Wednesday, 14 de April de 2021

Jueves, 07 Julio 2016 01:53

Alcaldes de Amozoc y Acajete se echan la culpa por la fosa de perros

Los presidentes niegan que sus municipios hayan hecho la zanja. José Cruz, edil de Amozoc, asegura que está en busca de un permiso para tener un crematorio de animales ante el deslave que se presentó en la fosa.

  • Luisa Tirzo / Amozoc


Los alcaldes de Amozoc y Acajete, José Cruz Sánchez y Antonio Aguilar, respectivamente, se echan la bolita y ninguno asume responsabilidad en la construcción de un cementerio clandestino de perros, ubicado en los límites de ambos municipios, atrás del Autódromo Miguel E. Abed en Santa María Nenetzintla. 


El alcalde José Cruz Sánchez niega estar enterado de la existencia de la zanja, por lo que ha destinado personal del Antirrábico y unidades para buscarla con el pretexto de ayudar a la Jurisdicción Sanitaria número 9 y que su municipio sea deslindado de la responsabilidad de esta acción. 


Rechazó que su gobierno haya otorgado algún permiso para la instalación de la fosa clandestina y aseguró que ante los problemas que enfrenta el municipio desde hace más de 15 días con el sacrificio de animales, por el deslave de la fosa autorizada, está buscando que le den autorización para habilitar un crematorio de perros. 


En tanto, el edil de Acajete, Antonio Aguilar negó que su municipio sea el responsable de haber construido la zanja y —aunque hay contradicciones— buscará todo recurso para comprobar que los 50 animales que fueron arrojados en el lugar no eran de su zona. 


Amozoc: candil de la calle oscuridad en el Antirrábico 


El trabajo que ha realizado el edil de Amozoc, José Cruz Sánchez para buscar la fosa clandestina en el municipio de Acajete contrasta con el abandono que se tiene en el área de Control Canino del municipio, la cual no cuenta ni con unidad para capturar a los animales y jeringas para la aplicación de vacunas antirrábicas.


Los habitantes se han quejado que existen deficiencias en esta área, ejemplo del poco apoyo es el caso de Javier Rojas, menor de edad que fue atacado por un perro hace poco más de una semana, por lo que cuando sus padres solicitaron a la dependencia municipal capturar al animal para sacrificarlo, les respondieron que la unidad estaba descompuesta y que si querían que llevaran a la mascota ellos mismos y de lo demás ellos se encargaban.