Monday, 19 de April de 2021

Miércoles, 11 Marzo 2015 01:49

Homicidas de Sebastián, mirreyes por un día: se pasearon en el Mercedes de su víctima

Edson Hernández Sangabriel y su primo Rafael Barradas Hernández pertenecían a una banda de siete integrantes que operaba en complicidad con las autoridades, la periodista Claudia Guerrero Martínez del portal Plumas Libres del estado vecino detalló que ambos detenidos estaban vinculados con los menores de edad Ray Sebastián Gómez Garrido,Gerardo Gerasano, Moisés Pardo Pinos, así como los mayores de edad Oliver Contreras Mendoza y Christofer Reyes

  • Alberto Melchor Montero / @_BetoMM

El inconcluso caso del secuestro y homicidio de Sebastián Préstamo Riveraha regresado al “ojo del huracán” ante la probable omisión de las autoridades de Veracruz para frenar a Edson Hernández Sangabriel y a su primo Rafael Barradas Hernández. Aunque los menores fueron señalados en enero como responsables de intentar secuestrar a otro menor en Xalapa, la justicia del vecino estado no los investigó hasta que la cloaca se destapó con el homicidio del estudiante poblano en febrero.

 

La periodista Claudia Guerrero Martínez del portal Plumas Libres de Veracruz publicó nuevos datos acerca de los sujetos que plagiaron a Sebastián, donde incluso revela la posible identidad del tercer responsable, el cual sería alguno de los cinco jóvenes que continúan libres y que conformaban una banda dedicada al robo, secuestro y venta de estupefacientes.

 

Además de los primos Edson Hernández Sangabriel y Rafael Barradas Hernández, que ya se encuentran internados en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de Puebla, cita a los menores de edad Ray Sebastián Gómez Garrido, Gerardo Gerasano, Moisés Pardo Pinos, así como los mayores de edad Oliver Contreras Mendoza y Christofer Reyes.

 

Sin señalar a uno de ellos como el tercer implicado, destaca el estrecho vínculo que Rafael Barradas tenía con Ray Gómez y con Christofer Reyes, quien posee dos viviendas en Xalapa, de las cuales una ubicada en el fraccionamiento Montemagno era usada como casa de seguridad en secuestros que habían realizado en la región.

 

Corrupción de las autoridades evita que sean capturados

 

Los datos revelados, menciona el reporte, le fueron proporcionados por “empleados de la ex Procuraduría General de Justicia del estado” que formaron parte de las primeras investigaciones de un intento de secuestro registrado el 21 de enero de este año, donde la banda llegó al hogar de uno de sus amigos, quien se convirtió en la víctima —como sucedió con Préstamo Rivera— por lo que ingresaron y amarraron a la madre para después intentar llevarse a su objetivo, pero hábilmente logró escabullirse y llegar hasta las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública, donde reportó lo ocurrido.

 

Cuando los agentes llegaron, los secuestradores habían huido, pero uno de ellos, Moisés Pardo, aún estaba en una de las habitaciones robando ropa y otros objetos. A pesar de que fue detenido y confesó que sus secuaces le habían prometido 100 mil de los 5 millones de pesos que cobrarían por el rescate, la corrupción y su condición de menor de edad ayudaron a que saliera libre al desmentir sus primeras declaraciones, por lo que extrañamente no se dio seguimiento a las investigaciones.

 

Matan a Préstamo y continúan su vida con total cinismo

 

Tras “librarla” y saberse impunes, Rafael Barradas vuelve a planear un secuestro, pero esta vez con su primo hermano Edson Hernández, por lo que eligen a Sebastián Préstamo, aprovechando la cercanía que Edson tenía con la víctima para estudiarlo y privarlo de su libertad el 6 de febrero pasado.

Mientras Edson se queda en Puebla para monitorear a la familia de su compañero en la preparatoria del Tecnológico de Monterrey campus Puebla, su primo Rafael y otro de los integrantes de la banda se llevan a la víctima en su Mercedes Benz modelo 2015, lo apuñalan en la cajuela y lo tiran en un paraje de Yecuatla.

 

La periodista describe que sin el menor remordimiento, Rafael se paseó en el auto de Préstamo por las playas de Veracruz, presumiendo el vehículo “como su nueva adquisición” en las redes sociales. Antes de abandonar el carro en el estacionamiento de un restaurante de comida rápida, comió y dejó un vaso con sus huellas.

 

El padre de Rafael, un empleado del Poder Judicial de Veracruz, fue quien entregó a su hijo a las autoridades tras indagar la relación que éste tenía con su primo Edson y con el resto de los jóvenes que son conocidos por ser los dealers más frecuentados en la región. No obstante, las autoridades veracruzanas no informaron estos datos a la Procuraduría General de Justicia de Puebla, quien aún busca al tercer responsable del homicidio que estremeció a la sociedad poblana.

Last modified on Miércoles, 11 Marzo 2015 03:16