Saturday, 15 de May de 2021

Kalimán cumple 50 años en el imaginario mexicano

Lunes, 16 Septiembre 2013 11:36
Se celebra medio siglo de la creación del primer superhéroe mexicano que representó una amenaza en la industria norteamericana



Con argumento original de Rafael Curberto Navarro y Modesto Vázquez fue en los estudios de Radio Cadena Nacional de la ciudad de México donde un 16 de septiembre de 1963 se escuchó por primera vez la voz de Luis Manuel Pelayo en la interpretación de "Kalimán", el primer superhéroe mexicano que representaba una amenaza a los nichos exclusivos de la industria norteamericana.



"Los Asesinos de la Máscara Roja", "Kalimán contra Dr. Muerte" y "Kalimán en el valle de los vampiros" son algunos de los episodios que el faquir interpretó en mancuerna con su inseparable aprendiz Solín, encarnado este último por el jovencísimo Luis de Alba.



La serie radial significó un trampolín para ambos actores, que al concluir el proyecto dividirían sus carreras en distintos proyectos. Mientras Pelayo atendía su programa televisivo "Sube Pelayo, sube", Luis de Alba se dedicó a la comedia, género que cultiva a la fecha.



Bastaron dos años para que el argumento saltara a la plataforma de la historieta, aventura editorial se mantuvo por más de 25 años hasta que dejó de publicarse en 1991 con 1351 números. Una segunda época lo revivió entre 1999 y 2005. En su primera época alcanzó tirajes de 7 millones de ejemplares a la semana.



Kalimán tuvo una breve incursión en el celuloide con la interpretación de Jeff Cooper, actor canadiense que estuvo de paso en el cine mexicano para participar en las dos producciones fílmicas que llevaron al faquir a las proyecciones technicolor: "Kalimán, el hombre increíble" (1972) y "Kalimán en el siniestro mundo de Humanón" (1976).



Un faquir y un aprendiz: dos visiones de "Kalimán"



Consultados sobre los alcances que este personaje ha tenido en la cultura popular mexicana, dos escritores pertenecientes a distintas generaciones abordan el significado que este superhéroe mexicano, en que se mezclaban las filosofías orientales y los valores de justicia occidentales.



"Caballero con los hombres, galante con las mujeres, tierno con los niños e implacable con los malvados" son frases que no tendrán el mismo significado para dos los sectores de la audiencia.



Mientras el novelista gráfico Edgar Clement reconoce la admiración que generó entre los jóvenes de las décadas de los 60 y 70, el ensayista Rafael Toriz, reconoce que este es un personaje poco conocido entre los lectores más recientes.



Sin embargo, Clement destaca que su importancia fue un hecho que se hizo evidente con el paso del tiempo.



"En ese momento no significaba mucho, o más bien no caíamos en cuenta de lo importante que era. Pero de repente repetíamos frases de 'Kalimán' para aleccionar a los amigos: 'Serenidad y paciencia', 'Solo hay que temer al miedo', 'Nada es más fuerte que la mente', y cosas así", considera el autor de "Operación Bolívar".



En cambio, Rafael Toriz, que pertenece a la generación de autores que rondan los treinta años reconoce en estas historietas como una ventana a territorios desconocidos.



"Me pareció como una suerte de vestigio de otro tiempo, rescoldos de un mundo antiguo y fascinante. Lo mismo me pasaba al encontrarme la revista 'Duda', 'Lágrimas y risas' o algunos ejemplares del siempre aburrido 'Libro vaquero'.



"Algo que me parece único del personaje son sus extraños superpoderes, que recuerdan al 'futurrusticismo' mexicano propio de las películas de luchadores: fingir la propia muerte, hipnotizar al enemigo, y ver las imágenes de una vida en la pupila del cadáver", enumera el autor de "Animalia" y "Metaficciones".



Aun con las opiniones divergentes sobre Kalimán que pueden enfrentarse entre generacionales existe un reconocimiento a la importancia que este personaje mexicano, de ojos azules, con superpoderes y turbante tuvo en los lectores y radioescuchas.



"Influía mucho en nuestra cultura la imagen de Kalimán, pero la verdad tanto como la de Fantomas, o Águila Solitaria, o Tawa. La radionovela formaba parte del sonido de fondo de muchas casas", abunda Edgar Clement.



Toriz no desecha la ironía para ilustrar los alcances que muchas frases tuvieron en la población y que alcanzaron incluso a las instituciones:



"Me parece memorable que un país subdesarrollado creara un personaje que apela siempre a la inteligencia. "El que domina la mente, domina todo"".



Frases célebres:



- La venganza es mala consejera.



- La libertad es la esencia de la vida.



- No busques falsos caminos; la verdad está dentro de ti mismo.



- La mejor defensa es el ataque.



- Serenidad y paciencia, mi querido Solín.



- No hay fuerza más poderosa que la mente humana y el que domina la mente, lo domina todo.



Fuente: El Universal

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