Sunday, 25 de October de 2020

Lunes, 22 Febrero 2016 11:06

Aficionado a las pesas y dueño de un gym, el feminicida de Samai

El presunto feminicida Rafael Portillo era aficionado a las pesas y dueño de un gym, en donde conoció a la hoy muerta Samaí Márquez.



Rafael Portillo Abundis, quien presuntamente asesinó de una bala en la cabeza a la mamá de su hijo Samaí Alejandra Márquez de 25 años, con dos meses de embarazo,  encontrada sin vida en Valsequillo, era aficionado a las pesas, anabólicos, siendo el dueño de un gym, en donde conoció a la hoy difunta, oriunda de Libres.


De acuerdo con los amigos de Samaí, quienes platicaron con CENTRAL, la joven conoció a Rafael Portillo hace 11 meses en su gimnasio “Ego Gym”, ubicado en el fraccionamiento Los Héroes en la ciudad de Puebla, ambos comenzaron una relación de noviazgo clandestina pues él está casado.


Los amigos de Samaí Márquez incluso explicaron que la joven fue amenazada varias veces por la esposa de Rafael, quien regularmente acudía al gimnasio para visitarlo.


De acuerdo con el perfil de Facebook, Rafael Portillo abrió su gimnasio en 2011, desde entonces publica constantemente fotografías de su negocio para promoverlo entre sus amigos y pasa todo su tiempo atendiéndolo.


Además, a partir de ese momento Rafael comenzó a ponerse en forma y consumir anabólicos para conseguir un aspecto de fisicoculturista.


El 20 de febrero CENTRAL publicó que además de Rafael Portillo, su esposa era una de las principales sospechosas del crimen, sin embargo la Fiscalía lo señaló a él como al único responsable y también detuvo a su hermana Claudia por el delito de falsedad de declaraciones, ya que mintió sobre una llamada hecha a Samaí. 


La relación clandestina


Los amigos de Samaí Márquez comentaron a esta casa editorial que la joven escondía su relación con Rafael Portillo, puesto que se trataba de un hombre casado, y que solamente se los presentaba a sus amigos más cercanos.


Además, acusan que Rafael siempre mantuvo el discurso de que llevaba una mala relación con su esposa y que pronto se separaría de ella. Pretextaba que su responsabilidad por tener una hija detenía los  trámites de un futuro divorcio.


Al enterarse de que estaba embarazada, Samaí Márquez habló con su familia y decidió tener a  su hijo, aunque Rafael Portillo le planteó la posibilidad de abortar.


Un joven fiestero y alegre


Por su parte, los amigos de Rafael Portillo contactados por CENTRAL lo describieron como una persona alegre, fiestera, sociable y dedicada al 100 por ciento a su gimnasio “Ego Gym”.


El joven originario de Chihuaha tenía gusto por la música banda y también se dedica a amenizar algunas fiestas como DJ.


Los amigos de Rafael aseguran que siempre busca asistir a eventos sociales, lo describen como una persona relajada y tranquila, por lo que dicen estar asombrados con la noticia de que él es el  presunto responsable de la muerte de Samaí.


Fuente: Central