Usan a mujeres y niños para asaltar a taxistas


Se hacen pasar por pasajeros junto con otras personas para después amagar a los trabajadores del volante


Víctor Hugo Juárez


Mujeres y niños son la carnada que usan los delincuentes para atracar a trabajadores de transporte, narraron taxistas de distintas centrales de la capital, quienes detallaron a CAMBIO los modos de operar más comunes a los que recurren los asaltantes y destacaron el uso de violencia en la mayoría de los casos.


De acuerdo con el INEGI, la “cifra negra” de los delitos en Puebla es de un millón 45 mil 66, de los cuales 307 mil 215 son robo o asalto en calle y transporte público, cifra que representa el 29.4 por ciento y lo coloca como el ilícito más común en el estado.


Más allá de los números, trabajadores del volante compartieron a esta casa editorial sus experiencias como víctimas de la delincuencia. Jorge, de la central de taxis X Cero, señaló que sobre el bulevar Valsequillo, a la altura del lugar conocido como “la curva”, dos hombres y una mujer operaban haciéndose pasar por pasajeros. Una vez a bordo, pedían al taxista realizar una parada a una tienda de conveniencia, donde mientras la mujer bajaba a supervisar el perímetro, los otros dos aprovechaban para amagar con arma de fuego y despojarlo de sus pertenencias. Estas personas aplicaron por lo menos dos asaltos más con la misma técnica.


Por otra parte, Arturo, de la central Esmeralda, relató que otra forma de operar es cuando el pasajero desvía la ruta cerca del destino original, argumentando que olvidaron algo o que pasarán por alguien, cuando inesperadamente amaga al conductor mientras llegan más sujetos a realizar el atraco.


Aunado a estas experiencias, se sumó la de otros conductores que coincidieron en que aunque se corre más riesgo al levantar pasaje en la calle, no descartaron casos en los que el servicio es solicitado vía telefónica. “Muchas veces dan una dirección y al llegar al lugar están afuera esperando, pero realmente no sabemos si en verdad salieron de ese domicilio”, comentó uno de ellos.


La Policía municipal dio a conocer que el día de ayer dos hombres, dos mujeres y dos niños solicitaron la parada a un taxi, al que sólo abordaron dos hombres y una mujer, quienes pidieron ser trasladados cerca del mercado Zapata. Al llegar al lugar, pidieron que el vehículo se metiera a una privada, cuando la mujer que venía sentada atrás del chofer lo sometió con una soga y sus acompañantes lo amenazaron con arma de fuego para robarle sus cosas.


Después de bajarlo del automóvil, el conductor solicitó el apoyo de uno de sus compañeros de la misma central que se encontraba por la zona, quien a su vez hizo el llamado a los policías municipales y los responsables fueron detenidos minutos después. Los conductores comentaron que esa forma de operar también es común, pero no siempre se logra en la captura de los delincuentes.


En cuanto al tema de seguridad, uno de ellos indicó que han formado sus propios esquemas de protección, donde la comunicación vía radio ocupa un lugar fundamental.


“Depende también de la operadora. Hubo una que no se le iban, ubicaba perfectamente dónde estábamos cada uno y en cuestión de minutos nos daba la ubicación del taxi robado”, contó el conductor.


Finalmente, concluyeron que el trabajo que desempeñan es de riesgo, ya que laboran donde hay poca gente y a altas horas de la noche, situación que los ha llevado a protegerse entre ellos en lugar de confiar su seguridad a las autoridades.




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