.


Luego de que este fin de semana Fernando Morales Martínez presentara su renuncia al CEN como líder estatal del PRI, ayer el excandidato a diputado federal fue nombrado por la dirigencia nacional como delegado presidente.


Hace unas semanas, el exmandatario estatal encabezó un encuentro con sus más allegados, donde anunció que buscaría recuperar el partido e influenciar en la elección de diputados y alcaldes.


En entrevista, sin embargo, Fernández del Campo negó haber llegado por el impulso de algún grupo político: “la única línea a la que obedece mi nombramiento es al Comité Ejecutivo Nacional y, por supuesto, en esa lógica es como estaremos actuando y comportando (…) los priistas tenemos que estar unidos, los individualismos y protagonismos tienen que quedar de lado y entender que la única línea que tenemos que seguir los priistas es la del CEN, sobre todo a la llegada de Enrique Peña Nieto”.


Aseguró que su relación con el gobierno del estado será institucional, esto después de las críticas que se hicieron en contra de Morales Martínez, quien fue acusado de colaboracionismo, señalamientos que también se han vertido hacia los diputados locales: “con los tres niveles de gobierno tendrá que ser una relación de respeto; como partido en el poder, vamos a tener que actuar con mucha responsabilidad pero también muy observantes. Ofrecemos respeto y vamos a recibir el mismo respeto de los gobiernos (…) venimos a impulsar un PRI ganador”.


Fernández del Campo acotó que se vigilará el respeto a la ley como partido de oposición en Puebla, y prometió que en el proceso electoral actuará con transparencia y como “un árbitro imparcial”.


Ante las críticas de su nombramiento por parte del presidente de la Junta de Gobierno, Edgar Salomón Escorza, por haber llamado a los diputados colaboracionistas, aseguró que será una prioridad entablar el diálogo con la bancada del PRI en el Congreso local “para establecer reglas claras de cara al partido y al CEN y al gobierno de Peña Nieto”.


Desecha curso como requisito para candidatura


En su primera acción como dirigente estatal, Pablo Fernández echó por la borda el requisito que impuso antes de su salida Fernando Morales a los aspirantes a una candidatura en las próximas elecciones locales, que consistía en inscribirse al curso propedéutico que se impartió este fin de semana y cuyo costo osciló entre los 5 y los 10 mil pesos.


Al respecto, dijo que no se pueden imponer acciones que no marque la ley: “la capacitación tiene que fomentarse, es bienvenida, sin embargo no puede restringirse a la participación política partidista algo que está por debajo de la ley (…) vamos a fomentar la capacitación y es lo que podría decir sobre el tema”.




Copyright 2008 / Todos los derechos reservados para M.N Cambio /


 
 
Todos los Columnistas