Libre, el único detenido por el homicidio de Isabel Doger


José Juan Marín Chagoya demostró su inocencia en el asesinato de la hermana del exrector de la BUAP, ocurrido en 2005


Había recibido una sentencia de 50 años en prisión, pero demostró que la sangre que tenía en su zapato no era de la occisa


Víctor Hugo Juárez


Después de casi ocho años de permanecer preso en el Cereso de San Miguel, José Juan Marín Chagoya logró comprobar su inocencia tras ser acusado de asesinar a Isabel Doger Corte, hermana del exrector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), José Doger Corte, y prima del exedil poblano Enrique Doger Guerrero en marzo de 2005. Fue a través de una prueba de ADN como se confirmó que éste no estuvo en el lugar y el momento de los hechos.


Al salir del penal de San Miguel, Marín Chagoya se reunió con sus familiares, quienes acudieron a recibirlo. Con breves palabras ante los medios de comunicación, hizo un llamado a las autoridades a realizar bien su trabajo, pues señaló que dentro del reclusorio hay gente inocente: “gracias a los que confiaron en mí, solamente le pido a las autoridades correspondientes que hagan bien su trabajo, pues ahí adentro hay mucha gente inocente”.


El único elemento probatorio con que contaba la Procuraduría General de Justicia (PGJ), encabezada en ese tiempo por Blanca Villeda Martínez, era una paja de sangre que se encontraba en la suela de su zapato. Sin embargo, a través de una rigurosa prueba de ADN se logró determinar que ésta no correspondía a la occisa y así el juez retiró la sentencia de 50 años de prisión a la que sería sometido y ordenó su liberación inmediata.


El asesinato ocurrió el 3 de marzo de 2005 cuando Isabel Doger Corte fue encontrada sin vida en las escaleras de su domicilio, con una bolsa en la cabeza y cinta en el cuello. La necropsia señaló que fue golpeada fuertemente en espalda y cabeza, siendo la causa de su muerte un trauma cráneo-encefálico.


La entonces procuradora había señalado como uno de los sospechosos a Martín Quintanilla Solís, yerno de la víctima y periodista, quien encontró el cuerpo pero nunca se presentó a los citatorios que la PGJ le hizo en su momento y cuyo paradero hasta hoy se ignora.


Ante la presión de la sociedad poblana y la desaparición de Quintanilla Solís, la PGJ detuvo a Marín Chagoya, a quien con pocas pruebas mantuvo preso hasta el pasado fin de semana. En tanto, la actual administración aún no da a conocer lo que procede en cuanto a la resolución de este caso.




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