Monday, 28 de September de 2020

Lunes, 09 Marzo 2015 02:30

Los riesgos de un alpinista para rescatar a las momias

Francisco Rodríguez, director operativo de Protección Civil, narra lo peligroso que es la zona norte del Pico de Orizaba, el excursionista con experiencia menciona que los estragos que ocasionarían escalar el volcán Citlaltépetlpodrían ser tener un infarto o un derrame cerebral, entre otros

  • Agencias

El director Operativo de Protección Civil del municipio de Ciudad Serdán, Francisco Rodríguez, enumeró los riesgos que pueden sufrir los alpinistas para rescatar las dos momias encontradas en el Pico de Orizaba.

 

El funcionario municipal de Chalchicomula de Sesma mencionó que en la cara norte del volcán —donde están ubicadas las dos momias— el aire es más pesado, por lo que la falta de oxígeno en el cuerpo produce severos estragos, pues se encuentra a 5 mil 300 metros sobre el nivel del mar.

 

A esta distancia el oxígeno baja de 95 a 40 por ciento y si el cuerpo no está preparado, vienen los síntomas: cansancio, fatiga, mareos, dolor de cabeza y de ojos, por decir lo menos. Incluso puede llegar a causar un derrame cerebral o un infarto.

 

El ascenso a la cara norte del volcán más alto de México es riesgoso, y más si se está a merced de las condiciones meteorológicas, "la inclinación es bastante significativa y estamos hablando de un glaciar", agrega el socorrista alpino.

 

También hay cantidades abundantes de nieve, así como "hielo negro", es decir que está totalmente congelado, cristalizado, duro, casi como concreto.

 

La inclinación puede ser desde 50 hasta 70 por ciento, pero ésta no es pareja. El ascenso es difícil, mas cuando las rutas son cubiertas por la nieve o por una tormenta y entonces, si no se conocen bien, el regreso puede ser mortal.

 

"En la cara norte hay terreno y una parte de glaciar y donde hay glaciar la ruta se puede perder con alguna nevada o si no es tan transitada no puede encontrarse tan fácilmente", relata.

 

La vestimenta de cada alpinista debe de ser de tres capas de ropa. Una de tipo polar o térmica que es la que va pegada al cuerpo.

 

También deben de llevar botas, crampones (especie de picos en el zapato para adherirse al hielo); un piolet o piqueta (herramienta en forma de pico), arnés, cuerda, goggles para cuidar la vista y un casco especial de poco peso.

 

En la mochila debe caber agua o bebida hidratante, semillas, fruta seca, manta de plata, material de curación y equipo que no se ocupe en ciertos momentos, la cual puede pesar hasta 20 kilos, pero en el primer albergue se deja la mayor parte de alimentación y se viaja lo más ligero posible. "Sólo se asciende con agua o bebida hidratante, fruta seca, semillas, cacahuates, pero en la montaña uno va dejando peso en el camino", explica.

 

Francisco Rodríguez, junto con Hilario Aguilar, subió al glaciar hace menos de una semana para localizar el cuerpo de un alpinista momificado que fue ubicado de manera accidental por unos excursionistas. En el lugar descubrieron un segundo cuerpo.

 

"La ruta la tenemos marcada y coordenadas, el problema ahora no es subir, sino que los cuerpos se saquen de una manera que no se destruya la forma original ni la evidencia para identificarlos. El problema no es que suban, los agarren y los bajen, eso pudimos hacer el primer día, sino que se hagan trabajos arriba especializados, que se corte la superficie del terreno y que los traigan así".

Last modified on Lunes, 09 Marzo 2015 03:30