“Me tocaron años de vacas flacas”, dice Calderón

10:50

 

Crónica

 

Al reunirse con integrantes de la comunidad judía, el presidente Felipe Calderón aseguró que en sus seis años de mandato le tocaron años que "no fueron de vacas gordas, sino de vacas flacas; años de prueba para todos.

 

Fueron años en que en cierta manera también fueron para México años de prueba como para Job, el Job que todos llevamos dentro".

 

Desde uno de los jardines de la residencia oficial, en la hondonada, el mandatario dijo que se enfrentaron adversidades que a otros pueblos pudieron derrumbarlos y como ejemplo de ellos citó la crisis económica internacional, sequías, terremotos, inundaciones y se centró en el virus de la influenza para señalar que el gobierno federal logró controlarlo y erradicarlo. A su juicio, su gobierno nunca desistió, "nunca se tentó a dar la vuelta hacia atrás como si anhelara, digamos, los tiempos del faraón.

 

Siguieron adelante y conté siempre con su apoyo, decidido, generoso, entusiasta". Desde su perspectiva, "debemos sentir un legítimo orgullo de haber realizado una tarea bien librada. Todos los mexicanos, porque es una tarea de todos que sé que dará frutos en el tiempo, que ha sido como un gran árbol que se siembra y que quizá aún no lo vemos en su florecimiento, pero que el día de mañana dará frutos abundantes", señaló.

 

En su último encuentro con los judíos que normalmente se realizaba en el Club Israelita, el mandatario recibió el reconocimiento de esta comunidad por emprender una lucha contra el crimen organizado que "sin duda no tuvo las medidas más populares, pero sí fueron las más necesarias" y por el manejo de las finanzas públicas.

 

Sobre el combate a la delincuencia, el mandatario admitió que aún tenemos un doloroso fenómeno de violencia, "pero, finalmente, probablemente, México vio ya, en el año 2011, el punto más alto, un punto de inflexión y, probablemente, por ejemplo, la tasa de homicidios, en este 2012, será más baja, no sólo que el 2011, sino que, incluso, probablemente, más baja que el 2010, al terminar este año; es decir, un proceso descendente en esa violencia". Indicó que a Colombia le tomó, más o menos, 28 años llegar al punto más alto y registrar un punto de inflexión en la violencia. "A México, que ha sufrido mucho, sin embargo, tomó menos tiempo. Por eso, es importante perseverar en ese esfuerzo", expuso.


 
 
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