Alimenación y sedentarismo, riesgo de niños y adolescentes

11:00

Crónica

 

El más reciente estudio de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud del Adolescente (UIESSA) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco arrojó una importante incidencia de conductas alimentarias de riesgo, así como sedentarismo y apatía por la práctica de actividad física en población adolescente.

 

María Guadalupe Ramírez López, investigadora adscrita a esta Unidad del IMSS Jalisco y una de las autoras de esta investigación señaló que la misma fue aplicada a un total de 492 jóvenes de entre 17 y 19 años de edad, de los cuales 60 por ciento fueron mujeres.

 

De este grupo, únicamente el 10 por ciento refirió realizar de manera regular ejercicio físico y en contraparte el 16 por ciento de los encuestados admitió pasar más de dos horas diarias frente al televisor o algún videojuego o bien utilizando la computadora, lo que reflejó una vida sedentaria.

 

La mayoría, dijo la investigadora, calificó la práctica del ejercicio físico como “aburrido y cansado”.

 

Tras aplicar a los jóvenes de la muestra mediciones de talla y peso, se determinó que el 60 por ciento se encontraban en un peso corporal adecuado; sin embargo el 35 por ciento restante presentó sobrepeso y obesidad y el cinco por ciento bajo peso.

 

De los adolescentes que presentaron algún nivel de obesidad y sobrepeso, informó que el 89 por ciento manifestó estar intentando reducir su peso corporal, y sólo un 10 por ciento pretendía ganar musculatura.

 

Ramírez López destacó que hasta un 25 por ciento de jóvenes sin problemas de obesidad y sobrepeso aspiraban a estar más delgados realizando al momento del estudio algún tipo de dieta.

 

Indicó que es preocupante que mientras el 40 por ciento de los 492 adolescentes encuestados estaba intentando reducir su consumo de grasa y calorías para bajar de peso, un 10 por ciento admitió estar recurriendo al uso de píldoras para adelgazar, a ayunos y a la utilización de laxantes.

 

Entre los factores que intervienen para que un individuo pueda incurrir en desordenes alimenticios se encuentran las presiones sociales por parte de la pareja, de la familia o incluso de los amigos para mantenerse en un peso determinado o tener una imagen de acuerdo a esterotipos dictados por la moda.

 

Además pueden ser reflejo de problemas de ansiedad y depresión en el adolescente. Refirió que es importante mantener hábitos alimenticios saludables, no excederse en la ingesta de alimentos y de preferencia comer únicamente cuando se tenga hambre, aunado a la práctica constante de ejercicio.

 

Cabe mencionar que este estudio se realizó de manera coordinada entre el IMSS Jalisco y la Universidad de Guadalajara con el fin de determinar la percepción de los jóvenes sobre su imagen corporal y evaluar sus hábitos alimenticios.

 

El más reciente estudio de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud del Adolescente (UIESSA) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco arrojó una importante incidencia de conductas alimentarias de riesgo, así como sedentarismo y apatía por la práctica de actividad física en población adolescente.

 

María Guadalupe Ramírez López, investigadora adscrita a esta Unidad del IMSS Jalisco y una de las autoras de esta investigación señaló que la misma fue aplicada a un total de 492 jóvenes de entre 17 y 19 años de edad, de los cuales 60 por ciento fueron mujeres.

 

De este grupo, únicamente el 10 por ciento refirió realizar de manera regular ejercicio físico y en contraparte el 16 por ciento de los encuestados admitió pasar más de dos horas diarias frente al televisor o algún videojuego o bien utilizando la computadora, lo que reflejó una vida sedentaria.

 

La mayoría, dijo la investigadora, calificó la práctica del ejercicio físico como “aburrido y cansado”.

 

Tras aplicar a los jóvenes de la muestra mediciones de talla y peso, se determinó que el 60 por ciento se encontraban en un peso corporal adecuado; sin embargo el 35 por ciento restante presentó sobrepeso y obesidad y el cinco por ciento bajo peso.

 

De los adolescentes que presentaron algún nivel de obesidad y sobrepeso, informó que el 89 por ciento manifestó estar intentando reducir su peso corporal, y sólo un 10 por ciento pretendía ganar musculatura.

 

Ramírez López destacó que hasta un 25 por ciento de jóvenes sin problemas de obesidad y sobrepeso aspiraban a estar más delgados realizando al momento del estudio algún tipo de dieta.

 

Indicó que es preocupante que mientras el 40 por ciento de los 492 adolescentes encuestados estaba intentando reducir su consumo de grasa y calorías para bajar de peso, un 10 por ciento admitió estar recurriendo al uso de píldoras para adelgazar, a ayunos y a la utilización de laxantes.

 

Entre los factores que intervienen para que un individuo pueda incurrir en desordenes alimenticios se encuentran las presiones sociales por parte de la pareja, de la familia o incluso de los amigos para mantenerse en un peso determinado o tener una imagen de acuerdo a esterotipos dictados por la moda.

 

Además pueden ser reflejo de problemas de ansiedad y depresión en el adolescente. Refirió que es importante mantener hábitos alimenticios saludables, no excederse en la ingesta de alimentos y de preferencia comer únicamente cuando se tenga hambre, aunado a la práctica constante de ejercicio.

 

Cabe mencionar que este estudio se realizó de manera coordinada entre el IMSS Jalisco y la Universidad de Guadalajara con el fin de determinar la percepción de los jóvenes sobre su imagen corporal y evaluar sus hábitos alimenticios.


 
 
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