Wednesday, 26 de January de 2022

Viernes, 02 Septiembre 2016 03:12

Terrible papelazo de la juventud mexicana con Peña Nieto




Written by  Arturo Rueda

En este escenario turbulento, fue terrible ver al futuro de México plegarse a la cultura del pedinche ante el poderoso. En más de dos o tres ocasiones, los jóvenes hicieron uso de la palabra para pedir un apoyo, una beca. . Una joven discapacitada que no pasa los exámenes debido a su condición y necesita una beca. Un futbolista de barrio pidiendo una beca deportiva para perseguir su sueño que es…jugar al futbol.


Los que no fueron a aplaudirle rabiosamente al estilo de seccional tricolor, aprovecharon la oportunidad de pedirle un apoyito o una beca. Si esa es la juventud mexicana, definitivamente es peor lo que se avecina de lo que hay en el presente, que es el PRI y Peña Nieto, ambos en estado de descomposición acelerada e imparable.

 

El nuevo formato fue muy parecido al viejo en un simple hecho: la salva de aplausos cada vez que el presidente terminaba de responder a cada uno de los flojos cuestionamientos o las peticiones de apoyo. Aplausos encendidos, entusiastas, como si se tratara de un mitin del Frente Juvenil Revolucionario o una asamblea de la CTM presidida por don Carlos Aceves del Olmo.

 

Si esa es la juventud mexicana, está putrefacta, como tantas cosas en México. Unos, trajeados con pinta de mirreyes. Otros, provincianos enviados por sus gobernadores para hacer de chaleco de protección del presidente. Los menos, jóvenes con discapacidad colocados estratégicamente, como en el programa de Carmen Salinas para hacerlos parecer grotescos. Ninguno, con un aparato crítico de pensamiento para cuestionar al presidente más impopular de la historia.

 

En su mejor momento, hay alrededor de 45 mil conexiones en Facebook Live y otros tanto en You Tube, lo que significa que alrededor de 90 mil mexicanos están pendientes del nuevo formato del Informe presidencial, es decir, menos del .1% de la población mexicana o el .2% de la Población Económicamente Activa. ¿Defecto del poder, defecto de la sociedad o mezcla de ambos?

 

Peña Nieto llegó desangrado a su Cuarto Informe. Unánimemente vilipendiado por la sociedad mexicana que representa. Con un equipo reventado por la renuncia de la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, quien ya no llegó ayer a defender la visita de Donald Trump en el programa de López Dóriga y dejó en inferioridad numérica a Videgaray y a Ochoa Reza frente a Anaya, Ríos Piter y Héctor Aguilar Camín.

 

La decisión de invitar a Donald Trump ha abierto una herida que no va a sanar fácilmente con el partido Demócrata. Dicen las malas lenguas que Barack Obama está encabronado y Hillary Clinton lo que le sigue, ya que la recepción al republicano se tradujo como el hecho de que Peña y el PRI le dan posibilidades de victoria, tanto que hasta ya discuten quien pagaría el muro.

 

Si fue una jugada osada, se perdió todo. Trump no fue “sensibilizado” en absoluto y continuó con su retórica agresiva, mientras que los demócratas fueron agraviados y ahora, oh lord, no tienen fecha ni ganas para que Clinton venga a México a refritear lo que ya hizo el republicano.

 

Mala idea es que un pigmeo se meta en lucha de gigantes. Puede parecer loco o acelerado, pero al final de cuentas Trump está respaldado por trusts y capitales multimillonarios, al igual que Hillary Clinton, aunque está con una fortaleza añadida: su partido está en poder y Obama se está jugando el pellejo para que ella gane.

 

Videgaray, mucho más inteligente que Peña, expuso ayer con López Dóriga la necesita de entablar contacto con Trump ante la posibilidad de su triunfo, ya que ese día la economía se desplomaría. Muy bien, ahora el problema va a ser cuando gane Hillary: ¿Qué onerosa tarifa vamos a tener que pagar por esta osada jugarreta que salió terriblemente mal?

 

En este escenario turbulento fue terrible ver al futuro de México plegarse a la cultura del pedinche ante el poderoso. En más de dos o tres ocasiones, los jóvenes hicieron uso de la palabra para pedir un apoyo, una beca. Una joven discapacitada que no pasa los exámenes debido a su condición y necesita una beca. Un futbolista de barrio pidiendo una beca deportiva para perseguir su sueño que es…jugar al futbol. Desde el arranque, el primer muchacho descalificó el ejercicio cuando preguntó a Peña Nieto qué otras buenas noticias nos traía.

 

Pero nada resultó más molesto que al terminar de hacer uso de la palabra o de responder alguna pregunta, se levantaba una salva de aplausos, como en los peores tiempos del priato. Entonces comenzaron a moverse en redes sociales las auténticas personalidades de los jóvenes acarreados al nuevo formato: priistas no tan de clóset que lo mismo posaban en fotografías con Omar Fayad, con Osorio Chong o presumiendo su presencia en asambleas del tricolor.

 

Quedó confirmado entonces que todo se trató de una coreografía, una escenificación de un diálogo que en realidad fue monólogo interrumpido por salvas de aplausos. Igualito que lo hicieron Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo. Un intento de restauración del priato que no entiende porqué los mexicanos estamos hasta la madre.

 

 

 

 

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