Monday, 28 de September de 2020

Lunes, 26 Octubre 2015 03:20

Salvan a uno de ser linchado en Coronango

Los hechos se registraron en el fraccionamiento Misiones de San Francisco. El presunto delincuente de 20 años de edad quedó a disposición del Ministerio Público de San Andrés Cholula

 

  • Jesús Rivera / Coronango

Policías municipales salvaron a un presunto ladrón de ser linchado en el fraccionamiento Misiones de San Francisco, luego de ser señalado por los vecinos de haber ingresado a sus casas.

 

Al sujeto que se identificó como Armando Isaac Pérez Mendoza de 20 años de edad alegó que era habitante de la sección 11 en la misma unidad habitacional, pero debido a que le fue encontrado un arma punzocortante, los lugareños lo golpearon y buscaron quemarlo vivo.

 

Los hechos se registraron parte de la noche del jueves y madrugada del viernes, cuando se concentraron al menos 90 personas, para señalar al joven e incitar a hacer justicia por propia mano.

 

Sin embargo, arribaron al sitio elementos municipales a bordo de las patrullas P007 y P005, quienes lograron sacar de la turba al presunto delincuente, y así evitar que se suscitara otro suceso como el del lunes 19 de octubre en Ajalpan, cuando una muchedumbre torturó y quemó vivos a dos encuestadoresprovenientes del Distrito Federal.

 

Los policías hicieron ver a los vecinos las consecuencias de hacer justicia por propia mano, por lo que éstos al final permitieron que el sujeto fuera trasladado al Ministerio Público de San Andrés Cholula.

 

La autoridad ministerial recibió al sujeto con los cargos de portación de instrumento prohibido en agravio de la ciudadanía, pues entre sus ropas se le encontró un bóxer y un cuchillo casero. Los hechos y la detención quedaron asentados en la averiguación previa 3535/2015.

 

La ola de ingobernabilidad que enfrenta Puebla ha dejado como saldo al menos 20 intentos de linchamiento y 3 más en los que perdieron la vida 5 personas, siendo el que se registró en Ajalpan el lunes pasado, el que ha tenido mayor trascendencia, por la crueldad con la que la población masacró a dos encuestadores confundidos con secuestradores.