Audio: NOC, la ballena que "aprendió a hablar"

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Escucha cómo un cetáceo beluga imita la voz humana para, aunque parezca increíble, intentar hacer contacto

 

ABC

 

Esta es una de esas historias de relaciones entre animales y seres humanos que uno consideraría casi una fantasía si no fuera porque detrás hay una investigación científica que además está avalada por su publicación en una revista de prestigio.

 

Un grupo de investigadores de la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos de EE.UU. ha sido capaz de demostrar, por primera vez, que las ballenas son capaces de imitar las voces de los seres humanos de forma espontánea. Al menos, dicen, lo hacía un ejemplar blanco (Delphinapterus leucas) muy especial, que vivió en las instalaciones de la organización en San Diego (California) durante treinta años.

 

La ballena, de nombre NOC, fue capaz de realizar un aprendizaje vocal de forma espontánea para emitir unos sonidos parecidos a los humanos. La grabación de esos sonidos puede escucharse en el vídeo sobre estas líneas. Lo más emocionante de todo es que los biólogos creen que el animal pretendía hacer contacto con sus cuidadores.

 

Las ballenas suelen producir cantos de una manera totalmente diferente de la de los humanos, aunque ha habido otros informes anecdóticos de ballenas que suenan como una multitud de niños susurrando, una voz humana distorsionada o una conversación en chino o en ruso.

 

Pero esta investigación ha sido la primera en constatar que la semejanza con la voz humana no es una casualidad. «Nuestras observaciones sugieren que la ballena tuvo que modificar su mecánica vocal con el fin de que sus sonidos se parecieran a los humanos», dice el investigador Sam Ridgway en la revista Current Biology.

 

Todo comenzó en 1984, cuando Ridgway y otros biólogos comenzaron a notar algunos sonidos inusuales en las inmediaciones del recinto donde se encuentran las ballenas y delfines.

 

Tal como lo describen, sonaba como si dos personas conversaran en la distancia, justo fuera del alcance de su comprensión. «¿Quién ha dicho fuera?» Los científicos se dieron cuenta de que los sonidos provenían de una ballena blanca en particular algún tiempo después, cuando un buzo salió a la superficie del tanque de la ballena e hizo a sus colegas una extraña pregunta: «¿Quién me ha dicho que salga?». Nadie le había indicado nada.

 

El sonido llegaba de una fuente mucho más sorprendente: la ballena de nombre NOC, que había vivido entre delfines y otras belugas y estaba acostumbrada a la presencia de personas. Algo que sonaba muy parecido a «out» (fuera) había sido repetido por la ballena numerosas veces, según el buzo.

 

Los investigadores grabaron los sonidos de la ballena y se dieron cuenta de que tenían un ritmo similar a la voz humana. Sus frecuencias fundamentales eran varias octavas más bajas que los sonidos típicos de sus congéneres, mucho más cercanos a los nuestros. Según Ridgway, los sonidos eran un «claro ejemplo de aprendizaje vocal».

 

Esto, según los científicos, es aún más notable porque las ballenas emiten sonidos a través de su tracto nasal, no por la laringe como hacen los humanos.

 

Para hacer esos sonidos parecidos a los humanos, NOC tuvo que variar la presión en el tracto nasal al tiempo que otras adaptaciones musculares e inflar el saco vestibular en sus orificios nasales. En otras palabras, no fue fácil.

 


 
 
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