Thursday, 22 de October de 2020

Jueves, 14 Enero 2016 12:30

Suspenden limpieza de terrenos contaminados con desechos industriales en Coronango

En entrevista explicaron que la edil se comprometió en limpiar los predios conocidos como; Los Cerritos, Metepec, La Venta y la Cañada, en dónde sin aviso a los dueños la firma Rassini extrajo tierra, tepetate y almacenó remanentes tóxicos. 

  • Luisa Tirzo


Coronango, Pue.- Los integrantes del Comité de la Defensa del Agua y la Tierra de Coronango, acusaron que el ayuntamiento abandonó la limpieza de predios contaminados por desechos industriales.


 


En entrevista explicaron que la edil se comprometió en limpiar los predios conocidos como; Los Cerritos, Metepec, La Venta y la Cañada, en dónde sin aviso a los dueños la firma Rassini extrajo tierra, tepetate y almacenó remanentes tóxicos.


En un acuerdo con los afectados con fecha del 27 de mayo del 2015, Macoto Chapuli se obligó a sacar los desechos en 15 días, “el dichoso saneado que iba a hacer, nomás duró dos semanas y no sacó ni la mitad de la contaminación que hay”, mencionaron.


Daniel Oropeza, representante del movimiento, comentó que se contaminaron poco más de cinco mil 600 metros cuadrados y el ayuntamiento abandonó las labores de limpieza.


Sin precisar el número de afectados, aseguró que el año pasado se presentó un rote de salpullido en habitantes que viven cerca de la zona contaminada, “les pedimos que fueran al centro de salud, para que ahí se creara el antecedente”.


Actualmente –dijo-  la zona afectada tiene más del 80 por ciento de material tóxico, “si usted compara las fotos de hace unos meses y las de ahorita, en el predio no se sacaron más que unos viajes de los desechos y se dejó prácticamente igual (…)”.


Este medio buscó la versión de Macoto Chapuli a través de su jefatura de prensa, sin embargo a la fecha no se ha obtenido respuesta.


Hay que recordar que en marzo del 2014 la empresa Rasinni  y un particular de nombre José Luis Guzmán, excavaron en dichos predios por más de 20 metros de profundidad y presuntamente extrajeron tierra y rellenaron con mercurio, arsenio, cadmio y plomo.


 


Fue hasta el 30 de abril de 2014 cuando uno de los propietarios, Juan Flores Cuetlach, se percató del incidente y acudió a denunciar al ayuntamiento.