Wednesday, 28 de October de 2020

Jueves, 27 Octubre 2016 03:06

Macoto no ve inseguridad: afirma que bajó el robo a transporte público

Sin presentar cifras, la alcaldesa de Coronango dice que todo se debe a su milagroso programa ‘Pasajero seguro’. Usuarios de las rutas contradicen a la presidenta y señalan que se sienten inseguros, sobre todo en las noches, ya que no les importa el poco dinero que les puedan quitar, sino perder la vida a manos de los delincuentes.

  • Luisa Tirzo / Coronango


Sin presentar cifras ni explicar en qué consiste su programa municipal de ‘pasajero seguro’, la alcaldesa de Coronango, Hermelinda Macoto Chapuli rechazó el aumento en los robos al transporte público sobre la Autopista México-Puebla y aseguró que han disminuido gracias a sus operativos coordinados con dos de las cinco rutas que circulan por la zona.


En entrevista, Macoto Chapuli aseveró que trabaja de la mano con la ruta Mihuacán/Amarillos y la RS11, en cuyas unidades se han implementado operativos municipales de ‘pasajero seguro’.


En contraste, usuarios de San Francisco Ocotlán rechazaron la disminución de los robos y acusaron que cuando se suben a las unidades, no saben si van a salir con vida de éstas. Entrevistados en la parada denominada como el 300, en la lateral de la Autopista México-Puebla, coincidieron que al menos en lo que va del mes no se han topado con ningún tipo de operativo de ‘pasajero seguro’.


Nataly Romero, una de las sondeadas, invitó a la edil a utilizar como cualquier ciudadano sin escoltas las rutas del transporte público de Coronango después de las nueve de la noche, para que se dé cuenta de la realidad de miles de habitantes, “no basta con decir mando a los polis que se paren en una parada y que se suban y saluden a todos los pasajeros, y ya (…) los operativos los necesitamos en la noche, en los tramos más inseguros, no en pleno día y en el pleno centro de Coronango”.


Ana López opinó que las unidades de algunas rutas como la 65 y los Amarillos de Mihuacán, tienen los vidrios polarizados, lo que le hace suponer que los mismos choferes están coludidos con los asaltantes, “el que nada debe nada teme, ¿por qué llevar polarizados en un transporte público? Si ellos también se ven afectados con los robos, eso no ayuda en nada y hasta hace pensar que son sus cómplices”.


Jorge Arce, otro quejoso, reconoció que se siente inseguro al transbordar después de las ocho de la noche, “tal vez no lleve mucho dinero o un celular que valga miles, lo que realmente me preocupa es que puedo ser parte de las estadísticas de homicidios (…) además es un coraje, ver cómo se llevan el dinero que tus padres están ganando con el sudor de su frente”.


Los entrevistados calcularon que con base en sus propias vivencias, y en testimonios de familiares y amigos, estaría ocurriendo al menos un robo diario en alguna ruta del transporte público que ingresa o pasa por Coronango.