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Viernes, 26 Agosto 2016 03:06

Años de plomo




Written by  Irma Sánchez

A unos días que el presidente Enrique Peña Nieto rinda su cuarto informe, que por cierto se confirma que sólo entregará por escrito, observamos el fenómeno de cómo sucumbe su posición poderosa por una especie de desgaste, producto de su propia idolatría y del crecimiento y hasta multiplicación de grupos rivales.


La reacción del presidente a este fenómeno ha sido tal que sus gobernados la han percibido y no han tenido problema en reprobar a su gobierno en números preocupantes. El setenta por ciento arrasa con él y con su equipo y apenas el treinta por ciento lo aprueba.

 

Se trata de una desaprobación altísima, sobre la que él, su equipo y sus bien pagados asesores deberían trabajar con gran sentido de la autocrítica, sin berrinches, como cuando se le inquirió al respecto y que sólo alcanzó a decir que lo que pasa en estos días es que “hay mal humor entre los ciudadanos”, respuesta que ha causado más riza y desencadenado el enojo, en un contexto de serios retos que enfrenta la sociedad mexicana para salir adelante.

 

Al disgusto hay que  sumar también que el presidente de la República se ha comportado como autista y los enojos por los muertos que pesan “a su buen nombre” por casos como Ayotzinapa y los de corrupción como la “Casa Blanca” son temas ignorados y subestimados, y todavía peor, los justifica argumentando que todo se debe a que partidos y grupos se oponen a sus reformas estructurales, ante lo que los ciudadanos cuestionan sobre “los beneficios” de éstas porque a los mexicanos hasta el momento sólo les ha representado encarecimiento en gasolina y luz, al haberse disparado los precios de todos los productos y el costo de vida.

 

Pero el presidente saca su escudo y revierte con una histórica aseveración reprochando a los mexicanos que “no lo valoran por ser tan bueno”.

 

Declaración que lo coloca como un personaje con el síndrome de Ronaldo –quien fuera jugador del Real Madrid-, que no tenía empacho en sostener que sus detractores hablaban mal de él porque “era el mejor futbolista, el más guapo y el más simpático”.

 

El fenómeno ha propiciado el surgimiento y resurgimiento de grupos rivales malquerientes de partidos políticos, maestros de la CNTE que se han convertido en más que un dolor de cabeza, en un cáncer para toda la sociedad y el futuro de México.

 

Todo esto se ha convertido en un buen banquete para la prensa internacional que se ha dedicado a lanzar latigazos que han descubierto el sospechosismo sobre actos de corrupción del presidente, sus familiares y algunos integrantes de su equipo.

 

La crítica se ha convertido en la sombra del mexiquense, insuperable y persecutoria como una afilada daga que no busca dañar sino matar.

 

Esta semana con motivo del regreso a clases, muchos niños de entidades clave para el movimiento de la CNTE como Oaxaca, Michoacán, Chiapas Guerrero son víctimas de maestros que son movilizados en torno a un botín.

 

Y cabe la pregunta, ¿y el futuro de estos niños y de su país?

 

Los maestros están convencidos de que hay que romper, dañar, poner de cabeza al país.

 

¿Y nosotros?

 

Víctimas, observadores ensimismados.

 

En la Señorial Puebla

 

Están avanzados los trabajos de dignificación del emblemático barrio Los Sapos, en donde se refuerzan para establecer negocios dignos de calidad turística.

 

Ante todo se cuidará la operación de bazares que representan el alma del barrio. Restaurantes muy buen puestos siguiendo la línea entre lo rústico, lo antiguo y lo colonial.

 

Cantinas con todo el sabor de los tiempos, tiendas de artesanías, de regalos de todo tipo y los espacios muy bien cuidados para aprovecharlos como terrazas cuando sea necesario y con mucho cuidado para seleccionar el mobiliario.

 

Todo es posible con mucho cuidado y sensibilizando a los nuevos pobladores y empleados de la zona.

 

Empresarios como Blas Cernicchiaro, miembros de la familia Cué, maduran proyectos e inversiones y se comprometen a preservar a lo que será la nueva plazuela de los Sapos cargada de tradición y uno de los principales atractivos del centro para los turistas a partir de hace más de treinta años, que creó el tianguis dominical que ha sido visitado por políticos, artistas, intelectuales, financieros y todo tipo de gente, además ha servido para montar docenas de espacios para grabar series de televisión y películas.

 

A enchamarrarse

 

Los habitantes de San Miguel Xoxtla, que rebasan los 11 mil, están felices y se frotan las manos porque ya está a las puertas su famosa feria de la chamarra que este año llega a su 27 edición.

 

De los once mil habitantes de San Miguel Xoxtla, la mitad se dedica desde hace casi treinta años a fabricar chamarras de todo tipo y para todos los gustos.

 

Unos las confeccionan y otros abastecen de todo lo necesario para fabricarlas, se especializan en vender desde telas, forros, cierres, botones, resortes, hilos, hebillas, aceites para las máquinas, cuerdas, en fin, todos los elementos para que esta industria funcione.

 

Trabajan todo el año y producen para abrigar a miles de personas del centro del país porque cada semana salen cargamentos de chamarras que son comercializadas en los tianguis de ropa.

 

También llegan a los escaparates de todo tipo de tienda de ropa.

 

Y unas más, se van para los paisanos que viven en los Estados Unidos. En su feria ofrecen todo tipo de chamarra, corta, larga, para niños, niñas, y adultos. Chalecos, gabardinas, rompe vientos y abrigos que producen en lana, paño, piel, poliéster y algodón.

 

En la feria de la chamarra de San Miguel Xoxtla a partir de esta semana y hasta el dos de octubre están ya atendiendo a visitantes y compradores con ciento setenta stands que representan la oportunidad de adquirir todo para abrigarse y hasta para hacer negocio.

 

 

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