Friday, 04 de December de 2020

Comienza a girar el símbolo morenovallista

Martes, 23 Julio 2013 00:00
Con la inauguración quedaron atrás los cuestionamientos sobre el costo del proyecto y la viabilidad del mismo. El espectáculo fue tan fastuoso como otros que ha presidido el gobernador
  • Tonatiuh Muñoz Aguilar



La Estrella de Puebla comenzó a girar. El proyecto más polémico y cuestionado del sexenio fue echado a andar ayer en medio de un espectáculo con el sello morenovallista: fuegos pirotécnicos, aguas danzarinas, espectáculo de luces, música electrónica y perfomance.



El gobernador Rafael Moreno Valle se esmeró para dejar claro que el proyecto no fue sólo una ocurrencia y para ello recibió de la organización Guinness World Records la cédula que acredita como la rueda de observación itinerante más grande en su tipo de todo el mundo; y cientos de personas congregadas en el lugar para subirse a la nueva atracción le dieron “la bendición” a su inversión.



Diputados federales y locales de la megacoalición, la escritora Guadalupe Loaeza; el director general de Programas Regionales de la Sectur, Ricardo Armando Rebollo Mendoza; los alcaldes de Puebla y San Andrés, además de regidores de ambos municipios, fueron entre otros los invitados al evento. Sólo faltaron las figuras del priismo local, quienes ni por equivocación se asomaron por la zona.



Con la inauguración quedaron atrás los cuestionamientos sobre el costo del proyecto y la viabilidad del mismo. El espectáculo fue tan fastuoso como otros que ha presidido el gobernador, tales como el festejo por el 150 aniversario de la batalla de Puebla, la inauguración del corredor Los Fuertes-catedral o las Noches de Leyenda en el lago de La Concordia.



El gobernador, por supuesto, se placeó por el lugar, saludó a la gente, se tomó fotos con todos los que se la pidieron y fue de los primeros en abordar la ruedota en su puesta en marcha. Jamás quitó la sonrisa de su rostro. Nunca dejó de mostrar que una vez más con un espectáculo, acalló cualquier crítica.



 



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Hacia las ocho de la noche, Moreno Valle llegó acompañado de su esposa Martha Erika Alonso, quien a su vez se hizo acompañar de la escritora Guadalupe Loaeza. Asistieron también legisladores federales y locales panistas, secretarios de estado, el alcalde Eduardo Rivera, regidores de la capital, representantes de la Secretaría de Turismo federal (Sectur) y los diputados electos Julián Rendón y Patricia Leal.



El mandatario hizo un recorrido por el Parque Lineal, la obra ecoturística que costó 200 millones de pesos, y que incluye una serie de pasos elevados, gimnasios al aire libre y ciclopistas, cuyos trabajos quedarán concluidos en octubre próximo.



Luego de 40 minutos de recorrido, el mandatario arribó al espacio destinado para la ceremonia de inauguración de la rueda, y tomó lugar junto a los invitados de la zona VIP en la tribuna.



Luego vinieron los discursos por parte del representante de la Sectur, quien enfatizó el trabajo realizado por el mandatario en materia de turismo, y el del propio Moreno Valle, quien recalcó que la compra de la rueda se hizo con la finalidad de potenciar la imagen de Puebla en el mundo.



“A partir de ahora podemos mirar desde lo alto la grandeza de nuestra ciudad. La Estrella de Puebla se suma a las acciones que estamos promoviendo para devolverle a nuestro estado el lugar que le corresponde entre las entidades del país y ante el mundo”.



 



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Una vez iluminada la ruedota, los asistentes dejaron salir sus pasiones y olvidando todo protocolo, corrieron hacia la entrada de la atracción para ser los primeros en abordarla. Sin embargo, de inmediato se pudo ver que en la Estrella de Puebla no mandará el gobierno estatal sino el staff de la empresa Maurer German Wheels, encargada de construir la noria, que de forma escrupulosa restringió el acceso a la rueda, dejando en último lugar al mismo alcalde Eduardo Rivera.



En su medio alemán, los integrantes del staff de Maurer Germán indicaban quién sí podría pasar y quién no a la recién inaugurada atracción, y provocaron que la multitud se amontonara tratando de ser los primeros en abordar las cabinas VIP, que por demás, fueron insuficientes para los políticos poblanos.



Fue así que pudo verse al secretario de Obras Públicas del gobierno municipal, Felipe Velásquez, tratando de usar sus influencias para ingresar a la rueda, y a la regidora Miriam Mozo formándose como el resto de la población para esperar su turno.



 

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