Obras en el 5 de Mayo hacen sufrir a negocios


Sus ventas han caído hasta 50 por ciento desde que comenzó el rencarpetamiento del bulevar hace dos meses


Los restaurantes son los que más han sufrido pues sus clientes no pueden llegar en automóvil ni tienen donde estacionarse


Gerardo Ruiz


El proceso de transformación urbanística en la ciudad ha generado daños colaterales, pues la modernización en la infraestructura de Puebla afectó ya a los comercios capitalinos. Prueba de ello son los negocios ubicados en el bulevar 5 de Mayo, que presentan perdidas del 50 por ciento en sus ventas, a dos meses de que hayan iniciado los trabajos de pavimentación con concreto hidráulico de dicha vía.


Pese a que la opinión general de los comerciantes y empresarios es que al contar con una mejor imagen urbana y pasar a ser una verdadera Metrópoli se logrará atraer más clientes y mayores beneficios, por ahora “se las han visto negras” por la reducción considerable en sus ganancias.


En un recorrido realizado por CAMBIO por la conocida “zona dorada”, se pudo notar la baja afluencia de clientes en los negocios de la ciudad de Puebla, ya que las obras han alcanzado el punto medio de la vialidad primaria, ocasionando así que el traslado a los locales se vuelva un verdadero “dolor de cabeza” para los capitalinos.


En entrevista para esta casa editorial, Marco López, encargado del turno matutino de El Portón -uno de los principales restaurantes que se ubican en el 5 de Mayo- reveló que hasta el momento han registrado pérdidas por más de 300 mil pesos. Explicó que por su ubicación, justo en la intersección de la 31 Oriente y los bulevares Gustavo Díaz Ordaz y el 5 de Mayo, fueron “exiliados” por las obras, situación que volvió imposible el acceso y provocó que el 35 por ciento de su clientela constante dejara de asistir.


El empleado detalló que la mayoría de sus visitantes son de las zonas norte, centro y sur de la ciudad de Puebla, por lo que la modernización de la vialidad los afectó tanto, que las ganancias se han visto reducidas al 50 por ciento.


Por su parte, el gerente de Vips, quien prefirió omitir su nombre y detallar cifras por órdenes de la empresa, coincidió que las ventas se han visto “notoriamente” afectas por la falta de clientela, pese a que cuentan con estacionamiento privado.


La gerente de Cinépolis, María Luisa Sánchez, confirmó que los clientes les han externado sus inconformidades por la intervención vial, misma que propició una caída del 40 por ciento en las ventas desde el inicio del anuncio de los trabajos, el 11 de septiembre.


Asimismo, Beatriz López Díaz y Guillermina Vázquez, encargadas del restaurante Pepe Pollo, evidenciaron que de lunes a viernes tienen pérdidas del 50 por ciento, y durante los fines de semana del 30. En ese sentido, responsabilizaron al proyecto de rehabilitación del bulevar, pues ante la falta de estacionamiento del inmueble y el tráfico de la zona, se ha caído la venta.


Finalmente, los locatarios del mercado del Alto refirieron que a pesar de no estar ubicados sobre la vialidad, sus ganancias se han visto afectadas en un 35 por ciento por los problemas de acceso que ocasionan la sustitución de pavimento por concreto hidráulico.


Tráfico de la muerte


El tráfico “de la muerte” se ubica en el tramo que inicia en la 4 Oriente, frente al Centro de Convenciones, hasta la 20 Oriente, en el crucero del hospital de la Cruz Roja, pues el carril norte-sur ha sido habilitado a contraflujo, lo que provoca que todo el tránsito que se dirige al norte de la capital choque en un “cuello de botella”.


Tan sólo para cruzar dicho punto, en donde se encuentran los conductores de automóviles particulares y rutas de transporte público, que tienen que desviar su traslado por las calles aledañas que se encuentran cerradas, el recorrido puede durar de 15 a 25 minutos en poco más de 300 metros.




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