Saturday, 22 de September de 2018

Indicador Político

Indicador Político

Ante la disminución del dinamismo de su campaña, Hillary Clinton tomó por tercera ocasión a México como bandera electoral el pasado 16 de abril y usó el video de tortura de una detenida mexicana para exigir con dureza que nuestro país pusiera “altos estándares” a sus fuerzas militares y policiacas para no violar derechos humanos.

Preocupado porque la fama pública negativa de José Murat Casab ya contaminó su campaña, el candidato priísta a gobernador oaxaqueño Alejandro Murat acaba de reconocer que las corruptelas de su padre van a ser castigadas con el exilio sexenal.

De nueva cuenta la estrategia mexicana de seguridad nacional con los Estados Unidos ha quedado rezagada: mientras la designación de un nuevo embajador mexicano se centró en el tema consular y de defensa de los migrantes, las prioridades de la Casa Blanca no están en los candidatos, sino en las oficinas estadunidenses de inteligencia y seguridad militar.

Cuando se encontró con un país corroído por la corrupción, lo que más le llamo la atención a José López Portillo fue el sentimiento anticorrupción de las élites gobernantes… cómplices de la corrupción. Ahí, molesto, sacó su enojo con una frase que pasó a la historia:

Más que la vergüenza de mostrar un México bronco ante la monarquía de España –donde por cierto las cosas van por el mismo camino–, el escritor Fernando del Paso debió pasar la pena del ciudadano impotente. Y no es nuevo: en los últimos años muchos hombres de letras cayeron presa del pesimismo enajenante.

Ante la incapacidad del sistema político para resolver la crisis estructural del propio sistema, la próxima autorización de marihuana legal para consumo recreativo no tiene más intención que la de drogar la realidad: no aportar soluciones, sino drogas para el entretenimiento.

Luego de año y medio “investigando la investigación” de la PGR, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA terminó su labor con el mismo reporte original y tuvo que “pasarse a retirar”, a pesar de que quería seguir recibiendo subsidios oficiales mexicanos e insistir en su misma hipótesis.

Las elecciones de gobernador en Oaxaca son un verdadero laboratorio político para percibir la mediocridad de la política pero también para señalar que la ausencia de ciudadanía en la sociedad ha perpetuado la presencia del PRI en el poder.

Con el apoyo de medios de comunicación progresistas hacia su candidatura, Hillary Clinton parece representar una burbuja de expectativas; sin embargo, ha tenido que ir asumiendo la agenda radical conservadora del republicano Donald Trump por el giro a la derecha de la mayoría silenciosa estadunidense.

En una reunión en el gabinete presidencial en octubre de 2014 no se entendieron en su momento las razones que tuvo el entonces procurador Jesús Murillo Karam para proponer la presencia –pagada por el gobierno mexicano– de un grupo de expertos coordinado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La liga de las relaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con México por el caso Ayotzinapa-Iguala-Cocula se estiró hasta donde el dinero pudo resistir. El organismo de la OEA midió la molestia de México por el activismo del secretario ejecutivo Emilio Álvarez Icaza en función de las cuotas oficiales al organismo.

Más que la advertencia de que el imperio estadunidense seguirá poniendo de rodillas a México, lo importante de la declaración de la precandidata demócrata Hillary Clinton sobre la corrupción y la tortura en México radica en el hecho de que asumió la agenda mexicana agresiva del republicano Donald Trump.

Como no hay mejor prueba para catar el sacrificio que sacar el pecho por otros, el acto masivo del secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, para disculparse por un acto de tortura de una civil delincuente tiene otra lectura política e institucional: recordar que el ejército está pagando las facturas de la incompetencia policiaca y judicial.

Con el pasivo de haber cerrado el caso Colosio imponiendo la tesis oficial salinista del asesino solitario, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, hizo una aparición tardía para señalar nuevas-viejas pistas en las investigaciones del caso Ayotzinapa.

Las nuevas leyes y reglas contra la corrupción que se debaten en el congreso confirman la maldición de Luis Cabrera en los años treinta, sobre los abusos de políticos revolucionarios con el presupuesto: los acuso de corruptos, no de tarugos.

Como en política las cosas no siempre salen como se desea, la estrategia de desestabilización política del Estado mexicano que encabeza el activista Emilio Álvarez Icaza podría llevar a una severa crisis de credibilidad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.