Wednesday, 21 de April de 2021

Lunes, 22 Junio 2015 19:21

La Jeripa, dulce típico en peligro de extinción

La costumbre indica que la Jeripa es un dulce que se come durante todo el mes de junio, aunque principalmente en el día de Corpus, pues era el día en donde las familias después de acudir a misa compraban algunos dulces para disfrutarlos.

  • Yessica Ayala

Atlixco.- Un dulce que es típico de Atlixco no solo por su sabor si no por su presentación es la Jeripa. Una especie de budín rosado, con un toque de ajonjolí que es del gusto de las familias poblanas.

La costumbre indica que la Jeripa es un dulce que se come durante todo el mes de junio, aunque principalmente en el día de Corpus, pues era el día en donde las familias después de acudir a misa compraban algunos dulces para disfrutarlos.

La Jeripa es un dulce hecho a base de leche, agua, harina de arroz y principalmente un toque de agua de azar, misma que se debe verter en cantidades mínimas pues su sabor y olor es imponente.

Leopoldo Bernal Rojas tiene 76 años de edad y desde hace 40 años realiza dulces típicos, aprendido de su abuela y de su madre Enriqueta Rojas, desde muy joven tuvo la inquietud de aprender y enamorar el paladar de las personas con el dulce sabor de las frutas cubiertas o de los budines como la Jeripa.

“Yo empiezo a elaborar la Jeripa, no es un atole, lleva harina de arroz, agua, poca leche y se le pone agua de azar, cuando se baja el cazo del fuego se le agrega azúcar y colorante vegetal rojo, para que agarre la tonalidad rosa que le caracteriza”.

Leopoldo Rojas es un señor además de amable, con una mente brillante, recuerda datos, fechas y acciones con mucha precisión y esta mente fotográfica sin duda se necesita para conocer medidas, tantos e ingredientes de decenas de recetas de dulces típicos poblanos que se memorizo y ahora no tiene a quien darles el secreto.

Nuevas generaciones, sin interés de conservarla

Lamenta que las generaciones de hoy en día no se interesen por aprender estas recetas, es más ni siquiera conocen muchos de los dulces que él hace y se sorprenden al ver los colores vivos que desprenden los dulces cubiertos de azúcar como limones, plátanos, cocos y otras frutas.

Según la tradición la Jeripa se consume principalmente en el día de Corpus, aunque en Atlixco se come todo el mes de junio, adornado como una especie de mole poblano con su tradicional ajonjolí y envasado en casualitas o jarritos nuevos de barro, la Jeripa luce por si sola en los pequeños puestos de apenas algunos portones.

La explicación de Don Leopoldo es que está relacionado con estas fechas inclusive hasta en el nombre que empieza con J como es el nombre de Jesús y el rosa como si se tratara de una representación del cuerpo de Jesucristo.

Es real, la tradición del consumo y de la creación de la Jeripa se está perdiendo, pero gracias personas como Don Leopoldo aún se siguen conservando.

Muchas personas hacen recetas diferentes, lo cierto es que el agua de azar es un ingrediente importantísimo que no debe faltar pues de lo contrario solo sería un atole el que se realiza y no un dulce típico de este municipio.

“Me siento orgulloso de lo que sé, de lo que he aprendido en toda mi vida, y quiero compartirlo todavía, quiero que la gente conozca mi sazón, todos los dulces que sé preparar y hacer”.

Le preocupa que las fábricas cada vez más abarcan el mercado llevando hasta los hogares dulces prefabricados y sin sabor.

Invita a que la gente busque los dulces típicos de Atlixco, o del mismo estado, los consuma, los prepara en casa y sobre todo no deje morir estas tradiciones.