Imprimir esta página

Lo que no debemos olvidar a la hora de votar




Escrito por  Julian German Molina Carrillo
foto autor
A casi cuatro meses y días de que se lleven a cabo las elecciones de diputados federales en todo el país, en el caso del estado de Puebla estamos siendo testigos de las imposiciones y componendas de los partidos políticos para designar a sus candidatos a los 16 distritos electorales, donde definitivamente el proceso se decidirá entre los postulados por el PRI y PAN, ya que los demás partidos, como el PRD, Panal, Movimiento Ciudadano, PT, Morena y Partido Humanista, no tienen la mínima posibilidad de ganar en ninguno de los distritos en que registrarán candidatos.

Y ¿por qué afirmo esto desde meses antes de las elecciones? Pues porque dichos partidos carecen de los recursos económicos, militancia y estructura partidista que se requiere para alcanzar los triunfos.

 

 

A estas alturas del proceso, es evidente que los cuatro distritos de la capital del estado los tiene ganados el PAN, aun con candidatos hasta hace unos meses desconocidos, pero que han venido haciendo campaña con el uso de programas públicos, presentándose en actos de los gobiernos estatal y municipal, inaugurando obras y dándose a conocer colgados del trabajo de las autoridades y violando la legislación electoral, con la complacencia de los demás partidos políticos; incluido el PRI que, aun teniendo en su poder la Presidencia de la República y las delegaciones federales, ha sido incapaz de convertirse en una opción de peso entre los poblanos que viven en la ciudad, ya que tanto delegados como diputados locales, no han sabido actuar como una fuerza de oposición ante el gobierno Estatal y peor todavía, los últimos han hecho el triste papel de convertirse en comparsa en la aprobación de las leyes y reformas legislativas, que tienen sumidos a muchos ciudadanos en el coraje y la impotencia, ya que se han privilegiado los intereses de grandes empresas y corporaciones nacionales y de otros estados del país que se han visto beneficiadas con los recursos, obras y servicios que les han sido entregados en charola de plata, aún en perjuicio de la mayoría de la población y de ejemplos tenemos una larga lista.

 

 

Aunado a lo anterior, tenemos los candidatos “chapulines” y “Juanitos” que, con todo el cinismo posible, buscarán una diputación federal, defraudando el voto ciudadano que les fue otorgado y dejando de lado el compromiso que asumieron al protestar el fiel desempeño de su cargo ante el Congreso del estado. Ambos, engañando a los electores al pedirles su voto, a sabiendas de que ya tienen el compromiso de dejar la diputación para su suplente.

 

 

Por ello, si usted decide votar, le recomiendo:

 

1.      Analice de qué partido es el candidato de su distrito, que aprobó la privatización del servicio de agua potable y alcantarillado, la fotomulta, el caos de los verificentros, la privatización de los parques públicosy de otros servicios, la entrega de recursos millonarios a Televisa y TV azteca, la Ley Bala, la Ley de Expropiación estatal, entre otras arbitrariedades. Es momento de decirle lo que piensa de él y su partido.

 

2.      No preste oídos a las promesas de campaña, sería masoquista perder su tiempo escuchando sandeces.

 

3.      Si tiene a un “chapulín” o “Juanito” enfrente, reclámele su desmedida ambición y dele la espalda. Total, él ya se la dio a usted al abandonar el cargo que logró con su voto.

 

4.      Si por alguna causa no tiene la posibilidad de agotar las recomendaciones anteriores, el día de la elección escriba en la boleta lo que piensa de los partidos y las autoridades; así, por lo menos aunque anulen su voto en el cómputo final, como el voto es secreto, estará usted a salvo de que se le identifique como un terrorista y se le fabriquen delitos, para ser encarcelado como delincuente y perturbador de la paz social, por andar diciendo lo que piensa y exigiendo sus derechos.

 

5.      Por dignidad, no venda su voto. Si nos quejamos de vivir en un país de corruptos, no abonemos a que México siga secuestrado por una clase política que goza de privilegios e impunidad por culpa de nosotros.

 

 

 

Valora este artículo
(1 Voto)
comments powered by Disqus