Monday, 19 de October de 2020

Lunes, 05 Septiembre 2016 03:04

Huachicoleros siembran miedo en Amozoc; suman a ejidatarios

Campesinos revelan que los tienen amenazados para no denunciar el robo de hidrocarburo en sus terrenos. Aseguran que los policías municipales y estatales, a pesar de ver cómo roban combustible de tuberías de Pemex, no los detienen ni les hacen nada, por lo que algunos han optado por apoyar a los delincuentes escondiendo hidrocarburo en sus propiedades.

  • Staff CAMBIO Regionales / Amozoc



Grupos de delincuentes que se dedican a la “ordeña” de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) aterrorizan a los propietarios de los predios que colindan con éstos, para que les permitan realizar su actividad sin denunciarlos, incluso han logrado que algunos ejidatarios se sumen a esta labor.



Lo anterior fue manifestado por campesinos de Amozoc, quienes optaron por el anonimato, ya que revelaron que los chupaductos los tienen amenazados con desaparecerlos a ellos y a sus familias, si los denuncian ante las autoridades.



Entrevistados por Cambio Regionales explicaron que el robo de combustible a la tubería de la paraestatal, se volvió un hecho que pasa desapercibido por las policías municipales y estatales, quienes –acusan- a pesar de verlos, no los detienen ni les hacen nada.



Un septuagenario que tiene tierras en la zona de Ocotitlán, comentó que en por lo menos diez ocasiones reportó la “ordeña” de los ductos a las autoridades locales, y a la fecha no ha sido clausurada la toma, ni se ha detenido a los presuntos huachicoleros.



“Después de denunciar unas diez veces el robo de combustible, entendí, que las autoridades saben, pero no quieren ver, o peor aún, que saben, pero están del lado de los delincuentes, así que no me queda más que poner oídos sordos y hacer que no veo, pues está de por medio la vida de mi gente, de mis hijos, de mis nietos. Yo como quiera que sea, voy de salida, pero ellos tienen una vida por delante”, expresó.



Explicó, que, al convivir a diario con los delincuentes, algunos ejidatarios no sólo han aceptado callar, si no que se han sumado a esa actividad, apoyando a los delincuentes para esconder el combustible en sus propiedades y almacenarlo mientras se comercializa.