Comienza "juicio del siglo" contra presuntos responsables del 11-S

13:21

 

Sin Embargo

 

Las audiencias en el “juicio del siglo” contra los cinco supuestos responsables de los atentados del 11 de septiembre de 2001 comenzaron hoy en la base militar estadounidense de Guantánamo, Cuba.

 

Entre los acusados que comparecieron este lunes ante el juez militar James Pohl están el supuesto planificador de los atentados, Jalid Sheij Mohamed, y Ramzi Binalshibh, que perteneció a la célula de Hamburgo liderada por el piloto suicida Mohamed Atta. También están acusados Ali Abdel Aziz Ali, Mustafa Ahmed al Hausawi y Walid bin Attash.

 

Los principales puntos de la acusación son terrorismo, secuestro de avión, conspiración, asesinato, ataque a civiles, lesiones graves dolosas y destrucción de patrimonio.

 

Casi 3.000 personas murieron en el 11-S. De ser considerados culpables, los cinco acusados podrían ser condenados a la pena de muerte. La comisión militar debe escuchar a partir de este lunes y, en principio, durante toda esta semana, varias mociones.

 

Entre las primeras presentadas hoy estuvo la petición de que abogados especializados en la pena capital puedan ayudar en la defensa de Al Hausawi.

 

Cuando el juez Pohl le preguntó a Al Hausawi si estaba dispuesto a responder a preguntas -al contrario de lo que hicieron los acusados en audiencias previas- éste respondió: “En nombre de Alá, el misericordioso y compasivo, sí”.

 

A continuación, el magistrado le hizo varias preguntas, incluida si comprendía que no tiene que pagar los abogados que lo defienden. El acusado replicó afirmativamente y pidó que otro defensor, David Rhunke, especialista en casos de pena de muerte, sea incluido en su equipo.

 

El abogado de Hausawi argumentó a continuación que las complejidades del caso requerían una ayuda legal adicional de Ruhnke, tema que el juez Pohl dijo tomaría en consideración.

 

Otra de las mociones que se deberán tratar en los próximos días es una petición de la organización de derechos civiles ACLU que afirma que este juicio está siendo llevado a cabo en un “sistema judicial de segunda fila” y que se ha tardado demasiado en iniciarlo.

 

Según ACLU, el juicio en una comisión militar no puede ser un proceso justo y nunca debería haber sido sacado del tribunal federal.

 

“Las comisiones militares fueron creadas para lograr condenas fáciles y esconder la realidad de las torturas, no para garantizar un juicio justo”, dijo la organización en un comunicado previo al inicio de las audiencias, que pueden ser seguidas tanto desde Guantánamo como desde la base militar de Fort Meade, Maryland.

 

“Los estadounidenses ya han esperado demasiado tiempo a tener justicia tras los atentados del 11-S, y el uso por parte del gobierno de comisiones militares significa que nunca se conseguirá una verdadera justicia”, agregó.

 

La tanda de audiencias que comienza hoy tendría que haberse celebrado a finales de agosto, pero fue suspendida por la amenaza que suponía la tormenta tropical “Isaac” en la región.

 

La última audiencia se celebró en mayo y fue muy agitada debido a que los acusados se negaron a ponerse los audífonos para seguir el caso en árabe.

 

En un momento dado, el acusado Ramzi Binalshibh interrumpió el proceso al arrodillarse para rezar. Al iniciar hoy la nueva audiencia, el juez Pohl anunció que se hará un receso para permitir los rezos musulmanes.

 

Pero este tipo de tácticas dilatorias hacen aventurar que el juicio será largo. En la audiencia de mayo, los acusados pospusieron declararse culpables o inocentes de los cargos que figuran en su contra.

 

Inicialmente habían sido acusados durante la administración del entonces presidente George W. Bush, pero los cargos fueron retirados cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca, en 2009.

 

La administración Obama pretendía transferir el caso a una corte civil como parte de su esfuerzo por cerrar Guantánamo, pero tuvo que dar marcha atrás al toparse con una fuerte oposición en el Congreso, de ahí que tuvieran que reformular las acusaciones en 2011.

 

Los expertos afirman que la cuestión de las torturas y abusos tendrá un papel protagonista durante el juicio. Capturado en 2003 en Pakistán, Mohammed fue mantenido en una prisión secreta de la CIA en la que se ha confirmado se realizaron prácticas como el “waterboarding” o ahogamiento simulado hasta 183 veces.

 

La corte no admite pruebas obtenidas mediante la tortura. Aunque Mohammed permaneció en silencio en la audiencia de mayo, en 2008 aprovechó una sesión judicial en Guantánamo para burlarse del sistema judicial estadounidense y reclamar su condena a muerte. Según dijo, quería ser un “mártir por largo tiempo”.


 
 
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